Mafia II

Puntaje del Juego:

  • Año: 2010
  • Género: Acción
  • Estilo: Tercera persona, Sandbox
  • Plataformas: Xbox 360, PlayStation 3, Microsoft Windows
  • Saga: Mafia

Lo mejor: Su ambientación, su banda sonora y su concepto.

Lo peor: La narrativa torpe y la escasez de personajes memorables.

Hacer este análisis es de lo más difícil que me tocó hasta ahora. No porque no sepa qué decir sobre el juego (tengo muy en claro mis sentimientos hacia él), sino porque Alejandro Julián (cuyo excelente canal pueden visitar acá) ya dijo todo lo necesario y en mejores palabras de las que yo podría usar. Sin embargo voy a hacer el intento de agregar algo a lo que él ya explicó y dar mi propia opinión. Dicho esto, empezamos.

¿Y qué mejor forma de empezar un análisis inspirado en el trabajo de Alejandro Julián que haciendo un recuento del primer juego, exactamente como él hizo? Jugué Mafia: The City of Lost Heaven a fines del 2016 y fue un juego que me sorprendió hasta el punto de convertirse en mi favorito de todos los tiempos. Su historia, su forma de contarla y sus personajes me atraparon. Incluso la infame misión de la carrera se ganó un lugar en mi corazón. Sin embargo, la primera vez que escuché hablar de este juego fue allá por 2010, cuando salió esta segunda parte. Lo curioso es que el video que hablaba de ese juego era una lista de los PEORES videojuegos que había jugado el autor del mismo, y decía que el Mafia II era mucho mejor (o lo decía otra persona en los comentarios. No me acuerdo). El asunto es que ese video me hizo alejarme del Mafia I y querer jugar a toda costa el dos, al menos durante un tiempo. Nunca más me había vuelto a interesar por ninguno hasta años después, cuando conocí el canal de Alejandro y vi sus críticas. Ahí me di cuenta de por cuál juego debía comenzar, y no me equivoqué. Sin embargo, me quedé con ganas de más, y por eso vine hasta esta segunda parte. Sabía de antemano que la experiencia no iba a estar a la altura, pero no me importó. Solo quería un poco más. Y eso fue lo que tuve.

Vamos a empezar diciendo lo obvio: el juego está bien, pero tiene bastantes fallos. El más importante está en la narración. No hay que confundir historia con narración. Una historia puede ser excelente, pero si no está narrada de una forma adecuada, se arruina. Y es más o menos lo que pasa con Mafia II. Su muy interesante historia está bastante mal contada. Lo primero en lo que quiero ahondar es en el narrador y a la vez protagonista: Vito Scaletta. Un siciliano nacido en 1925 que llegó a la ciudad de Empire Bay. Ahí conoce la verdad sobre el llamado “sueño americano”. También conoce a quien será su mejor amigo, Joe Barbaro, con quien comienza a delinquir, hasta que es atrapado en un robo durante 1943 y tiene dos opciones: ir a la cárcel o enlistarse en el ejército. Se decanta por esta última opción y lo mandan a Sicilia. Ahí pelea contra los fascistas y está a punto de ser asesinado hasta que Don Caló (como curiosidad, es un mafioso que realmente existió) le ordena a los italianos rendirse, cosa que estos hacen por respeto a él. Ahí Vito descubre su verdadero objetivo en la vida. Un par de años más tarde (1945) es herido, lo que lo hace volver a Empire Bay temporalmente (aunque su estadía se volvería permanente gracias a Joe) y comienza su vida criminal. Así es como empieza la historia. Es muy prometedora al principio, pero luego se va diluyendo, en parte por culpa de su inconsistencia narrativa. El mayor problema que tengo es con el propio narrador. La historia comienza siendo contada a modo de flashbacks por el propio Vito, de forma similar al Mafia I, en el que Tommy le contaba su experiencia con la mafia Salieri al detective Norman. Pero mientras que en aquel juego había un ida y vuelta constante entre el pasado y el presente que volvía sólida a la narración, acá llega un punto en el que el juego se olvida de que lo que nos está contando es algo que ya ocurrió, y ese pasado se vuelve un presente de la nada. Al final se acaba como si todo lo que ocurrió fuera un ahora. Una de las peores cosas que puede hacerse en una historia es cambiar el tiempo narrativo sin aviso previo, y eso es lo que hace Mafia II. Además, nunca nos dan un contexto lo bastante interesante que justifique que esta aventura se cuente en flashbacks. Soy de la idea de que, si se va a usar este recurso, tiene que haber una justificación, y el juego nunca la da. Aunque sabemos (o suponemos) que Vito termina perdiendo todo por culpa de sus malas decisiones, nunca nos muestran como es su vida después de lo acontecido. El cómo vive después de todo lo que pasó es un misterio, y hubiera sido interesante para reforzar ese mensaje que pretende entregar el juego: que elegir el camino de la delincuencia solo puede terminar mal. Además, el juego avanza bastante rápido, pero esto es algo a lo que voy a volver más adelante. Veamos los otros apartados.

