Archivo de la categoría: Beady Eye

Beady Eye – BE (2013)

Beady Eye - BE (2013)

Puntaje del Disco: 5,5

  1. Flick of the Finger: 8,5
  2. Soul Love: 8,5
  3. Face the Crowd: 4,5
  4. Second Bite of the Apple: 5,5
  5. Soon Come Tomorrow: 7
  6. Iz Rite: 5,5
  7. I’m Just Saying: 5,5
  8. Don’t Brother Me: 5,5
  9. Shine a Light: 6
  10. Ballroom Figured: 6,5
  11. Start Anew:  6

Antes de empezar quiero hacer un pedido formal: ¡Volve por favor Noel!

Listo, ya me desahogué. Ahora empecemos a hablar de BE, segundo disco de estudio de Beady Eye. Antes de empezar a escucharlo, leí críticas de todo tipo. Las opiniones sobre este álbum son de lo más dispares. Por lo que la incertidumbre fue total. Y eso fue lo que me pasó al pulsar play.

“Flick of the Finger” con su atrapante energía y la sutil, oscura y atmosférica “Soul Love” conforman un arranque muy prometedor del disco. La sensación que nos deja es que estamos ante un muy buen trabajo, que además resaltan como virtud de Liam Gallagher y los suyos que no buscan repetir y reciclar la fórmula de Oasis. Beady Eye parece tener su propia personalidad, con un nivel decente y sin la necesidad de retraerse al britpop guitarrero que hizo famoso a Oasis.

Sin embargo, ya en  “Face the Crowd”, un tema que intenta rockear de manera muy monótona, BE se cae a pedazos y no es un simple resbalón. La banda nunca recupera el nivel. El álbum se transforma en un sinfín de canciones flojas e inmemorables en su calidad compositiva. Desde canciones que intentan ser psicodélicas como “Second Bite of the Apple”, pasando por la seguidilla mediocre conformada por “Iz Rite”, “I’m Just Saying” y la balada innecesariamente larga “Don’t Brother Me”, terminan de destruir toda buena intención de seguir escuchando a BE.

Lo siento por esta agrupación ex Oasis, pero sin la brújula compositiva del mayor de los hermanos Gallagher, parece que la van a tener que remar bastante para mejorar.

Persy

The Strokes y Beady Eye – Personal Fest 2011, Club GEBA (4/11/2011)


Con  cuatro escenarios montados en la Sede San Martín del Club GEBA, se desarrolló en el día de ayer la primera jornada del Personal Fest, uno de los muchos Conciertos que se llevan a cabo anualmente en la Ciudad de Buenos Aires. Desde temprano, diversas bandas nacionales e internacionales se sucedieron en un ambiente a pura música que congregó a una enorme cantidad de jóvenes. Desde Loli Molina, pasando por Hana, Calendar, Rosal, entre otras, los platos fuertes del día estaban puestos en Beady Eye y The Strokes.

A las 22.15 hs en el escenario Motorola y ante fieles seguidores de Oasis, se presentó la banda de Liam Gallgher. Dos años y medio después de su último concierto en la Argentina, los ex Oasis volvieron para dar a conocer su álbum Different Gear, Still Speending, aunque esta vez desde un perfil más humilde y sin los brillos que venían teniendo hasta antes de la ruptura con Noel.

Vestido con una campera con colores militares y con el peinado típico, Liam y compañía abrieron el espectáculo con “Four Letter Word”, un tema a puro rock, ideal para la que la multitud enloquezca. Luego siguieron “Beatles and Stones” que con un sonido de los sesenta, se refiere las míticas bandas inglesas. “Millionaire” y “The Roller”, dos de los temas difusión del álbum fueron los más cantados, mientras que “Bring The Light” fue el flasback de los cincuenta. “Kill for a Dream” y “The Beat Goes On” aportaron las baladas clásicas al mejor estilo Oasis.

Mientras los temas se sucedían y Liam interactuaba a su modo con el público, Gem Archer y Andy Bell seguían enfocados en su trabajo y no se apartaban de los roles que les tocaban. Entre sus conocidas acotaciones, en un inglés poco entendible, Liam agradeció por el Kun Agüero y Carlos Tévez, dos jugadores de su querido Manchester City. Aunque el mayor agradecimiento se produjo cuando por unos instantes Liam se cubrió con una bandera que la gente de adelante le hizo llegar. El final quedó con la versión de “Sons of Stage” del grupo World of Twist y sin posibilidad de bises, Beady Eye se retiró del escenario habiendo dado un buen espectáculo, que cumplió las expectativas de los fanáticos de Liam.

Las nubes amenazantes ya se habían retirado y el clima estaba ideal para disfrutar del plato fuerte de la noche, The Strokes, el grupo neoyorquino que supo cambiar el rumbo de la música moderna en la década pasada y revitalizar al rock de tal forma que redefinieron el sonido que predomina desde entonces se presentaba en Buenos Aires por segunda oportunidad. La anterior había sido en 2005 en momentos de plena expansión del grupo, pero esta oportunidad los encontraba maduros, presentando su cuarto trabajo Angles y a diez años de la edición de su ya celebre disco debut Is This It y reunidos luego de experiencias solistas de casi todos sus integrantes.

