Archivo de la categoría: Led Zeppelin

Led Zeppelin – Coda (1982)

Puntaje del Disco: 3,5

  1. We’re Gonna Groove: 7
  2. Poor Tom: 6
  3. I Can’t Quit You Baby: 6
  4. Walter’s Walk: 2
  5. Ozone Baby: 3
  6. Darlene: 4
  7. Bonzo’s Montreux: 3,5
  8. Wearing And Tearing: 2,5

Nuevamente trate de ser lo más indulgente posible con Zeppelin, por mi amor hacia la banda y porque recientemente vi una banda tributo llamada “Zoso”, el mejor tributo según el diario de San Petersburgo (?), que me hicieron recordar lo grandes que fueron. Dicho esto, tengo que decir que este disco es una completa basura.

Coda nació en los ochenta, cuando la muerte de Bonzo y la disolución del grupo ya estaban decretadas. Es una colección de outtakes de la banda que están más cerca de recopilar lo peor que lo mejor del grupo.

Hay poco para rescatar en Coda. “We’re Gonna Groove” es un cover que pese a su irrelevancia y desfachatez, aprueba por su dinámica. La segunda salvable sería, la versión en vivo de “I Can’t Quit You Baby” si bien no es mala, está muy lejos de lo que por ejemplo logran en las BBC Sessions. Acá parecen un grupo ya oxidado que deja el interrogante de: ¿Por qué eligieron este tema y esta floja versión sabiendo la cantidad de clásicos que tienen? Y por último, con esfuerzo se puede también salvar a “Poor Tom”, un corte acústico que no dice mucho, y nadie se tomaría el tiempo de volver a escucharlo.

El resto es la versión más asquerosamente perversa que tus oídos van a atestiguar de Led Zeppelin o lo que quedó de ellos. Empezando por “Walter’s Walk”, un corte que supera los límites de lo intrascendente, y se transforma en algo absolutamente horripilante. Puaj!! Las vocales de Plant dejan bastante que desear, el riff no motiva y la melodía no existe. Son 4 minutos y medio de lo más insufribles en la carrera de Zepp. La cosa no mejora con “Ozone Baby”, que tiene un riff stone bastante lamentable. Y el estribillo es tan pésimo como repetitivo… (Parecen una banda de rock rolinga!!). Lo mismo se puede aplicar en “Darlene”, otro caso de rock “bailable” banana y olvidable. Luego aparece “Bonzo’s Montreux”, un enorme “WTF???” en el que Bonzo hace su solo de batería con efectos electrónicos que lo acompañan (“Moby Dick” es una obra maestra al lado de esta ridiculez). Y como no podía ser de otra manera “Wearing And Tearing” hace un cierre repugnante del disco. Es una fantochada rockera esperable en bandas de hard rock bien mediocre, pero no en una banda como Zeppelin.

Coda es un disco absolutamente innecesario. Nunca se debería haber editado, se lanzó porque tenían un contrato firmado en el que se comprometían a sacar un nuevo disco. Pero ante la falta de Bonham, que motivo la negativa del grupo para grabar un disco, se terminó creando “esto”.

Si no lo escuchaste lo recomendable es que ni te gastes, sobretodo si no queres manchar el recuerdo de la época más gloriosa de la banda.

Persy

Led Zeppelin – In Through the Out Door (1979)

Puntaje del Disco: 4

  1. In The Evening: 5,5
  2. South Bound Saurez: 3,5
  3. Fool in the Rain: 2
  4. Hot Dog: 4,5
  5. Carouselambra: 4,5
  6. All My Love: 8
  7. I’m Gonna Crawl: 7,5

Dios sabe cuanto amo a Zeppelin, pero este disco es una grandísima porquería. Sintetiza el agotamiento artístico y musical de una de las bandas más grandes de los setenta. Si en Presence el grupo sonaba obsoleto, acá directamente suena acabado. Es carne muerta para tirar a los perros. Una sensación muy dolorosa para cualquier fan de Zepp…

Y se que voy a recibir piedrazas por lo que digo. La critica suele ser bastante indulgente con este álbum y muchos apuntan a Coda como su álbum más bajo dentro de su discografía, pero In Through the Out Door es un manchón aterrador que no puede ser pasado por alto…

Empecemos a detallar las razones de tamaño hundimiento. Al parecer Page y Plant tenían bastante poco para ofrecer, por lo cual Jone Paul Jones fue el que aportó la mayor parte del material… que la verdad dejó mucho que desear. Más los problemas internos de la banda: la muerte del hijo de Plant (que se lo nota con una voz cansada), los problemas con la heroina de Page y el alcoholismo de Bonham (que influyó en las grabaciones del disco). Más el auge de generos del momento como el punk y el New wave, que los motivo a improvisar en otros estilos (como ya lo había hecho en Houses of the Holy y Physical Graffiti) sin lograr absolutamente nada interesante. Como resultado, Zeppelin te hace sufrir un tema más horrible que otro. Qué tortura!!

