Archivo de la categoría: Alice Cooper

Alice Cooper – Lace & Whiskey (1977)

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Puntaje del Disco: 5,5

  1. It’s Hot Tonight: 7,5
  2. Lace and Whiskey: 5
  3. Road Rats: 7
  4. Damned If You Do: 4
  5. You and Me: 6
  6. King of the Silver Screen: 5,5
  7. Ubangi Stomp: 6
  8. (No More) Love at Your Convenience: 5
  9. I Never Wrote Those Songs: 7,5
  10. My God: 5,5

¿Alice Cooper haciendo Soft Rock? Si, el mismo que editó discazos en la década del setenta de rock potente y conceptual (Love it to Death ,Killer, School’s Out, Billion Dollar Babies) se tomaría una licencia con el pobrismo Lace & Wishkey (1977).

Los riffs adictivos de “It’s Hot Tonight” abren el álbum que prometía más de lo que sería con este inicio sumado a otro interesante track como “Road Rat” pero luego entra en un declive difícil de salir, que incluye alguna de las peores canciones de Cooper en su carrera y que nunca abrían pasado el corte en sus anteriores trabajos, con la excepción de “I Never Wrote Those Songs” cercano al cierre. La balada “You and Me” fue un hit en su época, aunque no es para nada memorable.

Claramente atentaron para el resultado final de Lace & Wishkey el mal estado de Alice agotado por tantas giras y envuelto en un alcoholismo crónico y hasta su productor Bob Ezrin tenía sus problemas también.

Lace & Wishkey será recordado por su mala combinación de soft rock con rock “Retro” de los cincuenta y por sus melodías mediocres, es un disco promedio para una estrella del rock and roll que había reinado desde comienzos de la década, por suerte lograría recuperarse y enterrar este mal paso en el olvido.

F.V.

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Alice Cooper – Muscle of Love (1973)

Alice Cooper - Muscle of Love (1973)

Puntaje del Disco: 7

  1. Big Apple Dreamin’ (Hippo): 7,5
  2. Never Been Sold Before: 8
  3. Hard Hearted Alice: 7
  4. Crazy Little Child: 8,5
  5. Working Up a Sweat: 6,5
  6. Muscle of Love: 8,5
  7. Man with the Golden Gun: 7
  8. Teenage Lament ’74: 7
  9. Woman Machine: 6,5

Para principios de los años setenta Alice Cooper, era todo lo que estaba bien en la industria musical, crecía en popularidad, vendía bien, lanzaba discos de calidad uno tras otro, era transgresor en sus presentaciones en vivo, pero las cosas comenzaron a fallar cuando una pelea interna separo a la banda de su clásico productor Bob Ezrin, quien venía cumpliendo esa tarea impecáblemente desde su despegue, Love It to Death (1971).

Muscle of Love, editado en Noviembre de 1973, fue un intento a volver a las bases de rock clásico y directo, pero desde las conflictivas sesiones de grabación las cosas no empezaron a funcionar. El resultado estaría por debajo de las expectativas y significaría la última grabación de la formación original del grupo.

Con este lanzamiento Alice Cooper parece perder el foco y demuestra lo dura que fue la perdida de Ezrin, sin embargo tampoco estamos ante un desastre ni algo irrecuperable, algunos temas como “Crazy Little Child “ y “Muscle of Love “ sacan la cara por el resto y con todo lo bueno que conocimos de ellos en el pasado contaban con suficiente crédito disponible para esperar con ansias sus futuros lanzamientos.

F.V.

Alice Cooper – Billion Dollar Babies (1973)

Alice Cooper - Billion Dollar Babies (1973)

Puntaje del Disco: 9

  1. Hello Hooray: 8,5
  2. Raped and Freezin’: 9
  3. Elected: 9
  4. Billion Dollar Babies: 8
  5. Unfinished Sweet: 8,5
  6. No More Mr. Nice Guy: 8,5
  7. Generation Landslide: 9,5
  8. Sick Things: 8,5
  9. Mary Ann: 7
  10. I Love the Dead: 9

Alice Cooper no paraba de editar discos clásicos a principios de los setenta y su sexta placa Billion Dollar Babies (1973) no sería la excepción, demostrando que el artista se encontraba en un momento de inspiración notable. A esto hay que agregarle que se convirtió en su disco mejor vendido desde su lanzamiento y que fue número uno en los rankings tanto de Estados Unidos como del Reino Unido.

El título se desprendió del repentino éxito que la banda estaba teniendo. Cooper relataba: “Como nosotros, que hace dos años vivíamos en un sótano en Watts, ser la banda número uno del mundo con gente arrojándonos dinero.”

Musicalmente hablando Billion Dollar Babies puede ser considerado su álbum más consistente y parejo, a pesar de no contar con hits como “School’s Out”, su sonido se encuentra más refinado, mucho de esto debe agradecérsele al trabajo del productor Bob Ezrin, como curiosidad podemos señalar la participación del cantante Donovan en el tema que le da título al álbum. En cuanto a las letras Alice hace hincapié en algunas de sus perversiones como la necrofilia, el acoso sexual, el horror y la más cómica el terror hacia los dentistas.

