Scream Masters

Hoy haré algo diferente con la digresión de esta semana, algo que no había hecho hasta ahora y que probablemente sea un ejercicio recurrente a partir de ahora. El recurso será una lista, una especie de top. Comenzaré esta primera lista con los mejores gritos, los cantantes con las cuerdas vocales más fragorosas. No he querido enumerar la lista porque eso supondría que estoy posicionando a unos sobre otros, de mejores a peores o viceversa, y no es ésa mi intención; por ello, he optado por utilizar incisos para que no refleje soberbia superioridad sino coexistencia y comunión.

Probablemente, debiera comenzar con King Diamond, Rob Halford, Bruce Dickinson o alguno de los afamados y siempre nombrados clásicos padres del género; sin embargo, atenderé más a mis preferencias personales y mencionaré los que yo considero más significativos en mi repertorio auditivo, además así no terminaremos repitiendo lo mismo de siempre…

A) Glen Benton es lo más hosco, corpulento y desgarrador que conozco en cuanto a gritos se refiere. Su tratamiento combinado del grave al agudo es sinigual. La escala de alcance que tiene, cada vez mejorado con el tiempo y la práctica, ha hecho de Benton el amo y señor de la maldad vocal. Una invocación al señor oscuro en boca de Glen Benton es el mayor himno a las tinieblas.

B) Peter Tägtgren es poseedor de una garganta estruendosa. Sus gritos, sobre todo los agudos, son un deleite sonoro. Él ha logrado perfeccionar sus desplantes vocales en exacta comunión con sus composiciones; desde los inclementes remates de Roswell 47 en Hypocrisy hasta el ejemplar intermedio de Just Hate Me en Pain, Tägtgren se ha posicionado como un maestro del grito.

C) Dani Filth es otro de los vocalistas con suma potencia vocal. Sus predominantes agudos son el ingrediente explícito de profundidad y malevolencia que dan a su desempeño vocal su peculiar excelsitud. Dani Filth es una eminencia de profundidad, es una aguja que llega hasta el fondo del abismo, es un glorioso taladro en el oído.

D) Los gritos de Morgan Lander en Spit son poderosísimos. Todo el álbum debut de la banda tiene una intensidad en sus desempeños vocales, los cuales tienen una correlación directa con las letras y temáticas, sin mencionar la fuerza rítmica musical. Kittie, en el año 2000, nos ofreció la novedosa epifanía de un new metal femenino con intención y maestría. Éste es un discazo lleno de emoción, de sinceridad, de revelación.

E) Sakis Tolis es también uno de los maestros del grito. El suyo es un grito un poco más mesurado en cuanto a brío se refiere, mas no por ello menos vigoroso. Es intenso, profundo, emotivo, cargado de intención y sentimiento. Su trabajo en Kata Ton Daimona Eaytoy es prueba de su magnanimidad. A lo largo de la biografía de Rotting Christ, Sakis ha tenido grandes etapas con distinto desempeño de buenos alaridos en cada una, aunque quizá su mejor entrega es Elthe Kyrie donde, a dueto con la fabulosa Danai Katsameni, evoca una sonoridad impresionante… inevitable… imprescindible.

F) In This Moment es quizá mi favorito personal. El desenvolvimiento de Maria Brink como vocalista la ha llevado a niveles supremos de emotividad. La música exacta creada a la medida de su voz, sus letras llenas de furia y su agresividad repentina hacen de Maria Brink una garganta estrepitosa, potente, desgarradora y perfectamente sublime. Es ella la mejor de todos.

Ha llegado el momento de nombrar a aquellos que entran a las filas de esta lista por un solo grito en toda su carrera. Y no es que sean malos (de hecho en general su trabajo vocal es bueno… aunque no suficiente para compararse con los grandes, en cuanto a gritos se refiere) sino que en algún momento lograron superarse a sí mismos y nos ofrecen un deleite peculiar, único, casi eventivo.

G) El primero de esta categoría es J Mann de Mushroom Head en These Filthy Hands. Como dije, todo su desempeño en el álbum debut XX y su secuela XIII es excelente; sin embargo, en esta canción en particular se lució al gritar “I gotta get clean! The rain will cleanse me, and I’ve got to wash these filthy hands…” con un perfecto contrapunto a lado de Jeffrey Hatrix.

H) El segundo de la categoría en mi lista es Tavo Limongi, quien ya se preparaba desde su grito de apertura en América. Al igual que J Mann con Jeffrey, Tavo encontró su contrapunto perfecto con Juan Chávez. El grito máximo se encuentra en Mal Te Equivocas del álbum XL con el tan tremendo y desgarrador “Maaaal…!!!”.

I) El tercero es el gallo Micky Huidobro de Garay en la canción Apocalypshit. De hecho, ya tenía sus antecedentes, por ejemplo, desde ¿Por qué no te haces para allá… al más allá? y Que no te haga bobo Jacobo, pero en esta rola de verdad se le metió el diablo en ese grito final desinteresado siquiera cuando termina la canción, pues el grito no cesa sino hasta que el demontre es exorcizado.

Hasta aquí dejaré esta lista por ahora. No obstante, algo que no se debe olvidar es que los gritos no son aislados, siempre están acompañados de todo a su alrededor, todo influye y participa en la calificación del grito: la letra, el ritmo, el momento, incluso el volumen, la duración, el tono, la posición interna en la estructura, aun la ecualización y el motivo. No es lo mismo gritar de dolor, de sufrimiento, de miedo, de placer, de coraje, de nervios, de odio, en fin, los hay de todos tipos y no puedo enlistarlos todos porque es un trabajo largo y exhaustivo; sólo he puesto algunos de mis predilectos sobre la mesa y que cada quien arme su propia lista atendiendo a su gusto personal.

Kobda Rocha

Calificación de Usuarios
[Total: 1 Average: 5]