Archivo de la categoría: The Cramps

The Cramps – A Date with Elvis (1986)

Puntaje del Disco: 7,5

  1. How Far Can Too Far Go?8,5
  2. The Hot Pearl Snatch: 8
  3. People Ain’t No Good: 7,5
  4. What’s Inside a Girl?: 7
  5. Can Your Pussy Do the Dog?7,5
  6. Kizmiaz: 8,5
  7. Cornfed Dames: 9
  8. Chicken: 6,5
  9. (Hot Pool Of) Womanneed: 6
  10. Aloha from Hell7
  11. It’s Just That Song: 6

Debido a inconvenientes personales de algunos de sus integrantes y problemas con su disquera la banda de garage punk estadounidense The Cramps experimentó una prolongada pausa entre el consagratorio Psychedelic Jungle (1981) y el comienzo de las grabaciones para su siguiente paso, A Date with Elvis, grabado en otoño de 1985 y lanzado en el Reino Unido en 1986 (se editó cuatro años más tarde en su país de origen).

El título fue apropiado del LP de uno de sus ídolos Elvis Presley, A Date with Elvis, de 1959 e incluye varias referencias en sus letras a otros íconos culturales memorables de diversos rubros como Jerry Lee Lewis, Shakspeare y el mismo “Rey del Rock”.

Musicalmente la banda continúa con su beta rockabilly y garage rock, sin tantos picos de calidad como su antecesor pero con temas agradables e importantes como “How Far Can Too Far Go?”, “The Hot Pearl Snatch” y “Cornfed Dames”. Otro momento destacados es la única dentro del catalogo de Cramps “Kizmiaz”, un tema psicodélico sesentoso que rompe con la fórmula de la banda y demuestra que son capaces de hacer algo distinto a su estilo característico de una forma innovadora.

A Date with Elvis sufrió bastantes re lanzamientos, con sus obligatorios bonus tracks, a través de los años. En 2001 bajo su propio sello Vengeance Records y en Gran Bretaña por Big Beat en vinilo en el año 2013.

F.V.

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The Cramps – Psychedelic Jungle (1981)

The Cramps - Psychedelic Jungle (1981)

Puntaje del Disco: 9

  1. Green Fuz: 8,5
  2. Goo Goo Muck: 9
  3. Rockin’ Bones: 8
  4. Voodoo Idol: 9
  5. Primitive: 7,5
  6. Caveman: 8,5
  7. The Crusher: 8,5
  8. Don’t Eat Stuff off the Sidewalk: 9
  9. Can’t Find My Mind: 8,5
  10. Jungle Hop: 7,5
  11. Natives Are Restless: 9
  12. Under the Wires: 8
  13. Beautiful Gardens: 8,5
  14. Green Door: 9

La historia de The Cramps, grupo tan clave como subvalorado en la historia del rock and roll por su mezcla del rockabilly de los sesenta y el naciente punk rock de los setenta denominada a partir de ellos como psychobilly, comenzó en la ciudad de Sacramento (California) cuando Lux Interior (Erick Purkhiser) conoció a Poison Ivy (Kristy Wallace). Pronto surgió el amor pero lo más importante fue su pasión compartida por la música que los llevó a formar una banda con Poison Ivy en guitarra y Lux en voz.

El siguiente paso fue mudarse a Nueva York y reclutar nuevos integrantes para completar el conjunto, con ellos comenzarían a tocar en shows del under neoyorkino. Su estética entre película de serie B, sexo masoquista y glamour logró captar atención desde un inicio y con su acertado primer trabajo Songs the Lord Taught Us (1980) no harían más que reconfirmar las expectativas.

