Archivo de la categoría: Sonic Youth

Sonic Youth – Murray Street (2002)

sonic-youth-murray-street-2002

Puntaje del Disco: 8,5

  1. The Empty Page: 9,5
  2. Disconnection Notice: 9
  3. Rain on Tin: 8
  4. Karen Revisited: 7,5
  5. Radical Adults Lick Godhead Style: 8,5
  6. Plastic Sun: 7
  7. Sympathy for the Strawberry: 8,5

Es probable que para muchos Murray Street (2002) sea un disco más de Sonic Youth y está lejos de estar en su “Top 5”, pero en mi caso particular es el que me hizo conocerlos y me acercó al maravilloso mundo del grupo de rock alternativo de Nueva York.

Pasados los ochenta y comienzos de los noventa hacía rato Sonic Youth ya no estaba de moda y comenzaba a ser considerada una banda de culto. Para agigantar su mito la principal novedad fue la inclusión de un icono de la música experimental el multifacético Jim O’Rourke que le agregaría su impronta particular a la banda.

Las grabaciones de Murray Street comenzaron en Agosto de 2001 a buen ritmo en su estudio “Echo Canyon” en Nueva York pero inesperadamente tuvieron un obligado freno el 11 de Septiembre a causa de los ataques terroristas a las Torres Gemelas en su ciudad natal. Luego de unos meses continuarían la grabación de todo el material que estaría listo para Junio de 2002.

Murray Street evoca al pasado glorioso de Sonic Youth encontrandose en un balance justo entre las melodías pop rock y su noise alternativo característico, aunque en algunos casos estiraron de más los temas (“Karen Revisited”, “Rain on Tin” y “Sympathy for the Strawberry”). Sin dejar de ser composiciones complejas y sofisticadas hay temas que sobresalen al instante, y hasta pueden ser señaladas como sus mejores canciones en años, como “The Empty Page”, “Disconnection Notice” y “Radical Adults Lick Godhead Style”.

Es un gran álbum musical, el trabajo de guitarras de Ranaldo y Moore en cada tema es soberbio. Si tan solo hubiera un poco más de ideas y melodías pegadizas, y algo menos de zapadas interminables hubiera sido otro de sus clásicos, pero así y todo es una joya sub valorada en su extensa discografía.

F.V.

Sonic Youth – Experimental Jet Set, Trash and No Star (1994)

Sonic Youth - Experimental Jet Set, Trash and No Star (1994)

Puntaje del Disco: 7,5

  1. Winner’s Blues: 6,5
  2. Bull in the Heather: 8
  3. Starfield Road: 7,5
  4. Skink: 7
  5. Screaming Skull: 6,5
  6. Self-Obsessed and Sexxee: 9
  7. Bone : 7
  8. Androgynous Mind: 8
  9. Quest for the Cup: 7
  10. Waist: 7,5
  11. Doctor’s Orders: 7,5
  12. Tokyo Eye: 7,5
  13. In the Mind of the Bourgeois Reader: 7,5
  14. Sweet Shine: 8

Experimental Jet Set, Trash and No Star, el octavo disco de estudio de Sonic Youth lanzado en Mayo de 1994, fue bastante maltratado (injustamente) por los especialistas al momento de su debut. Pero pasados los años y alejados del frenesí momento podemos afirmar que es cierto que la banda bajo en algo su nivel pero en lineas generales no esta nada mal.

Los neoyorquinos nunca fueron un grupo demasiado popular ni fácil de apreciar, pero a comienzos de los noventa atravesaban su etapa de gloria, Dirty (1992), además de ser fundamental musicalmente en su carrera, había funcionado muy bien comercialmente por ello resultaba entendible continuar bajo la producción de Butch Vig.

A pesar de repetir el productor Experimental Jet Set, Trash and No Star tuvo ciertas diferencias con lo que venían ofreciendo. Se trato de un disco más ambiental, tranquilo y relajante, dejando de lado un poco la distorsión, la intensidad y su noise rock caracteristico. Sin temas compuestos e interpretados por el guitarrista Lee Ranaldo, se destaca la participación de Kim Gordon en “Bull in the Heather” y “Sweet Shine”, aunque el momento de mayor lucidez lo aporta el gran Thurston Moore en “Self-Obsessed and Sexxee”.

