Archivo de la categoría: The Moody Blues

The Moody Blues – On the Threshold of a Dream (1969)

the-moody-blues-on-the-threshold-of-a-dream-1969

Puntaje del Disco: 8

  1. In the Beginning:
  2. Lovely to See You: 8
  3. Dear Diary: 8,5
  4. Send Me No Wine: 7
  5. To Share Our Love: 7,5
  6. So Deep Within You: 8
  7. Never Comes the Day: 9
  8. Lazy Day: 8,5
  9. Are You Sitting Comfortably?: 7,5
  10. The Dream: –
  11. Have You Heard (Part 1): 8
  12. The Voyage: 7
  13. Have You Heard (Part 2): 8

En los sesenta las bandas tenían tiempo (e ideas) para sacar un disco por año y a veces hasta dos. El primero de los dos materiales que The Moody Blues lanzaría en 1969, On the Threshold of a Dream, se grabó durante el crudo invierno londinense en los “Estudios Decca” y fue el primero donde los ingleses tuvieron la oportunidad de preparar con calma.

La música de Moody Blues fue mutando con los años y comenzaron a dejar de lado la psicodélia y la música negra por un agradable rock elaborado y experimental que sirvió como inspiración para nuevos grupos como Genesis, Yes y King Crimson, que acentuaron y mejoraron la búsqueda conceptual e instrumental de la banda de Birmingham en algo superior como el rock progresivo. “No sabíamos realmente que estábamos contribuyendo a la formulación de un estilo nuevo, todo lo que hacíamos era escribir la música que nos agradaba y grabarla como nos gustaba”, declararía Justin Hayward posteriormente.

En On the Threshold of a Dream estamos ante una banda mucho más madura que aprendió mucho codeándose en giras con otras grandes bandas contemporáneas y volcando todas sus experiencias en estudio. El lado uno en su LP original es el más roquero incluyendo buenos momentos como “Lovely to See You”, “Dear Diary” y “So Deep Within You”.  El lado dos es el más ambicioso comenzando con dos composiciones acústicas elevadas “Never Comes the Day” y “Lazy Day” y seguidas por tracks experimentales y pretenciosas donde abundan instrumentos de todo tipo sobresaliendo el melotron a cargo de Mike Pinder y la flauta.de Ray Thomas. “Have You Heard” en sus dos partes no tiene desperdicio y es un ejemplo de rock progresivo en su origen y apogeo. Sin ser su mejor obra es fundamental para entender su evolución e incursión en territorios desconocidos dentro de su repertorio.

F.V.

The Moody Blues – In Search of the Lost Chord (1968)

The Moody Blues - In Search of the Lost Chord (1968)

 Puntaje del Disco: 7,5

  1. Departure:
  2. Ride My See-Saw: 8
  3. Dr. Livingstone, I Presume: 7,5
  4. House of Four Doors: 7
  5. Legend of a Mind: 8,5
  6. House of Four Doors (Part 2): 6,5
  7. Voices in the Sky: 7
  8. The Best Way to Travel: 7,5
  9. Visions of Paradise: 7,5
  10. The Actor: 8,5
  11. The Word:
  12. Om: 7

In Search of the Lost Chord, tercer álbum de estudio de la banda de Birmingham The Moody Blues, es el más psicodélico de su carrera. A su mezcla de R&B y rock sinfónico se le agrega la del rock psicodélico tendencia inexorable en la época para la mayoría de las bandas que brillaron en aquellos años.

En In Search of the Lost Chord los Moody Blues fueron mas allá y hasta le compusieron un tema, “Legend of a Mind”, al famoso guru del LSD Timothy Leary, que además es uno de los mejores momentos del disco junto a pasajes épicos como “Ride My See-Saw”, “The Actor” y “Visions of Paradise”, aunque no encontramos ninguna obra maestra como “Nights in White Satin”.

Otro dato a destacar es que sería en este trabajo donde el grupo descartaría a la orquesta que los acompañó con efectividad en Days of Future Passed y pondría en primer plano al mellotron de of Mike Pinder. El resto lo acompañó para consolidar la experiencia psicodélica con flautas, sitar, tablas y cellos.

Si bien In Search of the Lost Chord no emula el nivel de sus anteriores composiciones es también valorable la creatividad y la búsqueda de variantes que siempre caracterizo a The Moody Blues y no sería la excepción en esta oportunidad, un disco para explorar como toda su discografía en los sesenta.

F.V.

The Moody Blues – Days of Future Passed (1967)

Puntaje del Disco: 8,5

  1. The Day Begins: Morning: 8,5
  2. Dawn: Dawn is a Feeling: 8,5
  3. The Morning: Another Morning: 7,5
  4. Lunch Break: Peak Hour: 8,5
  5. The Afternoon: Forever Afternoon (Tuesday?): 9
  6. (Evening) Time to Get Away: 8,5
  7. The Night: Nights in White Satin: 9

The Moody Blues lograron con su segundo disco capitalizar una serie de tendencias y potencialidades que se respiraban en plena década del ’60. Days of future passed es uno de los primeros álbums que concilian rock y clásica. Si bien los Moody Blues vienen de una marcada trayectoria R&B, en este disco se acercan peligrosamente al rock sinfónico y progresivo.

No debe despreciarse la influencia que tuvieron los Beatles en esta banda. Sin embargo, este lanzamiento es contemporáneo a Sgt Pepper’s Lonely Hearts Club Band, y en muchos sentidos es una creación original, diferente, con otras exploraciones y caminos elegidos.

Days of Future Passed es un álbum conceptual, que recoge la vida de un hombre en un día, tal como lo había hecho Joyce en Ulises. A diferencia de otros exponentes del Rock sinfónico, The Moody Blues lograron entablar un diálogo muy fluido y ameno entre los retazos más típicamente rockeros y la fastuosidad de la London Festival Orchestra, logrando una producción sólida y perfectamente entera. El sonido resulta conciso y homogéneo, y ha logrado todo lo que un álbum debe tener para ser considerado verdaderamente conceptual. Las canciones siguen una misma línea musical y los ribetes sinfónicos amalgaman la continuidad sonora.

Por momentos, en realidad, uno desearía que no fuera así. El disco emana posibilidades exploratorias que aún no pudieron ser expresadas, que verán la luz recién luego de que el poder de las invasiones británicas pierda un poco de su brillo. Pero hay que respetar la precisa sucesión cronológica, y en 1967 canciones como “The Night” y “The Afternoon” no sólo lograron a ser hits imparables, sino que rezuman épica musical y calidad sonora.

La curiosidad: El sello discográfico Deram quería hacer una versión de la New World Symphony de Dvorak, para demostrar sus últimas tecnologías de grabación. El productor Tony Clarke pronto cambió el proyecto y mediante su insistencia los Moody Blues pudieron cumplir su propia concepción musical. La discográfica pensaba que el disco ofendería a los fanáticos del rock e indignaría a los escuchas de la sinfónica. El tiempo demostraría lo contrario.

Barba