Archivo de la categoría: Iron Maiden

Iron Maiden – Iron Maiden (1980)

Puntaje del Disco: 9

  1. Prowler: 8
  2. Remember Tomorrow: 9
  3. Running Free: 9
  4. Phantom Of The Opera: 10
  5. Transylvania (Instrumental): 8
  6. Strange World: 7,5
  7. Sanctuary: 8
  8. Charlotte The Harlot: 7,5
  9. Iron Maiden: 9,5

La historia de la doncella de hierro se comenzaría a contar a partir del año 1971. Por el aún joven promesa Steve Harris, fanático de bandas británicas del género como Ufo, Black Sabbath, Deep Purple, Thin Lizzy, The Who, y bandas de rock progresivo tales como Wishbone Ash, King Crimson, Jethro Tull y Genesis. Con ansias y muchas ganas quiso demostrar desde un principio que él también podría ser tan grande o más que sus bandas progenitoras y pioneras que tanto admiraba desde niño. A la edad de 15 años adquiere su primer bajo copia de un Fender modelo Precision que le costo 40 libras, siguiendo esta línea comienza a formar parte de algunos proyectos musicales, de los cuales siempre solían desarmarse debido a que sus integrantes rechazaban sus composiciones por considerarlas muy complicadas. De este modo luego de tantas idas y vueltas se decide por formar su propia banda y darle un sello distintivo a su manera lo que sería Iron Maiden, dicha ocurrencia se le vino a la mente luego de ver un instrumento de tortura de una vieja película llamada ‘’El Hombre De La Máscara De Hierro’’. Esta consistía en un ataúd de metal (conocida como La Doncella De Hierro). Luego de tantas formaciones con distintos guitarristas, bateristas y cantantes, solo una quedaría estable como para dar un paso más, la cual contaba en sus filas con Paul Di’Anno en voz, Dave Murray y Dennis Stratton en guitarras, Clive Burr en batería y por último su fundador Steve Harris a cargo del bajo.

Al poco tiempo Steve consiguió firmar con EMI y lanza un EP llamado The Soundhouse Tapes, con algunas canciones que ya tenía en mente y que formarían parte del primer álbum homónimo de la banda pero con un sonido mucho más áspero que las originales. El cual cae en manos del legendario disc-jockey Neal Kay pionero del movimiento de ‘’la nueva ola del heavy metal británico’’ que quedaría asombrado e impactado por la fuerza de la banda, por lo que lo promociona en su local, haciendo ganar a la banda muchos seguidores, sumado a las presentaciones en vivo de dichas canciones.

Hasta que por fin se les presenta la oportunidad en diciembre de 1979 y consiguen grabar su primer disco de estudio titulado con el nombre de la banda: Iron Maiden. Que si bien recibió excelentes críticas y alabanzas por parte de los medios especializados, y sobre todo por parte de los admiradores que lo calificaban como una genial pieza maestra con grandes clásicos, para Steve Harris no llegó al nivel que hubiera deseado, ya que consideró que el productor discográfico Will Malone no trabajó lo suficiente en el sonido. A pesar de la disconformidad de Harris y la banda, el disco tiene un sonido crudo en comparación a los trabajos posteriores, que va de la mano con la voz rasgosa y enérgica de Di’Anno, lo cual lo hace una pieza vital y de culto para la historia del Heavy Metal clásico. Al igual que en los posteriores álbumes de Iron Maiden, Harris fue el principal compositor de las canciones. El bajista escribió todos los temas a excepción de «Charlotte The Harlot» cuyo autor fue Murray, en dos canciones Di’Anno aporta composición como en la balada «Remember Tomorrow «y el clásico «Running Free». «Sanctuary» destaca por ser la única del disco en ser compuesta por los tres mencionados.

Sin dudas este álbum quedaría en la historia del heavy metal por la calidad en composición y lírica de sus canciones, que no tiene nada que envidiarles a las grandísimas bandas de la década anterior y en el que quedó plasmado el virtuosismo de Harris a la hora de componer y sus gustos por lo progresivo que volcaría a un género tan vital y pesado como el metal. Las letras del disco tanto como en los discos que vendrían más adelante, abarcan temas como la mitología e historias inspiradas en libros o películas que le interesaban de chico.

