Archivo de la categoría: The Magnetic Fields

The Magnetic Fields – The Charm of the Highway Strip (1994)

The Magnetic Fields - The Charm of the Highway Strip (1994)

Puntaje del Disco: 7,5

  1. Lonely Highway: 8
  2. Long Vermont Roads: 7
  3. Born on a Train: 9
  4. I Have the Moon: 8
  5. Two Characters in Search of a Country Song: 8,5
  6. Crowd of Drifters: 6
  7. Fear of Trains: 7,5
  8. When the Open Road is Closing In: 6,5
  9. Sunset City: 7
  10. Dust Bowl: 6,5

Dos años después de haber sacado un dúo de discos de Synthpop inocente y de baja calidad instrumental,Stephin Merrit y sus Magnetic Fields (si no es que Stephin Merrit es The Magnetic Fields en sí) regresaron con un tercer disco, con sutiles cambios que marcan una diferencia y un intento por tomar un nuevo rumbo.

The Charm of the Highway Strip es un fenómeno de disco, en si es bastante conceptual, girando alrededor de un par de temáticas; en primer lugar como su título indica, trata mucho sobre la carretera, podría definirlo como “un disco hecho para ir manejando a solas de noche en una vacía carretera mientras te inundando pensamientos tristes de desamores”, pero el concepto no se queda solo en eso, sino que el raro de Merrit se le ocurre hablar de vampiros ¡Carreteras y vampiros! Así de extraño es este álbum.

Pero la peculiaridad no termia en la temática, sino que continua con el mismo sonido que adopta, es una combinación de música country con sintetizadores baratos Lo-Fi mezclado con sonidos de videojuegos viejos (como que le gusta mucho ese sonido), haciendo una combinación única.

Como siempre lo que más brilla en un disco de The Magnetic Fields es su lirica y este no es la excepción; Stephin Merrit ahora estrenando su voz barítono como vocalista único de la banda, se muestra melancólico, romántico y con un único toque de franqueza que le hacen único y le permiten generar un par de joyas en forma del éxito pop (y de lo mejor de The Magnetic Fields) que es “Born on a Train” y el tema más influenciado por el Oeste, que es “Two Characters in Search of a Country Song”. El disco en su segunda parte pierde fuerza, pero eso es algo que corregiría en sus siguientes trabajos. Además, creo que es el mejor disco de Lo-Fi Country-Synthpop que trata sobre “vampiros en carreteras” que se encontrarán.

Gera Ramos

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The Magnetic Fields – The Wayward Bus (1992)

The Magnetic Fields - The Wayward Bus (1992)

Puntaje del Disco: 7

  1. When you Were my Baby: 8,5
  2. The Saddest History Ever Told: 8
  3. Lovers From the Moon: 7,5
  4. Candy: 7,5
  5. Tokyo a Go-Go: 7
  6. Summer Lies: 6,5
  7. Old Orchard Beach: 7
  8. Jeremy: 7
  9. Dancing in Your Eyes: 6,5
  10. Suddenly There is a Tidal Wave: 7

The Wayward Bus podría fácilmente considerarse como lo continuación perfecta a Distant Plastic Trees, la segunda parte de aquel disco debut, ya que mantiene la misma base de sintetizadores y las cálida voz de Susan Anway y un sonido similar a una pared de sonido reverberante, pero ahora existiendo menos temas malos, logrando un disco levemente mejorado en comparación de su predecesor.

Los temas del disco reflejan añoranza, sencillez y delicadeza, formando un disco bello, aunque aun algo deficiente en su producción, pero recordemos que estos son apenas los inicios de The Magnetic Fields. Algo perceptible al escuchar las canciones son recurrencias al verano (“The Saddest History Ever Told”, “Candy”, “Summer Lies”) volviendo este disco un trabajo que le tira a describir algún amor de verano.

La primera parte del disco es la más destacada, con la sesentera “When You Were my Baby” tomando la batuta como la canción mas relevante del disco. En la segunda parte del disco predominan las paredes de sonidos disonantes, inclusive con cuernos, percusiones y cuerdas rellenando; la letra es un fuerte (como suele ser en los trabajos de Merrit), pero a veces el sonido sigue amontonándose quitándole impacto a algunas canciones.

En conclusión, Susan Anway hace un buen trabajo el disco, llevándose una despedida digna, ya que para el siguiente disco Merrit toma las riendas totales de la banda, acercándose a su sonido definitivo cada vez más.

Gera Ramos

The Magnetic Fields – Distant Plastic Trees (1991)

The Magnetic Fields - Distant Plastic Trees (1991)

Puntaje del Disco: 7

  1. Railroad Boy: 8,5
  2. Smoke Signals: 8
  3. You Love to Fail: 7
  4. Kings: 5
  5. Babies Falling: 4,5
  6. Living in an Abandoned Firehouse with You: 7
  7. Tar-Heel Boy: 6,5     
  8. Falling in Love with the Wolfboy: 7
  9. Josephine: 6,5
  10. 100,000 Fireflies: 8,5
  11. Plant White Roses: 7

Surgido a principios de los 90s, The Magnetic Fields son una banda de Indie Pop que llamó mucho la atención durante toda esa década, particularmente mediante sus llamativos singles  y sobretodo por su ambicioso álbum 69 Love Songs (Si, como se escucha, es un disco triple compuesto por 69 canciones).

Distant Plastic Trees es el disco que dio inició a la extensa carrera de esta agrupación y marca con claridad las bases de lo que son y siempre serían The Magnetic Fields: Música Pop en sus distintas variaciones; Synth-pop, Dream-Pop y elementos de Noise-pop con letras cálidas y resonantes que generalmente hablan del amor. Y todo es dirigido por el multi-instrumentalista, productor y compositor Stephin Merrit, en resumen la mente y motor del grupo. Pero no hay que dar todo el merito a Merrit, ya que en el caso de este disco la cantante Susan Anway se encarga de las vocales completamente.

El aire de este trabajo es inocente, la percusión es sencilla y todas las canciones van marcadas por el uso del teclado o sintetizador. Tenemos algunos puntos altos como lo son la emotiva “Railroad Boy”, su consecuente “Smoke Signals” que cuenta con una de las mejores melodías de teclado del disco y por último está el single más conocido en la historia de la banda “100,000 Fireflies” una inocente y hermosa pieza que evoca melancolía pura..

Pero así como hay puntos altos, hay puntos bajos y puntos muy bajos que lastiman al disco, a excepción de las tres canciones ya mencionadas, el resto del disco resulta muy genérico y por allí hay un par de molestias que están entre lo peor que Merrit ha fabricado, me refiero a la ruidosa “Kings” y a la aun más molesta “Babies Falling” con un sonido burbujeante que fastidia. No obstante lo que más decepciona es la deficiente calidad de la instrumentación (a veces los teclados parecieran melodías de NES) y una producción que deja bastante que desear. El efecto que esto produce es que el disco pierda trascendencia, al punto de que en reediciones posteriores se combinara con su predecesor The Wayward Bus en forma de un disco doble, con el fin de hacerlo más llevadero.

Se necesitarían unos dos discos más para que la agrupación de Merrit entrara en su mejor momento y entregara obras más concisas.

Gera Ramos