Psychedelic Jungle, su segundo LP, significaría una evolución en como suenan y en sus composiciones transformándose con el tiempo en un disco de culto y legendario. Los punteos hipnóticos de Ivy hacen un tándem de guitarras de maravillas con su nuevo violero Kid Congo Powers, canciones como “Green Fuz”, “Goo Goo Muck”, “Voodoo Idol”, “Don’t Eat Stuff off the Sidewalk”, “Natives Are Restless” y “Green Door” son un claro ejemplo de lo extremos y brillantes a la vez que The Cramps fueron en su esplendor.

 F.V.

The Cramps – Songs the Lord Taught Us (1980)

The Cramps - Songs the Lord Taught Us (1980)

Puntaje del Disco: 7

  1. TV Set: 7
  2. Rock on the Moon: 5,5
  3. Garbageman: 6
  4. I Was a Teenage Werewolf: 7,5
  5. Sunglasses After Dark: 6,5
  6. The Mad Daddy: 7
  7. Mystery Plane: 6,5
  8. Zombie Dance: 7,5
  9. What’s Behind de Mask: 7,5
  10. Strychnine: 8
  11. I’m Cramped: 6
  12. Tear it Up: 5,5
  13. Fever: 5,5
  14. I Was a Teenage Werewolf: 7
  15. Mystery Plane: 6,5
  16. Twist and Shout: 7
  17. I’m Cramped: 6
  18. The Mad Daddy: 7,5

The Cramps deberían ser una experiencia total. Al escuchar un disco suyo te estás perdiendo la estética, la actitud y en definitiva todo el ritual que supone el grupo en sí mismo. Es una de esas bandas a las que odias o te cautivan para siempre. Es un grupo provocador, exhibicionista, post punk, personal como pocos, atrevido en su estética y sus influencias.

Este es su segundo disco “Songs the Lord Taught Us” (1980) y encontramos todas las señas de identidad que han definido al grupo durante todos estos años: serie b, garaje punk, rock and roll de los 50 y un atrevimiento que a veces roza lo incoherente.

El disco es bastante plano, no hay grandes sobresaltos, el grupo vierte sus obsesiones en cada canción. “I was a Teenage Werewolf” es uno de los temas más reconocibles para los fans. Mezcla serie b, años 50 y oscuridad bizarra. Descaro punk en la voz, guitarras sin complejos.

“Rock on the Moon” es un tema de rock´n´roll sin demasiadas pretensiones. Bailable. Está pensado para que despegues los pies del suelo. Con todas las virtudes del rock de los años 50. El cantante recuerda a Elvis por momentos. Las guitarras parecen sacadas del garaje de Scotty Moore (guitarrista de Elvis en sus primeras grabaciones) pero un Scotty travestido y satánico.

En “Garbageman” hay pasajes tan descontroladas que resultan experimentales por momentos. La letra de esta canción contiene un verso que define bastante bien a The Cramps. Mitad hillbilly mitad punk.

“The Mad Daddy” te hará bailar si aún te queda sangre en las venas (sobre todo en la segunda versión, la que aparece al final del disco).  “Sunglasses after dark” es una canción simple, percusiva, sin trucos, voz hiriente, ritmo machacón y casi hipnótico. Atrevida y moderna. Radicalmente distinta a lo que se estaba haciendo anteriormente. No apta para estudiantes de E.S.O.

Tienen muchísimas cosas buenas pero en mi opinión les falta derrotar al enemigo, conquistarte por completo, obligarte a rendirte a ellos. Se quedan a medio camino. Son tan peculiares que se establece una distancia entre el grupo y quienes les escuchan. No es fácil de digerir ni pretende serlo.

Debo decir que sólo recomendaría a The Cramps para una noche de excesos y descontrol. El disco no pasa desapercibido, no puedes escucharlo como música de fondo. Si lo dejas sonar se adueñará del momento así que, ya sabes a qué te arriesgas.

Es muy difícil hablar de discos completos en estos días en que la saturación de información hace que apenas escuchemos dos o tres canciones de un grupo en concreto. The Cramps es una banda atípica, llevan haciendo canciones desde 1979 y cosechan una legión de seguidores desde entonces.

Fran