¿Es esta la misma banda que compuso “Since I’ve Been Loving You”, “Heartbreaker”, “Stairway to Heaven”? ¿Ni siquiera tenemos un “No Quarter” o un “Achilles Last Stand” para disfrutar”? ¿Es esto Led Zeppelin?

No, esto es pura basura. Empezando por “In The Evening”, que tiene un riff marcado pero es intrascendente e incluso olvidable. Aún peor es “South Bound Saurez”, uno de los casos más mediocres y genéricos de Zeppelin a la hora de experimentar y rockear. Y como detesto ese tema llamado “Fool in the Rain”, una cosa asquerosa medio bailable y candombera, con silbatos y demás porquerías de fondo. Un verdadero desastre que nada, pero NADA tiene que ver con Led Zeppelin y su historia. Por su parte, “Hot Dog” es un country divertido pero TAN ridículo que cae en la mediocridad del disco. Y “Carouselambra” son más de 10 minutos fallidos de tratar de hacer un tema épico con sintetizadores y diversos pasajes pero que no te mueven un pelo e incluso te escandaliza. Ven lo que les digo cuando un tema es peor que el otro.

Sobre el final aparece lo más rescatable de In Through the Out Door. “All My Love”, aunque me cueste decirlo, es la mejor canción del disco. Una balada super quemada por culpa de Radios como Aspen (que no se conocen otro tema de la banda), que esta bastante bien, aunque emociona menos que otras como “Tangerine” o “Going to California”. También se salva a “I’m Gonna Crawl”, que muestra alguna de las estridencias y misceláneas que más se extrañan del grupo, aunque tampoco es una maravilla.

Si bien Coda sería el último disco que se podría escuchar de ellos, este detestable trabajo sería el último de la banda tras una gran cantidad de grandes discos. Y así como terminarían los setenta, lamentablemente tras el fallecimiento de Bonzo en 1980, Led Zeppelin pondría punto final a su existencia.

Persy

Led Zeppelin – BBC Sessions (1997)

Puntaje del Disco: 10

Disco 1:

  1. You Shook Me: 9
  2. I Can’t Quit You Baby: 9,5
  3. Communication Breakdown: 9
  4. Dazed and Confused: 9,5
  5. The Girl I Love She Got Long Black Wavy Hair: 9,5
  6. What Is and What Should Never Be: 8,5
  7. Communication Breakdown: 8,5
  8. Travelling Riverside Blues: 9,5
  9. Whole Lotta Love: 9,5
  10. Somethin’ Else: 7,5
  11. Communication Breakdown: 9
  12. I Can’t Quit You Baby: 9,5
  13. You Shook Me: 10
  14. How Many More Times: 10

Disco 2:

  1. Immigrant Song: 9
  2. Heartbreaker: 9,5
  3. Since I’ve Been Loving You: 9
  4. Black Dog: 7
  5. Dazed and Confused: 8,5
  6. Stairway to Heaven: 9
  7. Going To California: 8
  8. That’s the Way: 8
  9. Whole Lotta Love (Medley): 10
  10. Thank You: 8

Muchos de los discos que se grabaron como sesiones en la BBC terminaron convirtiéndose en material para el fanático de cada banda que se presentaba a grabar. Pero en el caso de Led Zeppelin trascendería el rotulo de “documento para el divertimento”. BBC Sessions es uno de los mejores discos de Zepp, de hecho es mucho mejor que el famoso The Song Remains The Same. Esto se debe a que captura muchas de las mejores cualidades de Led Zeppelin como grupo en sus presentaciones.

En primer lugar hay que rescatar que las grabaciones datan principalmente de sus primeros años. La banda por aquel entonces sonaba muy fresca, con mucha energía e inspiración. Lo segundo es que tocando en vivo demostraban ser unos genios improvisando. Se las ingeniaban para que sus canciones suenen diferente de lo habitual apoyados en su virtuosismo y técnica. Y por último, la pasión que transmitían es conmovedora. Se nota que dejaban la sangre en el escenario.