Originales como siempre fueron sus conciertos para la presentación de Billion Dollar Babies por los Estados Unidos. Cooper contrató al mago James Randi para diseñar efectos para el show, quien viajo por todos el país para supervisar la efectividad de los mismos. Para las representaciones en el escenario contrataron entre cincuenta personas y equipamientos de 26.000 libras. Cooper aparecía en escena con un vestido con sangre, atacando maniquíes y siendo decapitado por una guillotina, entre otras locuras.

Nada parecía detener a Alice Cooper por aquellos años donde su popularidad y también su música crecían año tras año. Pero como en muchos otros casos las tensiones entre los miembros de la banda detrás de escena terminarían jugando una mala pasada y forzando una separación, desmembrando la agrupación original al poco tiempo.

F.V.

Alice Cooper – School’s Out (1972)

Puntaje del Disco: 9

  1. School’s Out: 9,5
  2. Luney Tune: 7
  3. Gutter Cat vs. The Jets: 7,5
  4. Blue Turk: 9,5
  5. Street Fight:
  6. My Stars: 8,5
  7. Public Animal #9: 9,5
  8. Alma Mater: 9
  9. Grande Finale: 7,5

Después del gran nivel mostrado en Love it to death y Killer (ambos de 1971) la banda de rock americana Alice Cooper preparó un álbum descaradamente bizarro, exagerado y extravagante: School’s out (1972). Porque si algo caracteriza a este disco es su desparpajo, su grosero sentido del humor y su tendencia al bizarrismo, tanto en lo lírico como en lo musical. La estructura algo deshilvanada de algunos de sus temas, lejos de restar fuerza al producto final, es justo lo que da mayor coherencia al conjunto, dando como resultado un disco original y sorprendente.

Temáticamente, School’s out es un disco semi conceptual que gira en torno a la educación escolar y a la infancia perdida. Siguiendo la vena humorística que caracterizó al grupo desde sus comienzos, todo es abordado desde una mirada sarcástica, que desde la distancia rememora una edad ya irrecuperable, aquella que termina con la adolescencia, con una sensación que va del desengaño a la melancolía. Las travesuras de la infancia, las primeras cervezas, los primeros cigarrillos, el recuerdo de los profesores, el descubrimiento del sexo, las primeras peleas, etc., son descritos con esa mezcla contrapuesta de sentimientos.

El primer corte del álbum, “School’s out” es uno de los grandes temas de la banda, y por extensión de todo el movimiento glam. Su ritmo crudo y pegadizo y los coros infantiles que acompañan al estribillo nos introducen de lleno en las aulas, los lápices y las libretas, desde la perspectiva del niño que quiere que todo acabe y llegue el veano.

“Luney tune” y “Gutter Cat Vs. the Jets” son dos cortes de rock construidos con buenos riffs que mantienen alto el nivel de la obra. Este último incluye varios cambios de ritmo y toma prestada una melodía del musical West side story, —que volverá a aparecer en el último tema— lo que refuerza la teatralidad del disco. “Street Fight” es un fuerte ritmo de bajo que sirve de puente entre canciones y evoca las peleas callejeras y pandillas de la juventud.

“Blue turk” cierra la cara A del vinilo. Rock, blues y jazz se dan la mano en esta canción eclética, con una sección jazzística intermedia que resulta tan sorprendente como inesperada, y con una melodía vocal bien pegadiza. El erotismo y la sensualidad que rodean a la mujer son contemplados desde la pasión (“tastes like roses on your breath”) y el desengaño (“but graveyards on your soul”) para acabar con la dualidad de sensaciones que aquélla produce, a un tiempo fuente de deseo y pura maldad  (“tastes like wiskey in your lips but earthworms rule your brain”).

“My stars” empieza con una agradable melodía de piano y se convierte en una canción llena de rabia y furia, tanto por la música como por la letra (“Well I swear by the air I’ll be made to breathe/You’ll pay very dear for this vanishing deed/The power alone stored in my little hand/Could melt the Eiffel Tower Turn the Sphinx into sand”).

Con “Public animal #9” llegamos al momento más descaradamente glam del disco. Instrumentación pegadiza, coros y palmadas se dan la mano para crear una pieza muy adictiva que nos devuelve de nuevo a la escuela. En ella el vocalista nos canta cómo él y el guitarrista Glen Buxton —y aquí el disco se vuelve autobiográfico— jamás confesarán que copiaron en aquél examen de matemáticas, y cómo grabaron todas aquellas palabrotas en el escritorio de su clase. De nuevo una mirada nostálgica y sarcástica de la educación, que termina contemplando con cinismo el destino descarriado y pendenciero de los antiguos alumnos, pese a los esfuerzos de los maestros (“She wanted an Einstein but she got a Frankenstein”).

