Archivo de la categoría: Manic Street Preachers

Manic Street Preachers – Lifeblood (2004)

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Puntaje del Disco: 5,5

  1. 1985: 8,5
  2. The Love of Richard Nixon: 6
  3. Empty Souls: 6,5
  4. A Song for Departure: 5,5
  5. I Live to Fall Asleep: 5
  6. To Repel Ghosts: 8
  7. Emily: 5
  8. Glasnost: 6
  9. Always/Never: 5
  10. Solitude Sometimes Is: 5
  11. Fragments: 5
  12. Cardiff Afterlife: 6,5

Desde la desaparición de Richey Edwards, Manic Street Preachers nunca llegó a tocar fondo por su ausencia, aunque tampoco había logrado volver a lanzar un álbum como The Holy Bible y empezarían a dar indicios de falta de dirección en su rumbo en Know Your Enemy.

Pero para su séptimo trabajo, Lifeblood, el grupo empezaría a mostrar su cara negativa. En este disco los Manics trataron de revertir el rumbo de Know Your Enemy haciendo un giro de 180 grados, para pasar de ser un grupo ecléctico y experimental, a uno que se volvió más Pop y comercial.

Lifeblood en lugar de tener el estilo de Rock alternativo visceral y agresivo que mejor les queda, parece un disco de la peor versión de The Killers. Brandon Flowers estaría orgulloso de ellos porque parece escrito por el mismísimo líder de The Killers, haciendo abundar los sintetizadores y las melodías Poperas tan accesibles como intrascendentes.

Este tipo de temas son los que abundan en el disco. Pocas canciones como “1985” y “To Repel Ghosts” tiene un estilo con sonidos de guitarras un poco más “Preacher”. Pero en general Lifeblood es la gran decepción de la era Post Edwards de la banda.

Persy

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Manic Street Preachers – Know Your Enemy (2001)

Manic Street Preachers - Know Your Enemy (2001)

Puntaje del Disco: 6,5

  1. Found That Soul: 8
  2. Ocean Spray: 8,5
  3. Intravenous Agnostic: 8
  4. So Why So Sad: 5,5
  5. Let Robeson Sing: 5,5
  6. The Year of Purification: 6,5
  7. Wattsville Blues: 7
  8. Miss Europa Disco Dancer: 5,5
  9. Dead Martyrs: 6
  10. His Last Painting: 7
  11. My Guernica: 8
  12. The Convalescent: 6,5
  13. Royal Correspondent: 8
  14. Epicentre: 7,5
  15. Baby Elián: 7
  16. Freedom of Speech Won’t Feed My Children: 6,5

Pese a la desaparición de Richey Edwards, los Manics supieron sobrevivir como banda a lo largo de los años, e incluso su álbum This Is My Truth Tell Me Yours llegó a tener bastante éxito a nivel ventas. Para su sexto trabajo los Manics con Nicky Wire como nuevo escritor hegemónico decidieron volver a sus canciones con connotación política. Por eso Know Your Enemy tiene un espíritu punk de principio a fin en su mensaje, pero no tanto desde lo musical. Los Manics desarrollan un estilo bastante ecléctico, casi experimental, tomando elementos bien variados: Brit Pop, Punk, Post Punk, Rock Alternativo, etc.

Sin embargo, la incursión de Manic Street Preachers no es muy certera. Si bien tratan de diversificar compositivamente no tienen mucho éxito en cada género que intentan tocar. Por eso es muy endeble el nivel de las canciones y se acentua más porque estamos ante el disco más largo de la banda. Así que Know Your Enemy está lleno de baches.

Tal vez su mejor versión sea en cuanto más volátiles y más Punk suenan como en “Found That Soul” y “Intravenous Agnostic” (en el que parecen replicar a Sonic Youth). Y tienen sus buenos  pasajes como “Ocean Spray” (primer aporte compositivo de James Dean Bradfield) en donde combinan una buena melodía acústica con guitarras distorsionadas. En la contracara los cortes que menos me gustan son aquellos más Pop (“So Why So Sad” y “Let Robeson Sing”) que resultan desubicados y hasta un poco ridículos.

El resto como comentaba tiene un nivel que no suma mucho. No por nada fue un álbum bastante golpeado por la crítica, aunque no le fue tan mal a nivel ventas. Por eso probablemente sea el disco más flojo de la era post Edwards.

