Archivo de la categoría: Grizzly Bear

Grizzly Bear – Yellow House (2006)

Grizzly Bear - Yellow House (2006)

Puntaje del Disco: 9

  1. Easier: 8,5
  2. Lullabye: 9,5
  3. Knife: 9
  4. Central and Remote: 8
  5. Little Brother: 9
  6. Plans: 8
  7. Marla: 8
  8. On a Neck, On a Spit: 9,5
  9. Reprise: 7
  10. Colorado: 7

Luego de su álbum debut, Daniel Rossen (amigo de Ed Droste) se uniría a Grizzly Bear. Con su llegada el grupo tendría el desafío de acomodar las piezas. Y lo lograrían sin problemas, en lugar de ser una lucha de egos entre Droste y Rossen, quienes se reparten la composición de los temas y la interpretación vocal, Grizzly Bear evoluciona de manera bastante positiva haciendo un giro de lo que fue su primer disco.

Esto lo plasmarían en su segundo trabajo, Yellow House, cuyo nombre hace referencia a que fue grabado en la casa de la madre de Ed Droste. En él Grizzly Bear apuesta a una especie de folk rock psicodélico de la onda de bandas como Fleet Foxes, con cierto aire espiritual, con mejores melodías y una energía mejor canalizada que lo que se escuchó en su álbum predecesor. De esta forma dejan de sonar tan depresivos y se transforman en una versión más colorida, manteniendo las atmosferas psicodélicas, pero que ahora son incluso más ricas en su variedad de arreglos.

En cuanto a las canciones en sí, hay dos que desde mi punto de vista sobresalen: “Lullabye” y “On a Neck, On a Spit”, que no suenan a simple folk rock psicodélico, sino que mutan a una versión más progresiva que me recuerdan a lo mejor de Pink Floyd. También me gustan  “Knife”, que prolonga las atmosferas de ensueño en uno de los mejores puntos del disco, y “Little Brother”, que cuenta con armonías vocales de ensueño y una diversidad de secciones que la destaca. Tiene cosas que me hacen acordar a Lisandro Aristimuño desde lo folclórico.

Yellow House es un disco más sólido y disfrutable en líneas generales. Solo decae un poco en “Reprise” y “Colorado” recordando a lo más lento y aburrido de su primer álbum (sin ser malos). De todas formas no deja de ser un muy buen trabajo, uno de los mejores del 2006 según la crítica en general.

Persy

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Grizzly Bear – Horn of Plenty (2004)

Grizzly Bear - Horn of Plenty (2004)

Puntaje del Disco: 7,5

  1. DeepSea Diver: 8,5
  2. Don’t Ask: 8,5
  3. Alligator: 7
  4. Campfire: 7
  5. Shift: 6
  6. Disappearing Act: 6,5
  7. Fix It: 7,5
  8. Merge: 7
  9. A Good Place: 7
  10. Showcase: 7,5
  11. Le Duchess Anne: 7,5
  12. Eaves Dropping: 8
  13. Service Bell: 7
  14. This Song: 7

Grizzly Bear, una de las bandas con cierto renombre en la actualidad y también una de las que más me aburrió de lo último que pude escuchar. ¿Qué tenemos aquí? Un grupo de Indie rock experimental oriundo de Brooklin comandado por Ed Droste.

Justamente, su primer álbum, Horn of Plenty, nació como un proyecto de grabaciones caseras del propio Droste. Eso se nota en la calidad del sonido del disco, que de por sí busca ser profundo, algo psicodélico, oscuro y minimalista. Horn of Plenty tiene diversidad de arreglos que ayudan a constituir canciones atmosféricas e hipnóticas, en las que también se resaltan las combinaciones vocales.

Sin embargo, la otra cara del disco está en que resulta bastante depresivo. La mayoría de los temas tienen melodías melancólicas que no enganchan. Son poco atractivas y sin un solo estribillo memorable, en otras palabras son vacías y hasta pueden resultar tediosas para ciertos oyentes (sobretodo por la uniformidad de los cortes). De todas formas, las canciones de Grizzly Bear no están mal, entusiasman poco pero son todas escuchables. Incluso hay un puñado de buenos cortes como “Deep Sea Diver” y “Don’t Ask”. Aunque sinceramente el álbum solo lo van a encontrar atractivo aquellos que busquen sumergirse en un universo hipnótico y lisérgico lleno de canciones lentas y sombrías.

Persy