El primer disco de BBC Sessions es la gloria. Led Zeppelin sacando el mejor blues y hard rock que lleva en sus venas. En esta primera parte las sesiones son de 1969, principalmente su álbum debut. Lo interesante es que los temas se repiten, por lo cual alguno se va a cansar de escuchar “Communication Breakdown” que aparece 3 veces!! Pero  ninguna tiene desperdicio porque nos demuestra la versatilidad de Zeppelin para interpretar las mismas canciones difiriendo todas las versiones entre sí. Otro caso es “I Can’t Quit You Baby”, que es increíble como cambia entre una grabación y otra. Pero ambas son tremendas por como interacciona Plant cantando y haciendo la pausa para que aparezcan las espectaculares apariciones de Page en guitarra. En lo que es covers, “Travelling Riverside Blues” de Robert Johnson, es una perlita que no tiene desperdicio. Pero lo mejor en este coctel explosivo de blues y rock son las monstruosas interpretaciones de “You Shook Me” y “How Many More Times”, que son las más largas, pero son bestiales y nunca cansan.

El segundo disco no es tan bueno. Recapitula muchos clásicos de sus primeros 4 legendarios álbums. Pero aparecen baladas y temas acústicos que mucho no aportan a la improvisación de Zeppelin, tal es el caso de “Going to California”, “That’s the Way” y “Thank You”. Además, la versión de “Black Dog” es medio floja. Y “Dazed and Confused” dura unos 18 minutos, muchos de los cuales están de más (muy distinta a la del primer disco que es veloz y furiosa, además de mucho mejor). Por otro lado, las interpretaciones de “Since I’ve Been Loving You” y “Stairway to Heaven” son realmente buenas pero no mejores que sus formas originales. La destacada en esta segunda parte es “Whole Lotta Love” en un medley tremendo por la combinación que logran (y esto supera a la versión del primer disco que también es brillante). Así como también remarco “Heartbreaker”, que en vivo siempre suena brutal por el solo de Jimmy Page.

Gran álbum doble y gran selección para conformarlo. Algunos lo consideraran el disco mejor logrado por Led Zeppelin en vivo. También habrá quienes prefieran How the West Was Won. Pero lo recomiendo igual. No se van a arrepentir de lo que van a escuchar de Zeppelin en estas sesiones.

Persy

Led Zeppelin – Presence (1976)

Puntaje del Disco: 5,5

  1. Achilles Last Stand: 10
  2. For Your Life: 6
  3. Royal Orleans: 4,5
  4. Nobody’s Fault But Mine: 8
  5. Candy Store Rock: 4
  6. Hots On For Nowhere: 4
  7. Tea for One: 6

Cuando me refería a que Zeppelin se estaba oxidando desde Physical Graffiti iba muy en serio. Este es el momento que todo fan no desea que llegue, el de la decadencia artística de la banda de sus amores. Presence es un disco bastante irregular en el que se nota que compositivamente el grupo estaba en un mal momento. El disco se caracteriza porque Led Zeppelin deja sus intensiones de explorar nuevos estilos como en Houses of the Holy o Physical Graffiti, y prefiere abordar lo más genérico de hard rock sin la presencia de pianos ni guitarras acústicas.

Como resultado, Zepp parece un conjunto de vejestorios sin ideas y que además perdieron sus mejores cualidades. Si bien ninguno estaban en su plenitud (porque se encontraban sumergidos en sus adicciones y problemas), posiblemente el que más lo sintió fue Robert Plant que grabó el álbum en silla de ruedas y muletas luego del accidente de transito que sufrió por aquel entonces. Tanto lo afectó, que pese a su esfuerzo, su voz suena algo apagada y sin la energía desgarradora que tenía años atrás.

De hecho el accidente de Plant inspiró a la composición del mejor tema de Presence, “Achilles Last Stand”. No solo es el más destacado del disco, también es la gran última canción épica de Led Zeppelin, un canto a la guerra de 10 minutos, apasionante desde lo que hace Jimmy Page en guitarra, que te incita a agarrar una lanza y unirte a Aquiles en su última resistencia… ¿O tal vez la última resistencia de Zeppelin?

Una vez que termina “Achilles”, si no queres angustiarte te recomiendo dejar de escuchar el disco, porque lo que sigue son canciones que marcan el mal momento del grupo. Temas de hard rock bastante inexpresivos, odiosos y nada memorables. “Royal Orleans”, “Candy Store Rock” y “Hots On For Nowhere” son un conjunto de descartes que no son dignos del repertorio de Zeppelin. Por su parte, “For Your Life” es marcado como uno de los temas escuchables, pero desde mi punto de vista es un rocker que no ofrece mucho. La melodía es genérica y las piruetas de Page apenas la salvan.