Persy

Manic Street Preachers – This Is My Truth Tell Me Yours (1998)

Manic Street Preachers - This Is My Truth Tell Me Yours (1998)

Puntaje del Disco: 8

  1. The Everlasting: 7,5
  2. If You Tolerate This Your Children Will Be Next: 8
  3. You Stole the Sun from My Heart: 7
  4. Ready for Drowning: 8
  5. Tsunami: 8,5
  6. My Little Empire: 8
  7. I’m Not Working: 8,5
  8. You’re Tender and You’re Tired: 8,5
  9. Born a Girl: 8
  10. Be Natural: 8,5
  11. Black Dog on My Shoulder: 8
  12. Nobody Loved You: 8
  13. S.Y.M.M.: 8

Con la desaparición de Richey Edwards consumada, los Manic Street Preachers empezarían a consolidarse como trío en This Is My Truth Tell Me Yours. Los Manics evolucionarían en su sonido alejándose cada vez más de The Holy Bible y siguiendo el patrón que marcó Everything Must Go.

En ese sentido This Is My Truth apuesta a un sonido que hace más foco en el britpop de la onda de Oasis y Suede, con canciones que son guitarreras, de melodías convencionales y acompañadas por orquestaciones que le dan una tonalidad algo grandilocuente.

Al arrancar el álbum con “The Everlasting” y “If You Tolerate This Your Children Will Be Next” nos dan un panorama de lo que es este álbum: en disco plagado de power ballads nostálgicas muy lejanas a la crudeza que alguna vez tuvo The Holy Bible. No es que no me guste, pero se empieza a notar que sin la mística de Edwards se pierde esa esencia oscura y miserable que los había llevado a su pico artístico. De todas formas, son buenas canciones y musicalmente (sin desarrollar nada sumamente original) están bien. De hecho el arreglo de cuerdas en canciones como “Tsunami” es muy bueno, así como es efectivo el andar lento y melancólico de “My Little Empire” y “I’m Not Working”.

Así que no hay que alarmarse, el contenido de This Is My Truth es superior a todo lo que habían hecho en sus primeros discos cuando todavía estaban arraigados por el Glam metal. Algo inferior a The Holy Bible (claro está) pero lo suficientemente bueno para dejarnos satisfechos.

Persy

Manic Street Preachers – Everything Must Go (1996)

Puntaje del Disco: 8,5

  1. Elvis Impersonator: Blackpool Pier: 8,5
  2. A Design for Life: 9
  3. Kevin Carter: 9
  4. Enola/Alone: 8,5
  5. Everything Must Go: 8,5
  6. Small Black Flowers That Grow in the Sky: 8
  7. The Girl Who Wanted To Be God: 7
  8. Removables: 9
  9. Australia: 8
  10. Interiors (Song For Willem De Kooning): 8,5
  11. Further Away: 7,5
  12. No Surface All Feeling: 7,5

Everything Must Go es el primer disco de la nueva era de los Preachers post Richey Edwards. Ahora definitivamente son un trío. Y hay cambios en su actitud, la desaparición de su principal letrista parece que los llevó de hacer un disco crudísimo y macabro como The Holy Bible a uno raramente y contrariamente más optimista, especialmente en su sonido. Los Manic siguen demostrando su poderío con la influencia que se nota del post punk y el rock alternativo más guitarrero, pero las melodías están acompañadas por diversos arreglos de cuerda y orquestaciones que las hacen más pop, o mejor, dicho más de britpop.

En contrapartida Everything Must Go es menos simple y directo, y por momentos resulta más inflado de lo que debería como en “The Girl Who Wants To Be God”. Pero la formula funciona en general muy bien a lo largo del disco, especialmente al principio con sus pop rock dinámicos. Después decae un poco, se torna repetitivo, exceptuando a “Removables” que tiene un estilo nirvanezco fantástico.

Lo que tampoco se puede pasar por alto es que se tomaron algunas letras que sobraron de Richey para hacer el álbum, más precisamente cinco, el resto estuvo a mano de Nicky Wire que empezaba a tomar mucho más protagonismo en materia de escritura.

Imagino que el disco habrá tenido sus detractores considerando el cambio radical respecto de The Holy Bible. De todas formas, no paró de cosechar elogios en su momento por parte de la crítica, que llegó a ubicar a los Preachers a la par de bandas de britpop como Oasis.