Otro problema que tengo es que el juego pretende ser realista (al igual que el primero) y, si bien lo logra en algunos apartados, falla en otros. Estoy hablando de las mecánicas, que resultan demasiado arcade. Ahora tenemos un sistema de vida regenerativa (aunque solo se regenere hasta la mitad) y la posibilidad de comer para recuperarla. Aparte de romper con ese realismo, vuelve todo más fácil, ya que hay bares y restaurantes por toda la ciudad. Además de que la puntería se vuelve mucho más cómoda, ya no está esa necesidad de adaptarte al retroceso de cada una, y es una lástima, porque no solo se pierde dificultad, sino también la personalidad que hacía tan único al primer Mafia. Ahora es un juego más del montón en ese aspecto.

Aunque sea un detalle insignificante, tengo que hablar del HUD. Volviendo a parafrasear a Alejandro, el uso del HUD y las indicaciones en pantalla pueden ayudar a la inmersión o romperla. En el primer Mafia todo presentaba un aspecto gastado y viejo que contribuía con la idea de estar en los años 30. Acá todo luce muy cuidado y nuevo, y rompe un poco con la idea de estar viviendo en los 40 y 50. El velocímetro es un poco soso, y el mapa también. Si en la beta este último se veía anticuado, ¿por qué no pudieron mantenerlo así en la versión final? Tampoco llega al pésimo nivel del Mafia III, en el que de tantas indicaciones e íconos en pantalla termina pareciendo un videojuego ambientado en el futuro y no en los 60, pero igual hay que hacerlo notar. Eso sí, por lo menos el minimapa ahora sí te muestra bien cómo son las calles y veredas de la ciudad, a diferencia del primero, que tenías que estar constantemente viendo el mapa grande. E incluso te marcan el camino a seguir a modo de GPS. Esto último me molesta un poco, ya que restringe la oportunidad de explorar y experimentar un poco. Hubiera preferido que confiaran un poco más en la capacidad del jugador en este apartado.

Más problemas: los diálogos y los personajes. Con respecto a los primeros, de nuevo se intenta hacer de las conversaciones algo realista, lo que verdaderamente hablarían unos mafiosos de traje y corbata, pero se termina convirtiendo en humor involuntario (y del malo) con tantos “fucks” y continuos insultos racistas. Sí, la gente putea; y sí, el racismo en esa época era terrible (peor que ahora, incluso), pero aun así no se largaba un “fuck”, un “nigger” o un “chink” cada dos palabras. Para que se hagan una idea, este juego tuvo durante un tiempo el record de mayor cantidad de veces en las que se dijo “fuck” en un videojuego (hasta que se lo sacó GTA 5). Insisto, los diálogos (en general. No todos) rompen con ese realismo que intenta (y hasta consigue) el juego en otros apartados. En relación con los personajes, no se me ocurre ninguno memorable fuera de los protagonistas y, quizás, Leo Galante. Están ahí, para darle misiones a Vito y a Joe y para ayudarlos a construir el camino a la gloria (y/o caída) de ambos, pero no tienen peso por sí mismos. No sentimos nada por ellos, y algunos incluso son insignificantes (argumentalmente) al principio para al final volverse importantes de la nada. Lo mismo que dije de Red Dead Redemption II, con la diferencia de que al menos a aquellos los llegabas a recordar y a sentirles cariño. Es una lástima, porque la relación entre Joe y Vito está muy bien construida. Sí, era hora de pasar a las cosas buenas del juego, y si algo me quedó de esta aventura (además de un par de momentos que voy a señalar más adelante) es el cómo se apoyan el uno al otro. Se transmite muy bien la idea de que son ellos dos contra el mundo, y el hecho de que en cualquier momento a Joe le puede pasar algo hace que nos preocupemos por él. Acá es donde algo de la gloria de Mafia I revive.