“Nobody’s Fault But Mine” es otra de las canciones comúnmente rescatadas. Comienza como un tema para el olvido, hasta que su riff empieza a tomar mayor potencia junto con el acompañamiento de la armónica dejando un buen tema, aunque que no esta cerca de ser un clásico de la banda.

Y sobre el final está “Tea for One”, una reescritura mal hecha de “Since I’ve Been Loving You”. Por dios ¿No se dan cuenta que el ritmo es calcado? Con la diferencia de que no están dejando su sangre a la hora de interpretarlo y de que resulta muy poco inspirador. Así y todo, es un heavy blues que safa.

Hay gente que suele defender este álbum. Pero a mi solo me genera desesperación al hacerme la idea de que Zeppelin estaba acabado desde este punto. Solo puedo proteger a “Achilles”, la última obra maestra de su carrera.

Persy

Led Zeppelin – Physical Graffiti (1975)

Puntaje del Disco: 8,5

Disco uno:

  1. Custard Pie: 8
  2. The Rover: 9,5
  3. In My Time Of Dying: 9,5
  4. Houses Of The Holy: 8,5
  5. Trampled Under Foot: 9
  6. Kashmir: 10

Disco dos:

  1. In The Light: 7
  2. Bron-Yr-Aur: 7,5
  3. Down By The Seaside: 8
  4. Ten Years Gone: 9
  5. Night Flight: 7,5
  6. The Wanton Song: 7
  7. Boogie With Stu: 6
  8. Black Country Woman: 7,5
  9. Sick Again: 7,5

Si hay algo que distingue a Physical Graffiti es que se trata del último gran álbum de Zeppelin. No solo eso, también es un disco doble! Sí, muchas canciones para que el fan se deleite. Sin embargo, es el “peor de los mejores discos de Led Zeppelin”, un termino un poco absurdo pero certero. Physical Graffiti marca el punto en el que Zepp empieza a oxidarse, a decaer lentamente, y su hard rock comienza a tornarse un poco obsoleto. Aún así es un muy buen disco doble que al igual que Exile on Main St. de los Rolling Stones nos muestra lo diverso que puede ser este grupo interpretando hard rock, hard blues, rock sinfónico, country e incluso funk (por suerte nada de Reggae).

Lo mejor de este trabajo está en el primer disco, el cual se presenta muy sólido y repleto de clásicos. El enérgico “Custard Pie” da el puntapié inicial, para luego darle lugar a “The Rover”, uno de los clásicos de Graffiti, combinando uno de los mejores riffs que haya escuchado de Zeppelin y un muy buen estribillo. Luego está “In My Time Of Dying”, un hardblues de 11 que nunca aburre con uno de los mejores momentos de Page en guitarra. Después tenemos a “Houses Of The Holy”, un hibrido de “Misty Mountain Hope” con una buena melodía pop. De repente nos encontramos con el funky “Trampled Under Foot” que rockea como la puta madre. Y para terminar este primer tramo está la grandiosa “Kashmir”, un tema épico, orquestado, no tan oscura como “No Quarter” ni tan sutil como “The Rain Song”, pero con una atmosfera que te mantiene agazapado, petrificado completamente.

Hasta acá lo mejor. El segundo disco no es tan fructífero. El mismo arranca con su primer traspié “In The Light”, otra canción épica de ocho minutos donde los grandes protagonistas son los sintetizadores del Sr. John Paul Jones. “Bron-Y-Aur” es un pasaje acústico que le agrega diversidad al disco. Por su parte “Down By The Seaside” tiene una linda melodía country que parece más propia de los Byrds que de Zeppelin. De “Ten Years Gone” se puede decir que es lo que más se acerca a una balada, destacándose por sus cambios de ritmo. Desde este punto el trabajo se desploma, con cortes que no son malos pero tampoco son trascendentes como “Night Flight”, “The Wanton Song” (con su riff deformado de “Inmigrant Song”), “Boogie With Stu” (con participación de Ian Stewart pianista de los Stones), “Black Country Woman” y “Sick Again”.

Ese es el resultado de Physical Graffiti, un trabajo desproporcionado, con un primer disco que es un 9,5 y el segundo un 7,5. En promedio me da 8,5, la nota que se merece este álbum.