Persy

Manic Street Preachers – The Holy Bible (1994)

Puntaje del Disco: 9

  1.  Yes: 9
  2. IfWhiteAmericaToldTheTruthForOneDayIt’sWorldWouldFallApart:9
  3. Of Walking Abortion: 8,5
  4. She Is Suffering: 9
  5. Archives of Pain: 8
  6. Revol: 8
  7. 4st 7lb: 9,5
  8. Mausoleum: 8,5
  9. Faster: 8,5
  10. This Is Yesterday: 8,5
  11. Die in the Summertime: 9
  12. The Intense Humming Of Evil: 8,5

Ahora sí!! Estos son los verdaderos Manics que estaba esperando! Qué diferencia tan grande que existe entre este grupo que estoy escuchando ahora y el de sus primeros dos discos. Hay un cambio importante en el estilo de la banda, que pasó de tocar Glam Punk genérico a un estilo más crudo, oscuro y alternativo, propio del post punk. Las canciones de los Manic Street Preachers ya no suenan inmaduras, sino que tienen un estilo más genuino, interesante y apropiado a lo que la banda necesitaba. Según se comenta en aquella época James Dean Bradfield se basó mucho en Joy Division, ya que por aquel entonces escuchaban mucho Unknow Pleasures.

Pero este no fue el único hecho significativo de The Holy Bible. El álbum también se caracterizó por ser el último en que participaría Richey James Edwards, quién desaparecería misteriosamente sin conocerse su paradero. Pese a salirse de la Matrix, Richey aportaría la mayoría de las letras de The Holy Bible. Todas con un contenido crítico a aspectos sociales y demás temáticas fuertes como la prostitución, el imperialismo, el suicidio, etc. Es la sagrada biblia de Edwards. La forma de hacer catarsis a sus propios problemas de salud (alcoholismo, depresión y autoflagelación). Incluso llegó a declarar abiertamente en una entrevista a NME cómo se sentía entonces: “”Cuando me corto me siento mucho mejor. Todas las pequeñas cosas que podrían haber molestado me parecen tan triviales, ya que me estoy concentrando en el dolor. Soy el tipo de persona que se despierta por la mañana y tiene que verter una botella en su garganta”.

Pese a sus inconvenientes, el aporte lírico de Edwards y musical de Bradfield fueron cruciales para que The Holy Bible sea tan buen disco. Podemos encontrar muy buenas canciones que no desentonan en ningún momento, especialmente “Yes”, “She Is Suffering”, “4st 7lb” y “Die in the Summertime”. Por eso el disco sería aclamado por la crítica, llegó a ser considerado la obra maestra de los Preachers e incluso se lo compara constantemente con In Utero de Nirvana por su crudeza. Sin embargo, no llegó a tener una gran difusión por su bajo nivel de ventas. Apostar a un producto menos comercial (como sí lo eran sus primeros discos) también tiene sus desventajas, pero es a lo que debe someterse un artista para seguir creciendo.

Persy

Manic Street Preachers – Gold against the Soul (1993)

Puntaje del Disco: 5,5

  1. SleepFlower: 8
  2. From Despair to Where: 6,5
  3. Scream to a Sigh (La Tristesse Durera): 8
  4. Yourself: 6
  5. Life Becoming a Landslide: 5
  6. Drug Drug Druggy: 4
  7. Roses in the Hospital: 4,5
  8. Nostalgic Pushead: 5
  9. Symphony of Tourette: 6
  10. Gold Against the Soul: 7

Estos tipos no aprenden más. Al parecer los Manic Street Preachers estaban muy cómodos componiendo canciones de Glam metal como lo hicieron en su álbum debut, un género que había dejado de ser la moda hace mucho tiempo, y que no demostraba ningún talento especial de quienes lo interpretaban. De esta forma en su segundo disco, Gold against the Soul, nos encontramos con canciones que mantienen las genéricas melodías glamorosas de los ochenta. Incluso la voz de James Bradfield (que decididamente no me gustaba en esa época) parece la de un cantante de Hairmetal como Bret Michaels.

Sin embargo, Gold against the Soul no es tan malo como Generation Terrorists. Y esto se debe a que se nota cierta mejora en los Manics. Los temas siguen siendo políticos pero ya no son “tan” de Glam metal como antes. Como si hubiera cierto deseo de evolucionar como grupo de “Glam punk” (y las comillas son irónicas) hacia algo mejor.