Esta versión “light” de Sonic Youth no ayudó a continuar cultivando el momento de aceptación masivo que la banda estaba alcanzando por aquel entonces, sumado a la falta de temas memorables como nos venían acostumbrando, poniéndolos otra vez en la posición de banda de culto o para pocos, en la que se sintieron más cómodos a lo largo de su larga trayectoria.

F.V.

Sonic Youth – Dirty (1992)

Sonic Youth - Dirty (1992)

Puntaje del Disco: 9

  1. 100%: 10
  2. Swimsuit Issue: 9
  3. Theresa’s Sound-World: 8
  4. Drunken Butterfly: 8,5
  5. Shoot: 9
  6. Wish Fulfillment: 9
  7. Sugar Kane: 9
  8. Orange Rolls, Angel’s Spit: 7,5
  9. Youth Against Fascism: 8,5
  10. Nic Fit: 6
  11. On the Strip: 8
  12. Chapel Hill: 8
  13. JC: 9
  14. Purr: 8,5
  15. Créme Brûlèe: 8

Para su séptima placa, Dirty (1992), Sonic Youth contó con la producción del productor del momento Butch Vig, quien recientemente había trabajado con Nirvana en Nevermind.

La banda le envió a Vig un cassette con una serie de grabaciones preliminares, las que por un lado le gustaron pero también las encontró algo confusas por tratarse de largos instrumentales sin discernir las estructuras de las canciones. Con el correr de las grabaciones a principios de 1992 la banda y Butch llegarían a un acuerdo aunque quedaría la difícil de decisión de cortar alguno de los dieciocho trakcs terminados. Entre los descartados se encontraba “Genetic” del guitarrista Lee Ranaldo, quien no reaccionó bien a la decisión y hasta amago con dejar la banda, algo que por suerte no ocurrió.

El sonido de Dirty si bien contaba con la marca registrada de Sonic Youth se encontraba claramente influenciado por el movimiento grunge imperante por aquella época. Podemos encontrar en Dirty entre sus momentos más lúcidos clásicos de los neoyorquinos como la distorsión al extremo de “100%” y dos singles que para sorpresa de muchos tuvo bastante rotación por ese entonces como “Sugar Kane” y “Youth Against Fascism”, todas estas a cargo de Thurston Moore. Entre las cantadas por la “encantadora” e intensa Kim Gordon mis favoritas son “Swimsuit Issue”, “Shoot” y “JC” y tampoco podemos dejar de lado la única que finalmente quedó en el corte final de Ranaldo “Wish Fulfillment”.

En Dirty encontramos a Sonic Youth en uno de sus mejores momentos. Rock and roll puro, ira, lujuria, hostilidad, oscuridad, tristeza, humor, sarcasmo, todos estos ingredientes están presentes en sesenta minutos imperdibles que configuran uno de los mejores trabajos de su carrera y de lo mejor que nos ofreció el rock y la industria musical en aquel año.

F.V.

Sonic Youth – Goo (1990)

Puntaje del Disco: 8,5

  1. Dirty Boots: 9
  2. Tunic (Song for Karen): 9
  3. Mary-Christ: 8,5
  4. Kool Thing: 8,5
  5. Mote: 7,5
  6. My Friend Goo: 7
  7. Disappearer: 8,5
  8. Mildred Pierce: 6
  9. Cinderella’s Big Score: 8
  10. Scooter + Jinx:
  11. Titanium Exposé: 8,5

Con su sexto álbum de estudio la banda emblemática del noise alternativo, Sonic Youth confirmó que el impecable Daydream Nation tendría una continuación acorde a lo que se merecía.