Un grandísimo disco para disfrutar por los amantes del metal, que deambula entre influencias claras del Punk del momento (algo que Harris niega tajantemente) e influencias progresivas y cambios de acordes que caracterizan en las composiciones de Steve. Con clásicos como la punk-pesada «Running Free», la sombría balada «Remember Tomorrow», el hitazo «Iron Maiden» con en el cual la banda presenta a Eddie en el escenario, y la joya más conocida del álbum la compleja «Phantom Of The Opera» que cuenta con muchos cambios de acordes y ritmos, siendo esta la más larga del disco, y una de las favoritas de Harris e indispensable en los conciertos de Maiden.

Johnny Prz.

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Iron Maiden – Estadio de River Plate (27/09/2013)

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Una vez más Iron Maiden se presentaría en la Ciudad de Buenos Aires, como tantas otras veces lo había hecho. Sin embargo, en esta oportunidad, el Estadio de River Plante sería el escenario elegido y por el cual miles de fanáticos esperaban para rendirle homenaje a sus ídolos. Fue la décima visita a la Agentina la que depostió al conjunto británico en un Estadio de las magnitudes necesarias para contener a la inmensa cantindad de seguidores que se acercaron para ver nuevamente a estos indestructibles del metal.

Tanta fue la emoción y efusividad con la que los fanánticos recibieron a la banda, que la valla de contención frente al escenario no fue sufieciente y cedió inmediatamente, causando que mientras Bruce Dickinson cantaba “Moonchild”, estuviese más pendiente de la seguridad del público que de las letras de la canción. Su preocupación fue tal que el espectáculo se detuvo durante casi media hora mientras solucionaban el problema y Dickinson ya no encontraba qué hacer para contener la impaciencia generalizada. Con un solo de batería y otro a cargo de Nick McBrain y la interpretación de la obertura de William Tell, fueron algunas de los atractivos que el cantante llevó a cabo durante la prolongada interrupción.

“Can I Play With Madness?” volvió a tomar las riendas del espectáculo que continuó sin otras desviaciones. “The Prisioner”, apareció como una verdadera sorpresa al ser incluida en el repertorio después de años de no ser interpretada y “2 Minutes to Midnight” desplegaban las primeras vibraciones de los mejor de Maiden.

Flameando la bandera británica en “The Trooper”, Dickinson corría por el escenario al tiempo que los guitarristas luchaban contra uno de los primeros muñecos de Eddie que invadían la escena. “The Number of the Beast”, del gran álbum homónimo, “The Phantom of the Opera” y la implacable “Run to the Hills” completaban los temas clásicos del grupo.

Luego de una excelente interpretación de “Fear of the Dark”, fue momento del encore que arrancó con el video del discurso de Churchill, previo a “Aces High”. “The Evil That Men Do” y “Running Free” cerraron una magnífica presentación, en la que hubo todos los condimentos que uno hubiese esperado de un show de semejante magnitud: fuego, muchos riffs, puesta en escena y sobre todo mucha potencia.

Piro

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Iron Maiden – Live After Death (1985)

Puntaje del Disco: 9

Disco 1:

  1. Intro – Churchill’s Speech:
  2. Aces High: 9
  3. 2 Minutes to Midnight: 10
  4. The Trooper: 10
  5. Revelations: 9
  6. Flight of Icarus:
  7. Rime of the Ancient Mariner: 9.5
  8. Powerslave: 9
  9. The Number of the Beast: 10
  10. Hallowed Be Thy Name: 8.5
  11. Iron Maiden: 8.5
  12. Run to the Hills: 9
  13. Running Free: 8.5

Disco 2:

  1. Wrathchild: 9
  2. 22 Acacia Avenue: 8.5
  3. Children of the Damned: 8
  4. Die With Your Boots On: 9
  5. Phantom of the Opera: 8.5

193 espectáculos, en 28 países durante 13 meses fue el saldo de The World Slavery Tour, la gira más extensa en la carrera de Iron Maiden. Parte de ese monumental recorrido, quedó registrado en un CD doble que, se convirtió en uno de los más grandes álbumes en la historia del heavy metal. No es para menos ya que Maiden venía de una trilogía de discos que habían volado miles de cabezas (The Number of the Beast, Piece of Mind y Powerslave) y que se habían encontrado rápidamente el éxito.