Pero esto es solo un presagio. Gold against the Soul es realmente muy flojo. Todas las composiciones son pobres y súper infladas como si eso los hiciera una banda que rockea con aspereza, aunque difícilmente lo logran… De hecho, solo me gustan 2 canciones: “SleepFlower” por tener un riff pesado bastante bueno; y “La Tristesse Durera” con un riff en este caso interesante y un lindo estribillo a pesar de lo mal que Bradfield habla en frances. El resto es mediocre lisa y llanamente, donde la peor es “Drug Drug Druggy” que tiene un estribillo patético. Bastante mala también es “Roses in the Hospital”, al ser el número de Glam metal más genérico del álbum. Otro caso perdido es “Nostalgic Pushead”, donde hacen una imitación berreta de los Guns ‘N Roses. Y las baladas tampoco mejoran: “Life Becoming a Landslide” tiene una melodía de formula ochentosa, totalmente desubicada para haber sido compuesta en el año 1993; y “From Despair to Where” es uno de los considerados “himnos” que están tremendamente sobrevalorados.

Ya van dos discos malos en lo que va de la carrera de este grupo. Pero como quién dice “la tercera es la vencida” en su siguiente álbum The Holy Bibble los Manics se empezarían a llenar de elogios para redimirse.

Persy

Manic Street Preachers – Generation Terrorists (1992)

Puntaje del Disco: 5

  1. Slash N’ Burn: 8
  2. Nat West-Barclays-Midlands-Lloyds: 7
  3. Love’s Sweet Exile: 5
  4. Little Baby Nothing: 3
  5. Another Invented Disease: 5
  6. Stay Beautiful: 6,5
  7. Repeat (U.K.): 5,5
  8. You Love Us: 5
  9. Democracy Coma: 7
  10. Crucifix Kiss: 5
  11. Motorcycle Emptiness: 7,5
  12. Tennessee: 5,5
  13. Repeat (Stars and Stripes): 4,5
  14. Condemned to Rock ‘n’ Roll: 6

En sus inicios Manic Street Preachers era una banda de hard rock que tomaba una gran influencia de grupos glamorosos de los ochenta, que a su vez compaginaban con una actitud claramente punk que se remite a grupos como The Clash. Desde este aspecto los Manics desembarcaron ante el mundo con su álbum debut Generation Terrorists, desarrollando un estilo de Glam punk (si así se lo puede llamar) que deja bastante que desear.

Generation Terrorist en general tiene varias falencias. Más allá del género poco atractivo, que me parece muy fuera de moda para una época en la que dominaba el Grunge y les costo su llegada exitosa a tierra norteamericana, las enérgicas melodías de Glam metal cargadas de rebeldía punk (exteriorizada en las letras políticas de Nicky Wire y Richey Edwards) en general son pobres y bastante genéricas. El segundo problema es que ningún pero ningún tema es memorable. Ciertamente se pueden rescatar un par de números dentro de su mediocridad como: “Slash N’ Burn”, un corte salvaje con un estilo muy parecido al de los Guns N’ Roses; y “Motorcycle Emptiness”, donde la guitarra suena más o menos interesante (dentro de lo poco interesante que es el Glam metal) y la melodía pop es satisfactoria.

Pero el resto del álbum es embarazoso e imprudente. El estribillo aniñado de “Little Baby Nothing” simplemente no va. Es horrible, parece una canción de Teen Pop para el suicidio. Imagínense los Jonas Brothers haciendo punk… ¿¿Eh??… “Another Invented Disease” tampoco se salva, tiene otro estribillo muy poco interesante. Lo mismo sucede con “You Love Us”, demostrando que la actitud guitarrera no alcanza. James Bradfield solo se remite a decir “You… Love… Us…” sin gracia alguna.

Y si de estribillo hablamos, están aquellas canciones en donde directamente lo omiten y carecen de un gancho melódico atrayente como en: “Repeat (U.K.)”, “Tennessee” y “Crucifix Kiss”. Para colmo los Manics se dieron el gusto de incluir una especie de remix del omitible “Repeat”.

No se diga más. Un disco flojísimo por donde se lo mire. Por suerte, esta es la versión americana de Generation Terrorists, que para nuestro alivio incluye menor cantidad de canciones que la británica. Y voy a tomar a este disco solo como su primer paso (errático) de toda la evolución que experimentó Manic Street Preachers a lo largo de su carrera.

Persy