Para principios de los noventa la banda se encontraba en su pico máximo de popularidad y sin embargo no abandonaría su sonido crudo y ruidoso característico. Goo (1990) es un retrato de lo que Sonic Youth es capaz de ofrecer con un mayor protagonismo de la genial bajista y cantante Kim Gordon, destacándose en temas como “Tunic (Song for Karen)”, “Cinderella’s Big Score”, “Mary-Christ” y “Kool Thing” con la participación de Chuck D de Public Enemy. Otro tema importante es “Dirty Boots” que se convertiría en uno de sus clásicos mas reconocibles.

En 1991 una versión de video en VHS de Goo saldría al mercado con todas las canciones del trabajo en video en el mismo orden que el disco.

Sonic Youth demuestra en Goo que su sonido esta adelantado a su época y tiene aires de representar una generación. Mucho de lo que se escuchará aquí estará presente en innumerable cantidad de grupos alternativos en la década del noventa y hasta en la actualidad. Si lo que buscan es alto volumen, un poco sucio pero fresco, Goo es lo que necesitan.

F.V.

Sonic Youth, INXS, The Kills y más – Personal Fest 2011, Club GEBA (5/11/2011)

El segundo día del Personal Fest era tan prometedor como el primero, bandas como Sonic Youth, INXS y The Kills se presentaron convocando un gran caudal de jóvenes. Para los adoradores del rock y especialmente de bandas como Sonic Youth la jornada era algo difícil. Los organizadores decidieron mezclar este tipo de público con grupos como Calle 13 y Damian Marley que no coinciden en nada con su onda. Tal vez lo más apropiado hubiera sido hacer un día por separado para grupos de estilos latinos, ya sea reggaeton, cumbia, ska y reggae como los ya mencionados. Aunque no fue así, sirvió para decorar este festival como lo que fue: una gran fiesta. De todas formas, para los incondicionales que querían escuchar solo a The Kills y Sonic Youth la grilla de horarios que decidieron era bastante inconveniente. Mientras el dúo comandado por Mosshart y Hince se presentaba bien temprano a las 19:20hs, Sonic Youth hacia el cierre pasada la medianoche. Un enorme bache en el medio pero con alternativas de entretenimiento.

Mi llegada fue cerca de las 20hs, confiado en la velocidad del 160 (un nuevo colectivo que me defrauda en mi larga lista) llegué tarde como para asistir al recital completo de The Kills. Por fortuna, pude presenciar tres temazos que me alcanzaron para apreciar su rock con esa tremenda dosis de energía sexual. Con Alison teniendo el pelo teñido de colorado furioso y Jamie con un sombrero que parecía de policía, el primero que escuche de ellos fue la siempre bienvenida balada “Black Balloon”, luego uno de Blood Pressures (su último disco) “Pots and Pans” y para cerrar una canción que ya es un clásico “Tape Song”. Terminada su presentación me lamenté durante toda la noche no haber llegado antes.

Eran ya las 20:20hs cuando Damian Marley y su banda saldría al escenario, lo poco que escuché de ellos no me motivó en absoluto, sumado a mi rabia porque tenía un mejor horario que The Kills, decidí recorrer el lugar. Había muchos stands donde no solo vendían merchandising, había juegos, promotoras entregando “souvenirs” e incluso un samba. Hasta que finalmente me estacioné para presenciar a El Mato. La banda Indie liderada por uno de los frontman más antiestéticos del país Santigo Motorizado, un tipo barbudo, con una panza prominente y en pantaloncitos de futbol. Así y todo, uno de las figuras emergentes más importantes dentro del under nacional. Su concierto estuvo bueno, fiel a su estilo, floreándose con guitarras distorsionadas que sacudían el ambiente.

Para las 21:30hs la cita era con INXS. Cuando iba a comenzar su show, los organizadores revoleaban unas especies de bastones inflables que tenían una pelotita de luces en el medio. Fue entonces cuando salió la banda con un nuevo vocalista (después de tantos), Ciaran Gribbin que le puso buena onda a la noche (aunque a veces empalagosa). Sin la ambición de ser un nuevo Michael Hutchence, que nunca fue olvidado (coreando su nombre y dedicandole “Never Tear Us Apart”), el papel de Gribbin estuvo bien cumplido aplicando su propio registro de voz. Fue así como la banda interpretó una buena cantidad de clásicos como “Suicide Blonde”, “By My Side”, “Original Sin” y el infaltable “New Sensation”. Es más, la mayoría se comió el amague de que cerrarían con ese tema, pero saldría al escenario para más. Los australianos brindaron un show entretenido, especialmente por lo que ofrecieron y por el cotillón (incluso había gente disfrazada haciendo un trencito).

