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Procol Harum – Shine on Brightly (1968)

Procol Harum - Shine on Brightly (1968)

Puntaje del Disco: 8,5

  1. Quite Rightly So: 8,5
  2. Shine on Brightly: 9
  3. Skip Softly (My Moonbeams): 9
  4. Wish Me Well: 8
  5. Rambling On: 8
  6. Magdalene (My Regal Zonophone): 7,5
  7. In Held Twas in I: Glimpses of Nirvana/’Twas Teatime at the Circus: 8,5
  8. In the Wee Small Hours of Sixpence: 7,5
  9. Il Tuo Diamante:
  10. Homburg: 7,5

Shine on Brightly es el segundo disco de Procol Harum, el cuál fue lanzado un año después de su debut. En él no hay una gran evolución en el estilo del grupo. Siguen apostando a un rock con ciertos tintes psicodélicos (sin irse al extremo como otras bandas de la época), con buenas melodías, incurriendo también en el blues rock y en el rock progresivo.

En ese sentido, lo más llamativo de Shine on Brightly es que nos encontramos con “In Held Twas in I” una suite épica de más de 17 minutos de duración. Una rareza para esa época porque no abundaban los temas progresivos de este tipo todavía en 1968, por lo que Procol Harum se podría considerar en uno de los primeros en la materia. En cuanto a la canción en sí, al principio el piano es el principal protagonista con un ritmo un poco letárgico, luego adquiere diferentes dinámicas, como si pasara por distintas emociones. De todas formas, si bien las diferentes melodías que desarrolla son bastante decentes, puede costar un poco aguantarla hasta el final por su tremenda longitud.

Dicho esto,  “In Held Twas in I” no es la canción que más me gusta. Desde mi punto de vista el principio del álbum tiene las mejores composiciones, tal es el caso de “Shine on Brightly” y “Skip Softly” (que al principio tiene un estilo similar al brit pop medio paródico de los Kinks y luego encuentra su forma más progresiva).

Shine on Brightly es un trabajo sólido (sobre todo su versión original; esta incluye 3 bonus tracks: “In the Wee Small Hours of Sixpence”, “Il Tuo Diamante” y “Homburg”) que significó la consolidación de Procol Harum como grupo a tener en cuenta de los sesenta, si bien nunca estuvieron en la primera línea de la popularidad.

Persy

Procol Harum – Procol Harum (1967)

Puntaje del Disco: 9

  1. A Whiter Shade of Pale: 10
  2. She Wandered Through the Garden Fence: 8
  3. Something Following Me: 8,5
  4. Mabel: 6,5
  5. Cerdes (Outside the Gates Of): 9
  6. A Christmas Camel: 8
  7. Conquistador: 9,5
  8. Kaleidoscope: 8,5
  9. Salad Days (Are Here Again): 8
  10. Good Captain Clack: 7
  11. Repent Walpurgis: 9

Cuando mencionamos a Procol Harum, lo más común es nombrar a “A Whiter Shade of Pale” como si fuera la única canción que compusieron en su carrera. Una analogía comparable a lo que sucede en el exterior, donde si decimos que somos argentinos nos responden: “Maradona”. Ambas referencias están mal. Procol Harum no es un One Hit Wonder. Fue uno de los grupos más influyentes en lo que años más tarde se denominaría Rock Progresivo.

Sin embargo, Procol Harum es una banda bastante oscura por lo desconocida. Muy posiblemente pasa desapercibida al no ser virtuosa o hacer algo totalmente innovador en comparación con otros grupos de la época.

Más allá de su influencia, tampoco se la puede encajonar dentro del rock progresivo. Como se puede apreciar en su homónimo álbum debut, es una mezcla de blues con psicodelía del ‘67 muy bien ejecutada, que en su conjunto conforman muy buenas canciones, las cuales son bastante accesibles para cualquier oyente.

El éxito de estos temas se debe en parte a la excelencia de las letras de Keith Reid, que justamente era eso el “letrista de la banda”, no cantaba ni tocaba instrumentos. Y por otro lado, también se llevan meritos su cantante/pianista Gary Brooker junto a su tecladista Matthew Fisher. Solo escuchen como funcionan juntos en su famoso hit “A Whiter Shade of Pale”, con Fisher generando un sonido envolvente gracias a su órgano y Brooker conmoviendo con su voz.

Afortunadamente, “A Whiter Shade of Pale” no es el único tema bueno del álbum. También tenemos a “Conquistador”, el segundo gran clásico de Procol, brillante especialmente en su estribillo. Y hay aún más, “Cerdes”, por ejemplo, es un blues tremendo y “Repent Walpurgis” es un instrumental que hace un cierre excepcional.

Muy buen álbum. Buenos temas con clásicos incluidos. Para algunos el mejor trabajo de Procol Harum. Una distinción suficiente para empezar a escucharlos.

Persy