Archivo de la categoría: Accept

Accept – Metal Heart (1985)

accept-metal-heart-1985

Puntaje del Disco: 7

  1. Metal Heart: 7,5
  2. Midnight Mover: 7,5
  3. Up to the Limit: 7
  4. Wrong Is Right: 7
  5. Screaming for a Love-Bite: 7,5
  6. Too High to Get It Right: 7
  7. Dogs on Leads: 7
  8. Teach Us to Survive: 7
  9. Living for Tonite: 7
  10. Bound to Fail: 7

Al parecer la fórmula de “estrolar las cabezas contra la pared” le funcionó a Accept. Balls to the Wall se transformaría en su disco más popular. Y con la popularidad en su espalda empezarían a fijarse más en lo que sonada en los ochenta, el Glam Metal. Metal Heart nacería en este contexto, donde si bien los tironeaba lo que vendía en aquellos años, todavía tenían en sus entrañas la necesidad de no vender su alma al diablo para seguir Rockeando. Así que tenemos un disco de Heavy Metal con un tono algo más melódico, con solos de Wolf Hoffmann que cada vez rosan más el Glam Metal.

Mucho de esto se veía ya en Balls to the Wall, pero Accept se torna una banda un poco menos interesante. Es innegable que Metal Heart sacude traseros a mansalva. Pero al mismo tiempo tiene un tono cada vez más genérico y reiterativo. Accept es tan repetitivo que cuesta mucho distinguir las canciones de Metal Heart. Y aquí aparecen las alarmantes similitudes con AC/DC. No solo en estilo, sino también en que no ofrecen una (puta) balada. Además, Udo Dirkschneider canta casi calcado a Brian Johnson, tal vez un poco más agresivo, pero con el mismo tono agudo.

Tal es su falta de inventiva que no solo copian a AC/DC sino que también su autoplagean. Escuchen sino “Dogs on Leads”, que no es otra cosa que una mezcla entre “Balls to the Wall”  y “T.N.T.”.

La justificación más fácil es decir: “Y bueno, es su estilo”. Pero con su estilo no lograron componer un solo clásico en este disco. Aun así, pese a que Accept es formulaico en lo que hace, sus Riffs se sienten, su ánimo de rockear se huele y por eso Metal Heart no deja de ser un disco que cumple con sus propósitos.

Persy

Accept – Balls to the Wall (1983)

Puntaje del Disco: 7,5

  1. Balls To The Wall: 8,5
  2. London Leatherboys: 8
  3. Fight It Back: 7,5
  4. Head Over Heels: 7,5
  5. Losing More Than You Ever Had: 8
  6. Love Child: 7,5
  7. Turn Me On: 7,5
  8. Losers And Winners: 7
  9. Guardian Of The Night: 6,5
  10. Winter Dreams: 8,5

En una década en la que el heavy metal fue furor en el mundo, Accept se transformó en la bandera más representativa del metal germano. Sin dudas fue una de las bandas más distinguidas por combinar sus brutales riff que se acercan al hardrock de AC/DC, la oscuridad de Black Sabbath, pero con una angustiosa tonalidad que se aproxima al hairmetal más acérrimo de los ochenta. Accept está ahí, en el medio de todo. Pudiendo gustarte porque se acerca a grupos más característicos de los setenta o desagradarte por arrimarse a bandas más ochentosas como Motley Crüe. Y viceversa.

Balls to the Wall, su quinto álbum de estudio, fue uno de los más aclamados junto a Restless and Wild. En este, Accept estamparía su buen momento entregando un disco metalero bastante accesible y melódico, con cierta naturaleza conceptual ya que sus canciones hablan de política, la sexualidad, la iglesia, entre otros temas. Esto derivo en que Balls to the Wall se convierta en el álbum más comercial de la banda y como consecuencia el más vendido.

Como no podía ser de otra manera, el gran clásico del disco es su canción homónima, “Balls To The Wall”, que merece un párrafo aparte. Es un himno demoledor con un potente riff que parece más propio de Angus Young. Sin embargo, lo más cuestionable de este clásico es su video oficial de difusión, con los violeros de la banda moviendose de atrás para adelante siguiendo un paso muy penoso y con imágenes de un conjunto de salames que “revolucionariamente” estrolan sus cabezas contra paredes. Muy bueno… para morirte de risa un buen rato.

Los sucesivos cortes son melódicamente correctos, con más riff superpulentas de Wolf Hoffmann acompañados por la poderosa voz de Udo Dirkschneider, pero al mismo tiempo un poco saturados. No hay nada que especialmente resulte originales de ellos. Es buen metal, potente pero genérico. Por otro lado, se destaca la balada “Winter Dreams”, que no es una de esas infames power ballads del Glam metal. Esta alcanza cierto nivel astral superior por su oscuridad.

Otra particularidad de Balls to the Wall está en que la totalidad de las letras fueron escritas por “Deaffy” (pseudónimo de su manager Gaby Hauke), entre las cuales temas como “London Leatherboys” y “Love Child” se refieren al parecer a homosexuales. Por este motivo el disco fue catalogado como “Gay Metal”… ¿Gay Metal? Comentarios como este solo confirman que las múltiples ramificaciones del metal alcanzaron niveles impensados (y también bastante estupidos). Lo cierto es que Balls to the Wall es un buen disco de metal y punto, obra de este conjunto alemán que supo “romper las bolas” en los ochenta.

Persy