Persy

Led Zeppelin – The Song Remains the Same (1976)

Puntaje del Disco: 8

  1. Rock and Roll: 7,5
  2. Celebration Day : 7
  3. The Song Remains the Same: 8,5
  4. Rain Song: 8
  5. Dazed and Confused: 8
  6. No Quarter: 9
  7. Stairway to Heaven: 8,5
  8. Moby Dick: 9
  9. Whole Lotta Love: 8,5

Led Zeppelin se presentó el 27, 28 y 29 de Julio de 1973 en el Madison Square Garden de Nueva York, y de allí se tomarían las grabaciones que luego conformarían la película y su banda sonora: The Song Remains the Same.

En el recital ejecutarían sus canciones más conocidas y exitosas, y sin embargo…. Sin embargo, The Song Remains the Same ha perdido un poco el brillo que caracteriza las producciones de la leyenda del hard rock.

A pesar de tener un listado de temas capaz de disolver la materia encefálica de cualquier fanático, su ejecución en vivo deja un tanto que desear. El álbum se abre con una versión un tanto descafeinada de “Rock and Roll”, con tempo reducido y vocalizaciones bajadas y todo. Le sigue “Celebration Day”, de lo peorcito del disco; parece como si estuviera tocada por una banda tributo de medio pelo. “Stairway to Heaven”, también bastante desteñida, ofrece un solo de Jimmy Page que, francamente, deja mucho que desear.

“No Quarter” y “Moby Dick” son las que suenan mejor, indiscutiblemente. Con un Bonham brillante, un Jones inaudible, un Plant que cumple pero no estremece, y un Page intermitente, The Song Remains the Same es un tanto desprolijo debido a sus ¿búsquedas? experimentales tal vez un poco fuera del límite. La media hora de un repetitivo “Dazed and Confused” es un claro ejemplo de esto.

Como los integrantes mismos de la banda lo admiten, el disco más que ser un “En vivo”, es un “Soundtrack” de la película. Una verdadera pena, porque uno esperaba mucho más de un Leviatán del Rock como lo es Led Zeppelín.

La curiosidad: La casona destruida que está en la tapa del disco no es otra cosa que un cine local a medio destruir en la calle Old Street, en Londres, donde la banda ensayaba antes de la gira de 1973.

Barba

Led Zeppelin – Houses of the Holy (1973)

Led_Zeppelin_Houses_Of_The_Holy_1973

Puntaje del Disco: 9

  1. The Song Remains The Same: 9
  2. The Rain Song: 10
  3. Over The Hills And Far Away: 9
  4. The Crunge: 6
  5. Dancing Days: 6,5
  6. D’Yer Mak’Er: 7
  7. No Quarter: 9,5
  8. The Ocean: 8,5

Zeppelin ya había alcanzado su máxima expresión con su cuarto album y “Stairway to Heaven” ya se había proclamado como un hito en la historia del rock. Para continuar con su marcha después de sus excepcionales primeros cuatro discos, los tipos intentaron hacer algo distinto. Empezaron a experimentar con los mismos indicios que ya había demostrado en Led Zeppelin III, pero de una forma diferente y más abierta.

En esta oportunidad ofrecen un trabajo con canciones muy diversas y con buen número de clásicos formidables. Sin embargo, Houses of the Holy no alcanza a monstrous como Led Zeppelin II y IV porque también hay cortes no del todo esplendidos.

El disco abre de gran forma con el alocado rock de “The Song Remains The Same”, en el cual Robert Plant agudiza al máximo su voz y Jimmy Page, como ya nos tiene acostumbrados, hace malabares de todo tipo con su guitarra. El álbum continua con la orquestada “The Rain Song”, un tema que derrocha magia por doquier, a mi gusto lo más extraordinario de Houses. Luego está “Over The Hills And Far Away”, una canción con una brillante intro aparentemente acústica, pero que luego se electrifica para rockear en gran forma. “The Crunge”, con todo su funk, da inicio al tramo menos atractivo del álbum, pasando por la intrascendente “Dancing Days” y por el reggae de “D’Yer Mak’Er” (a pesar de no ser lo mejor de Zep es uno de sus temas más difundidos en radios). Afortunadamente, la banda retoma su mejor estado con la épica “No Quarter”, un estandarte de rock sinfónico con una atmósfera oscura única, que lo sumerge a uno en una antesala de reflexión, previo a un escenario de batalla demoníaco. La misma tiene una letra mitológica que, al igual que “Ramble On”, parece remitirse a “The Lord of The Rings”. Finalmente, la piratesca “The Ocean” rockea con el estilo del grupo haciendo un decente cierre del disco.

Las virtudes de Houses of the Holy demuestran nuevamente la grandeza de Led Zeppelin por su intento de no sonar repetitivo y lo transformarían en uno de sus últimos grandes éxitos de su carrera.

Persy