Grabado de los conciertos que el grupo brindó en Long Beach, California entre el 14 y el 17 de marzo de 1985, el primer disco condensa en trece poderosas canciones los grandes tracks que fueron formando la grandeza de Iron Maiden. Con un fragmento del memorable discurso de Winston Churchill, “We Shall Fight on the Beaches”, se abre el fuego a cargo de “Aces High”, del disco Powerslave. La adrenalina no cesa por lo que “2 Minutes to Midnight” y la genial “The Trooper” se encargan de mantener en batalla a los miles de soldados que colmaron el estadio californiano.

El primer disco sencillamente no tiene desperdicio, cada acorde, cada tono de Bruce y cada estallido tienen el condimento justo para transformar a cada tema en una magnífica explosión de rock. “Flight of Icarus” y “The Trooper” son sólo dos de los muchos clásicos con los que por entonces la banda contaba.

El segundo disco fue grabado de los conciertos en Londres en octubre de 1984 y con cinco temas logra reafirmar, con temas como “Wrathchild” y “Die With Your Boots On”, la gran calidad de los conciertos de Maiden.

Piro

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Iron Maiden – Powerslave (1984)

Puntaje del Disco: 9

  1. Aces High: 9
  2. 2 Minutes to Midnight: 9
  3. Losfer Words (Big ‘Orra): 8.5
  4. Flash of the Blade: 7.5
  5. The Duelists: 8.5
  6. Back in the Village: 8
  7. Powerslave: 9
  8. Rime of the Ancient Mariner: 9.5

“Powerslave” completa una trilogía excepcional de discos de  Iron Maiden. Desde el hiper exitoso “The Number of the Beast” de 1982, pasando por “Piece of Mind” de 1983, este material cierra una seguidilla de magníficos trabajos por parte de una de las más grandes bandas de Heavy Metal.

Al igual que su predecesor, “Powerslave” también fue grabado en Bahamas en el verano de aquel 1984. Entre tanta fiesta en la paradisíaca isla hubo tiempo para la creatividad y fue así como Steve Harris y compañía compusieron memorables canciones que se inscribieron a fuego en este magistral álbum.

En el pico de su carrera y con la popularidad en alza, la banda británica logró condensar toda esa energía que recibía de su público para producir uno de los discos favoritos de sus seguidores. Con ese poderío característico que sólo Maiden puede lograr, “Powerslave” es una constante explosión del mejor metal. Comenzando con ese alarido de batalla de “Aces High” hasta “Rime of the Ancient Mariner”, los temas no bajan ni un segundo la intensidad. “2 Minutes to Midnight”, con una letra pegadiza que habla sobre la era nuclear, atrapa también gracias a sus buenos riffs. Aunque si de instrumental se trata, nada mejor que “Losfer Words (Big ‘Orra), compuesta por Harris.

“The Duelists” y “Back in the Village”, con temáticas sobre espadas y prisioneros, tienen  estilos parecidos y forman un dúo de canciones que sirven de preparación para el cierre a cargo de dos formidables composiciones. Por un lado, el tema que da nombre al disco, arranca con una poderosa guitarra con cierta inclinación egipcia, por llamarlo de alguna manera, que cambia de ritmo al promediar el último minuto, para finalmente volver a un sonido más denso. Y por el otro “Rime of the Ancient Mariner”, basado en un poema homónimo es, no sólo el tema más largo en la carrera de Maiden, sino también una aventura salvaje con todos los condimentos del buen metal.

Tras el lanzamiento del disco, Iron Maiden inició su gira mundial por más de una veintena de países (incluido Polonia, más allá de la Cortina de Hierro). El álbum alcanzó el número 2 en los charts británicos y permitió que la popularidad del grupo llegara por primera vez a Sudamérica, en donde la Dama encontró a una gran cantidad de fieles fanáticos.

Piro

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Iron Maiden – Piece of Mind (1983)

Puntaje del Disco: 8,5

  1. Where Eagle Dare: 9
  2. Revelations: 8,5
  3. Flight of Icarous: 9
  4. Die With Your Boots On: 8
  5. The Trooper: 10
  6. Still Life: 7,5
  7. Quest for Fire: 7,5
  8. Sun and Steel: 7,5
  9. To Tame a Land: 8

“The Number of The Beast” no fue para Iron Maiden precisamente el de Lucifer, sino el número uno en los charts británicos y la posibilidad de cruzar el Atlántico y desafiar a los sectores más conservadores de Norteamérica con sus aparentes referencias satánicas. El éxito y los problemas para la banda se alternaron y luego del suceso que causó aquel disco, debieron enfrentar un nuevo alejamiento; en esta oportunidad la del baterista Clive Burr. Como todo cambio es una oportunidad, la incorporación de Nikko  McBrain en las filas de la Dama de Hierro terminó por mejorar los sonidos de la banda y permitieron que se lograra una mayor unidad con las guitarras y el bajo.