Una vez finalizado INXS, ya se empezaban a comentar los primeros comentarios que decían “Ahora nos tenemos que comer a Calle 13”. Eran alrededor de las 23hs un momento oportuno para cenar una hamburguesa de $20 (sí, la inflación en los eventos de este tipo llegan a niveles exorbitantes). Luego me encaminé a digerir a lo lejos un poco del grupo puertorriqueño. Ya me había dicho mi buen amigo Barba que Calle 13 “esta bueno”. Hay que decirlo, dentro de los grupos latinos de esta índole es de lo más rescatable. Algunos catalogan a Calle 13 como “reggaeton alternativo” (el rotulo “alternativo” cada vez parece que le da más valor en cualquier género que lo incluya). Pero esto es más una fusión de estilos, se destaca por la intensión de crear algo un poco más elaborado y porque no todas las letras son inmundamente espantosas como las del reggaeton bochornoso de Daddy Yankee. Dicho esto, aunque busque rescatar más cualidades, Calle 13 no me gusta. Para aquellos que son habitúes lo habrán disfrutado y habrán bailado mucho. Dentro de lo que fue su presentación rescató “La Bala”, dedicada al Facundo Cabral (asesinado este año) que sonó bastante bien y algunas declaraciones de Rene Pérez contra los críticos desinformados y los periodistas faranduleros.

Mi paladar no aguantó mucho tiempo y cerca de la medianoche me fui al escenario donde tocaría Sonic Youth para encontrar una ubicación más o menos decente. A medida que avanzaban los minutos y Rene seguía hablando y cantando, el público de Sonic Youth se impacientaba, así empezaban los cánticos a favor de la banda de Thurston Moore y Kim Gorgon (increíble pero recientemente divorciados) y los chiflidos cada vez que Calle 13 interpretaba otra canción. La extensión del set de Calle 13 hizo que la espera sea interminable. Hasta que finalmente, alrededor de las 00:30hs Sonic Youth saldría al escenario.

Para aquellos que no estaban familiarizados con la banda, la experiencia de escuchar a los neoyorquinos no habrá sido para nada fácil. Empezando de la base de que no son nada comerciales y mucho menos hiteros (la raíz del rock alternativo se podría decir), se desplegaron en el escenario con su característico noise, bien crudo y estridente, improvisando bastante, incluso torturando sus guitarras con palillos de bateria y un ventilador!!

Kim comandó desde el arranque la interpretación vocal de la mayoría de los temas, y luego empezarían a reflotar algunos de los temas primordiales de su repertorio como “Tom Violence”, “White Cross”, “Hey Joni” y “Death Valley ‘69”. Luego de la sacudida de ruido, Thurston anunciaría a “Sugar Kane” para estremecerse como tema de cierre.

La presentación de Sonic Youth fue vibrante y electrizante pero algo corta para mi gusto (una falta de respeto que los organizadores prendan las luces antes de tiempo para que vayan cerrando). Y me hubiera encantado escuchar clásicos como “Teen Age Riot” (un despropósito que incluyan en un setlist corto canciones de su último disco). De todas formas fue un buen cierre para un festival repleto de grandes grupos y buenos momentos.