Una vibrante versión de “New York City Cops” sirvió de puntapié inicial para lo que seria un show impactante y sólido, casi sin fisuras donde Julian Casablancas, Nick Valensi, Albert Hammond Jr, Nikolai Fraiture y Fab Moretti demostraron estar muy a gusto en todo momento con la afición local y le pasaron el trapo a varios que se creen roqueros y no les llegan ni a los talones.

Los buenos momentos fueron el denominador común a lo largo de los casi veinte temas que interpretaron. La áspera voz de Julian se encontraba en el tono indicado y se coordinaba perfectamente con el resto del grupo que se notaba que estaban enchufados. Así pasaron los puntos fuertes del show con “The Modern Age “, “You Only Live Once”, “Someday”, “Reptilia”, “Juicebox” y el esperado por todos “Last Nite”. Inclusive canciones del último disco como “Gratisfaction”, “Under Cover of Darkness” y “Machu Picchu” fueron igualmente bien recibidas y encuadraron de muy buena manera dentro de un setlist que se completaría luego del breve intervalo con dos grandes canciones bien arriba que no podían faltar como “Hard To Explain” y “Take It Or Leave It”.

Luego llegaría el irremediable final y casi unánimemente se escucharon comentarios del tenor de: “estuvieron increíbles”, “el mejor recital que ví”, “son únicos”, etc. La presentación de los neoyorquinos en Buenos Aires deja en claro que la popularidad de los Strokes creció exponencialmente estos seis años desde su primera visita a nuestro país y que casi todos los que ayer estuvieron en GEBA volverían a verlos sin dudarlo la próxima vez que pisen nuestras tierras.

Piro/F.V.

Beady Eye – Different Gear, Still Speeding (2011)

Puntaje del Disco: 7,5

  1. Four Letter Word: 8,5
  2. Millionaire: 8,5
  3. The Roller: 9
  4. Beatles and Stones: 8,5
  5. Wind Up Dream: 8
  6. Bring The Light: 6
  7. For Anyone: 6,5
  8. Kill For a Dream: 7
  9. Standing on the Edge of Noise: 6
  10. Wigwam: 6,5
  11. Three Ring Circus: 7,5
  12. The Beat Goes On: 7,5
  13. The Morning Son: 8

En agosto del 2009, Noel y Liam Gallagher se pelearían. Pero esta no sería una de sus estupidas peleas por borracheras de los noventa. Esta vez sería más grave. Noel abandonaría la banda momentos antes de presentarse en Paris, en plena Gira. Era el fin de Oasis, y de la relación de Liam con su hermano.

A partir de entonces los Gallagher tomarían distintos caminos. Noel brindaría un par de conciertos acústicos haciendo pensar que pronto grabaría su disco como solista. Pero Liam inquieto no se quedaría de brazos cruzados. El menor de los Gallagher se juntaría con sus antiguos compañeros de banda Gem Archer, Andy Bell y Chris Sharrock para formar Beady Eye.

Rápidamente la banda empezaría grabar y empezarían a difundirse sus nuevas canciones. Primero llegaría el single “Bring The Light”, un tema cabaretero con un piano bien cincuentón, original pero medio flojo. Luego aparecerían “Four Letter Word” y “The Roller” que dejaron una sensación de que el próximo disco podía ser bueno. Hasta que a fines de febrero llegaría su ansiado álbum debut Different Gear, Still Speeding.

Ante la ausencia de Noel, las principales responsabilidades compositivas recaen en Liam (con colaboración democrática de sus compañeros). Liam siempre fue un tipo enamorado del rock británico tradicional de los sesenta, especialmente de los Beatles y su ídolo John Lennon. Sus decentes composiciones en Oasis denotaban esa influencia que también trasladaría a Beady Eye. Pero no solo musicalmente parece una banda de los sesenta, también en su estética. Solo miren las fotos que le sacan al grupo, parecen The Beatles en la época de Rubber Soul. Es más, su nombre lo eligieron para que figure cerca del de los 4 fantásticos de Liverpool.

Y en sus composiciones nos cruzamos con canciones “beatlescas” como “The Roller”, que peca por tener la misma base de “Instant Karma” de Lennon, pero el gancho melódico es fabuloso, especialmente por como Liam canta en el estribillo: “Call Me The Rolleerrr Oh Oh!”. “The Roller” es el único verdadero hit del álbum. Luego tenemos un Beady Eye que se aleja de la típica formula de Oasis, sonando bien como con el original y melódico country “Millionaire”. “Beatles and Stones” también es muy bueno, marcando un ritmo revolucionario que es más de los Who, que de los Beatles y los Stones. “Four Letter Word” es el otro de los cortes que rockea, pero con un estilo alternativo, guitarrero y enérgico más de nuestra época.

Así termina lo mejor de Different Gear, Still Speeding. A partir de “Bring The Light” las canciones decaen en calidad. “For Anyone” es un tema acústico inocente (casi bobo) y no muy impresionante. “Kill For A Dream” es una balada agradable pero genérica. “Standing on the Edge of Noise” es justamente ruidosa pero nada memorable. Y “Wigwam” es psicodélica y tiene buenos coros, pero es demasiado estirada.

Sobre el final por suerte recuperan un poco la forma, con “Three Ring Circus” que tiene un buen riff, y las baladas pop “The Beat Goes On” y “The Morning Son” que cierran bien el disco.

Different Gear, Still Speeding es un buen disco, por momentos prometedor pero no muy sólido. Disfrutable si lo escuchamos sin pretensiones y si no lo comparamos con lo mejor de Oasis.

Persy