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Megadeth – So Far, So Good… So What! (1988)

Megadeth - So Far, So Good... So What! (1988)

Puntaje del Disco: 6

  1. Into The Lungs Of Hell: 7
  2. Set the World Afire: 7,5
  3. Anarchy In The U.K.: 6
  4. Mary Jane: 6,5
  5. 502: 6
  6. In My Darkest Hour: 8
  7. Liar: 4
  8. Hook in mouth: 4,5

Tras el éxito de Peace Sells… But Who’s Buying?, habría cambios en la formación de Megadeth. El baterista Chuck Behler y el guitarrista Jeff Young se sumarían para el lanzamiento de uno de los discos no tan queridos del grupo: So Far, So Good… So What!.

Debo confesar que con este álbum uno tiene sensaciones encontradas. Por un lado, tenemos a Megadeth tratando de resaltar con su velocidad y su Metal Progresivo. Y por otro lado, tenemos su costado monótono que puede resultar tedioso. Además hay que decir que So Far, So Good… So What! es un disco que tiene menos cohesión que su predecesor. Las letras de Dave Mustaine tocan diversos temas: borrachos al volante, ex novias, el holocausto nuclear e incluso uno dedicado al ex bajista de Metallica, Cliff Burton, fallecido en 1986.

Así que nos enfrentamos a un disco desparejo en todo sentido. Desde el lado positivo, la velocidad de la instrumental “Into The Lungs Of Hell” y los cambios de ritmo de “Set the World Afire” con el estilo oscuro de Sabbath suenan bien. Más resalta “In My Darkest Hour” con su muy buen riff pesado. De hecho le queda bien que bajen un cambio. En contrapartida, el final con “Liar” y “Hook in mouth” nos muestran su costado más cuadrado y sin sentido del grupo.

En el medio tenemos canciones que pasan sin pena ni gloria, como “Anarchy In The U.K.”, que pese a las críticas políticas que tienen muchas de las canciones de Megadeth, la onda Punk y las melodías de los Sex Pistols no es algo que pegue tanto con ellos.

So Far, So Good… So What! es eso, un disco que pasa sin pena ni gloria. Que ciertamente se puede escuchar, pero que tampoco brilla dentro de todo lo que podemos encontrar del Metal.

Persy

Megadeth – Peace Sells… But Who’s Buying?… (1986)

Megadeth - Peace Sells

Puntaje del Disco: 5,5

  1. Wake Up Dead: 7,5
  2. The Conjuring: 7,5
  3. Peace Sells: 8
  4. Devil’s Island: 6
  5. Good Mourning/Black Friday: 5
  6. Bad Omen: 5
  7. I Ain’t Superstitious: 5
  8. My Last Words: 5

Un imprescindible del Metal de los ochenta, pero… ¿Hasta qué punto? Megadeth fue creado por Dave Mustaine luego de que lo expulsaran de Metallica. De hecho Mustaine es el único miembro original y fundador que sobreviviría a los sucesivos cambios de formación que sufriría la banda a lo largo de los años.

En el año 1985 llegaría su álbum debut Killing Is My Business… And Business Is Good! Un disco sin mucho éxito marcado por los problemas de producción y en el manejo presupuestario. Sin embargo, al año siguiente editarían Peace Sells… But Who’s Buying?…, uno de los trabajos más importantes de su carrera, que los llevaría a la popularidad por su éxito en ventas.

Sin embargo, Peace Sells… no es tan bueno como parece. Megadeth con Mustaine a la cabeza se encargan de hacer un trabajo oscuro en el que salen a reflotar su thrash metal, caracterizado por sus canciones multi-seccionadas. Esa es una cualidad positiva de la banda, sus temas varían en si mismos para intentar no ser tan tediosos y además suenan implacables técnicamente. Sin embargo, muchas veces el sonido es realmente hueco, muy hueco. Hacerse los malos con riffs brutales, velocidad y una estética apocalíptica no alcanza. Las melodías de Peace Sells… prácticamente no enganchan, por lo que sinceramente en un género como el thrash metal cuesta que las canciones sean distinguibles. Y las letras… son malísimas. Dave Mustaine como escritor de líricas diabólicas y de críticas políticas, es tan malo como Arjona haciendo letras románticas. Solo le veo futuro como guionista de películas de terror clase Z.

Con estos puntos de por medio, podemos dividir en dos partes a Peace Sells de acuerdo a su nivel. La primera desde mi punto de vista es la mejor. “Wake Up Dead” y “The Conjuring” arrancan bien el álbum como cortes de diferentes pasajes, en los que incluso se toman un tiempo para bajar un cambio. Luego está el clásico que comparte el mismo título que el disco caracterizado por su riff definido y una interpretación vocal de Mustaine en la que se preocupa más por decir sus líneas que en cantar, hasta que llega el estribillo y descontrol.

Ya en “Devil’s Island” la cosa empieza a ponerse fea, Megadeth comienza a ser repetitivo y vacío. Pero lo que sigue es peor, “Good Mourning/Black Friday” empieza como metal progresivo del bueno y termina como metal aparatoso y monótono del malo. Encima dura casi 7 minutos. “Bad Omen” también es flojo, se olvidan por completo de lo que es una melodía. El sonido de thrash metal es robótico y retumbante pero tonto. “I Ain’t Superstitious” es un cover totalmente transformado, el único momento en el que parece que hacen hard rock, pero luego se descontrola y vuelven a su mediocridad. Y finalmente “My Last Words” es un cierre a pura velocidad sin sentido.

No tengo nada contra Megadeth, se nota que los tipos tienen técnica, pero compositivamente hablando dejan bastante que desear. Por eso a Peace Sells, a pesar de ser señalado como el disco más importante de sus primeros años, lo encuentro mediocre y sumamente sobrevalorado.

Persy