Persy

Sonic Youth – Daydream Nation (1988)

Puntaje del Disco: 10

  1. Teen Age Riot: 10
  2. Silver Rocket: 10
  3. The Sprawl: 8,5
  4. ‘Cross the Breeze: 9
  5. Eric’s Trip: 10
  6. Total Trash: 9
  7. Hey Joni: 9,5
  8. Providence:
  9. Candle: 8,5
  10. Rain King: 8,5
  11. Kissability: 9
  12. Trilogy: The Wonder: 9
  13. Trilogy: Hyperstation: 7
  14. Trilogy: Eliminator Jr.: 8

Los neoyorquinos Sonic Youth lanzarían al mercado su quinto trabajo Daydream Nation en 1988, luego de dos primeros LP experimentales difíciles para el gran público (Confussion is Sex y Bad Moon Rising) y los dos siguientes mas accesibles que les abrieron la puerta a una audiencia mas amplio (Evol y Sister).

Daydream Nation representa una conversión en el estilo de música del grupo, desde sus raíces Noise-rock hacia una sutil combinación de experimentación con guitarra y rock alternativo. Así se dispusieron a profundizar los caminos abiertos por sus dos últimos discos, el resultado fue una obra maestra de post-punk que representaría un aire fresco, teniendo en cuenta los dominantes sonidos de la época como el pop comercial y el insoportable hair metal que copaban la creciente señal MTV y la mayoría de las radios.

El cuarteto neoyorquino prefiere orientarse hacia un sonido lo mas sucio y estridente posible, un sonido revolucionario, explosiones sonoras, estructuras imposibles y textos tan impredecibles como su sonido, ubicándose claramente en las antípodas de la escena musical de la época.

Como nunca antes en un disco del grupo sus miembros principales brillan en forma bastante pareja, Thurston Moore, aporta guitarra y las melodías más pegadizas del álbum, poniendo la voz a la explosiva “Silver Rocket” y al anti himno “Teen Age Riot”. Lee Ranaldo aporta guitarra, oscuridad y los momentos mas confusos de Daydream Nation, sobresaliendo en “Eric’s Trip” y “Hey Joni”. No menos genial es la participación de Kim Gordon, una de los personajes femeninos mas interesantes en la historia del rock, dándole voz y toda su energía a “’Cross the Breeze” y “Kissability”.

Innumerables artistas se declararon admiradores de Sonic Youth, y particularmente de Daydream Nation, que significo el momento justo de madurez del grupo, empleando el ruido y el caos como vehicula para dar rienda suelta a toda su creatividad pero incorporando conceptos mas roqueros que resultaron mas que impactantes y determinarían su sonido de aquí en adelante.

F.V.

Sonic Youth – Sister (1987)

Sonic_youth_sister_Persimusic

Puntaje del Disco: 9

  1. Schizophrenia: 9
  2. Catholic Block: 8,5
  3. Beauty Lies in the Eye: 8
  4. Stereo Sanctity: 7,5
  5. Pipeline/Kill Time: 7,5
  6. Tuff Gnarl: 9
  7. Pacific Coast Highway: 9
  8. Hot Wire My Heart: 9,5
  9. Cotton Crown: 8,5
  10. White Cross: 8,5
  11. Master-Dlk: 9

Si Evol (1986) fue el despegue tanto artístico como comercial para la carrera de Sonic Youth, Sister un año después demostraría la rápida evolución musical del grupo dándoles un sonido característico, despegado de estructuras convencionales de canciones. Los guitarristas Thurston Moore y Lee Ranaldo son los Keith Richards y Mick Taylor del Indie (que luego explotaría en los noventa) con sus guitarras distorsionadas y melodías disonantes desarrollando un trabajo único para su época.

En Sister como nunca antes las canciones de Sonic Youth suenan como realmente canciones y las distorsiones ahora le dan textura y profundidad a su música con algún otro sentido que solo la experimentación.

El disco deja bellas piezas musicales como “Schizophrenia”, “Beauty Lies in the Eye” y muy buenos temas lleno de melodías ruidosas como “Tuff Gnarl”, “Hot Wire My Heart”, “Pacific Coast Highway“ y “Master-Dlk”.

Sonic Youth se encargaría de superarse con su siguiente trabajo Daydream Nation pero Sister es un preámbulo más que interesante para descubrir a un grupo singular, distinto a los demás y de gran influencia para el rock alternativo de las décadas siguientes.

F.V.