En 1983 se lanzó “Piece of Mind”, el cuarto disco de Maiden, que según palabras de Steve Harris fue el mejor material de estudio que han grabado. El álbum estuvo inspirado básicamente en diversos libros y películas bélicas, de ciencia ficción y mitológicas. “Where Eagle Dare”, basada en la novela y largometraje del mismo nombre que se sitúa en la Segunda Guerra Mundial, es considerada una de las más famosas y difíciles interpretaciones de batería de McBrian.

En “Revelations” la letra está inspirada en un libro de Aleister Crowley con la combinación de una oda de G. K. Chesterton. “Fligh of Icarous” hace clara evidencia en el mito griego de Icaro, quien intentó escapar de la prisión de Creta con su padre Dédalo, mediante unas plumas de cera que terminaron derritiéndose debido a la proximidad al sol. Una gran canción para una fantástica alegoría de lo que Dickinson comparó con la rebeldía adolescente.

Una de las pocas canciones en las que se pueden oír los coros del guitarrista Adrian Smith y el bajista Steve Harris es en “Die With Your Boots On”, una especie de “morir con honor”. El destacado del disco es sin dudas “The Trooper”, considerada entre las mejores canciones de Iron Maiden. Basada en la Batalla de Balaclava de 1854, desde la primera frase “You’ll take my life but I’ll take yours too” y luego con el solo de guitarra y “Ohh Ohhh” preparan el escenario ideal para una confrontación bélica.

Concluyendo el disco “Sill Life”, “Quest for Fire” y “Sun and Stell” mantienen la estructura clásica de la banda, con poderosos bateos, muy buenos solos de guitarra con los vibrantes dotes vocales de Dickinson. Por último “To Tame a Land”, inspirada en la novela de ciencia ficción “Dune” de Frank Herbert,  se caracteriza por las inusuales modulaciones que hacen de ésta una interesante pieza, aunque sin alcanzar el brillo de las anteriores composiciones, no opaca este magnífico disco de heavy metal.

Piro

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Iron Maiden – The Number Of The Beast (1982)

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Puntaje del Disco: 9,5

  1. Invaders: 9
  2. Children of the Dammed: 9
  3. The Prisoner: 9
  4. 22 Acacia Avenue: 9
  5. The Number of the Beast: 10
  6. Run to the Hills: 9,5
  7. Gangland: 8
  8. Hollowed by the Name: 8,5

Influenciado por bandas como Black Sabath y Judas Priest, en 1975 en Layton, Londres, Steve Harris fundaría una de las formaciones más emblemáticas del heavy metal. La idea del nombre Iron Maiden proviene de una máquina de tortura conocida como la dama de hierro que llamó la atención de Harris mientras miraba la película “El Hombre de la Máscara de Hierro”.

Rodeado de la escena punk británica liderada por The Sex Pistols, en 1980 Iron Maiden abriría las puertas del heavy metal inglés con el lanzamiento de su álbum debut. Luego en 1981 el segundo trabajo fue Killers, con el que la banda comenzaba a hacerse más conocida. Sin embargo, este tercer disco marcaría por un lado, el debut de Bruce Dickinson como cantante en reemplazo de Bob Di’Anno y por otro, un despegue meteórico en la carrera de Maiden, llegando hasta el número 1 de los charts británicos. A pesar de las numerosas críticas que despertó el arte de tapa y los nombres de las canciones entre los sectores más conservadores de Estados Unidos, The Number of The Beast también repercutió fuertemente en el público metalero norteamericano.

El álbum es una excelente expresión de heavy metal. Sus canciones desbordan sonidos electrizantes e intensos que mantienen la adrenalina constantemente. A diferencia del disco anterior, la mayoría de los temas son destacables (“Invaders”, “The Prioner” o “22 Acacia Avenue”). De todos modos “The Number of the Beast” y “Run to the Hills” son dos de los grandes clásicos de la banda que merecen una mención aparte.

Piro

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