“Alma mater” es una pseudo balada con voz distorsionada que narra el final de la escuela. Nuevamente, el sarcasmo y la nostalgia aparecen unidos para decir adiós a los años de colegio y despedir a los viejos amigos (“Someday like the bus I will be leaving too”; “But you know it breaks my heart to leave you/Cortez I will miss you”). Como colofón a la obra, “Grande finale” es un tema instrumental que intenta ser épico a través de la parodia, sin tomarse muy en serio a sí mismo, dando adecuadamente cierre al disco con una mezcla de pomposidad y humor.

Con School’s out Alice Cooper creó una obra que une el rock al humor, lo obsceno y lo circense. El resultado es puro rock teatral, glam, shock; un disco aparentemente sobrecargado y falsamente barroco, que cuanto más se autoparodia es cuando más fresco y original suena. Muy recomendable.

Shanti Andía

Alice Cooper – Killer (1971)

Puntaje del Disco: 9,5

  1. Under My Wheels: 9,5
  2. Be My Lover: 8,5
  3. Halo of Flies: 9,5
  4. Desperado: 8,5
  5. You Drive Me Nervous: 8
  6. Yeah, Yeah, Yeah: 7,5
  7. Dead Babies: 9,5
  8. Killer: 9

Si con Love it to Death (1971) Alice Cooper había logrado moldear un estilo y generar un impacto tanto musical como estético en su época con su sucesor Killer, editado a finales del mismo año, lo reafirmarían y acentuarían aun mas inaugurando su trilogía clásica que continuaría con otros discos impecables como School’s Out y Billion Dollar Babies.

Killer no tuvo diferencias radicales con respecto a su predecesor pero alcanzo un nivel y suficiente identidad propia para no ser una simple continuación. En esta oportunidad Alice demostró que podían tanto roquear como desarrollar ideas más elaboradas y ambiciosas como en la esencial “Halo of Flies” en la cual según el mismo Cooper fue un intento de demostrar que eran capaces emular el estilo de King Crimson.

El álbum abre con un tema de rock clásico de gran inspiración “Under My Wheels” que tranquilamente podría formar parte del repertorio de algún disco de los Rolling Stones contemporáneo a Killer. A continuación “Be My Lover” en homenaje a su fallecido amigo Jim Morrison, continua la misma búsqueda con otro excelente riff destacándose por encima de todo. El resto de los temas merodean a mitad de camino de ambos estilos hasta llegar a “Dead Babies” con semejante titulo macabro que encaja perfectamente con la imagen del grupo en sus presentaciones escénicas, es el mejor track de todo el disco en mi opinión, que después de un comienzo oscuro le enlaza excepcionalmente un estribillo energético y memorable. Para cerrar el disco de buena forma nos encontramos con otro tema épico y mas elaborado como “Killer” que logra recrear la tensión musicalmente que su letra nos sugiere.

En conclusión Killer es un trabajo no tan recordado y popular como debería pero que ayudo a establecer a Alice Cooper como uno de los artistas mas notorios de la época y que mas atracción causaba en sus presentaciones por su capacidad tanto musical como de transgredir sobre el escenario.

F.V.

Alice Cooper – Love It to Death (1971)

Puntaje del Disco: 9

  1. Caught in a Dream: 9
  2. I’m Eighteen: 9
  3. Long Way to Go: 8,5
  4. Black Juju: 8
  5. Is It My Body: 9
  6. Hallowed Be My Name: 7
  7. Second Coming: 8
  8. Ballad of Dwight Fry: 8,5
  9. Sun Arise: 7,5

Vincent Damon Furnier (nacido el 4 de febrero de 1948 en Detroit) mejor conocido como Alice Cooper tomo ese nombre cuando según el confiesa logro contactar con el espíritu de una hechicera del siglo XIX llamada Alice Cooper. Al parecer la bruja le dijo que él era su reencarnación y el asumió el hecho y propuso a su grupo convertirse en The Alice Cooper Band, adoptando Furnier el nombre artístico de su reveladora. El grupo se caracterizo por tomar un nuevo género teatral y violento cuyo fin era provocar impacto con maquillajes de aspecto siniestro y provocativo que los termino catalogando como la primera banda “shock rocker” en la historia de la música.

Al trasladarse a California las actuaciones del grupo llamaron la atención de nada mas y nada menos que Frank Zappa que los unió a su sello discográfico con el cual editarían sus dos primeros trabajos sin demasiado éxito, Pretties for you (1969) y Easy Action (1970), con sonidos que viajaban desde la psicodelia hasta el garage y el pop.

El contacto con el productor Bob Ezrin les permitió desarrollar el sonido clásico del heavy metal, con el que finalmente conseguirían el éxito de la mano de su tercer trabajo Love it to death en Enero de 1971, la canción “I’m Eighteen” se convirtió de inmediato en el hit del álbum y pasaría a ser uno de sus himnos históricos, otros temas clásicos como “Is It My Body” y “Caught in a Dream” se llevan las palmas, junto con otros temas bastante particulares como el oscuro “Black Juju” y “Ballad of Dwight Fry”.

Con Love it to death comenzaría una época de oro y tal vez la mejor de Alice Cooper con su formación original que le permitiría una seguidillo de discos hasta mediados de los setenta que forman parte de la historia grande del rock y de la prehistoria del heavy metal.

F.V.