Pero hay más. Bastante más. Si hay un aspecto en el que creo que este juego supera al primero es en representar el paso del tiempo. En el juego que se ambienta en Lost Heaven lo único que cambiaba con los años eran los modelos de los autos y algún que otro detalle insignificante, mientras que Empire Bay es totalmente diferente entre una época y la otra. En 1945 está nevada, con un aire hostil por el fantasma de la segunda guerra mundial pululando, y eso se nota en la actitud de la gente y en los anuncios que se ven en toda la ciudad. Por lo contrario, en 1951 es mucho más “feliz” (por llamarlo de alguna forma). No solo los modelos de autos son diferentes, sino el clima, la actitud de la gente y hasta la música que pasan en las radios. Me encanta, porque realmente se logra sentir que se cambió de década y que la ciudad avanza con el resto del mundo. Es mucho más dinámico todo.

Ya que estamos, pasemos a hablar de la música. Al igual que en Mafia I, Se divide en música licenciada y música compuesta por la compañía. Acá difiero con Alejandro y digo que las canciones con licencia me parecen excelentes. No son geniales por sí mismas (muchas son bastante estándar), pero dentro del juego cumplen perfectamente su función y se adaptan bien. Una pequeña queja (no muy grande) que tengo es que estas canciones son, en su mayoría, anacrónicas. Esto también pasaba en Lost Heaven, pero ahí no había tanto problema, ya que sonaban en forma extradiegética (salvo un par de ocasiones). Acá suenan dentro de la radio del juego, lo que significa que los personajes las escuchan, y puede quedar fuera de lugar. Por el otro lado, las composiciones propias son algo débiles (acá sí que coincido con Alejandro). No son malas, pero son poco memorables. Por ejemplo, el tema principal, que pretende hacernos llorar de la tristeza y resulta un poco meloso. Nada que ver con el genial tema principal de Mafia I. Igual, nada realmente grave. La música está buena, aunque podría haber sido mejor. Le daría un siete alto u ocho bajo en este apartado. Como curiosidad, en este juego aparece Belleville de Django Reinhardt (el tema de Central Island en Lost Heaven. Acá Alejandro se equivocó al decir que se repiten temas del primer Mafia. Este es el único, y está más a modo de homenaje que por falta de ideas).

Después está la jugabilidad. Dejando a un lado el tema de las armas y el combate cuerpo a cuerpo (que es interesante en su concepto, pero algo torpe en la práctica), en otros aspectos funciona muy bien. Manejar a Vito a pie es muy cómodo y fluido. Con respecto al manejo de los autos, también está muy bien logrado. Alejandro se queja de que la conducción es horrible, pero yo no estoy de acuerdo. Reconozco que puede ser un poco molesta, pero los autos se adaptan bien a los distintos terrenos (es obvio que en una superficie nevada o a altas velocidades va a derrapar mucho), además de que se siente el peso de cada uno. No es tan buena como la del primer juego, pero también es bastante distintiva y propia. Después está el sistema de robo de autos. A diferencia de Lost Heaven, que consistía en mantener apretado un botón hasta que se terminara de cargar una barra, acá es interactivo. Se podría decir que cada uno se adapta al contexto de su personaje. Es decir, Tommy solía ser un taxista y apenas conoce las cerraduras de otros coches, mientras que Vito es un criminal desde el vamos. Es obvio que en el caso del primero va a haber que aprender primero cómo abrirlos, mientras que el segundo no va a tener mayores problemas abriéndolos. Es un buen detalle, y suma. También se repite el sistema realista de policía. A pesar de que ya no nos persiguen por cruzar los semáforos en rojo, sí que nos multan por ir a altas velocidades y por llevar armas a la vista, además de que van a reconocer nuestra cara o la matrícula de nuestro auto, por lo que hay que ir con cuidado y estar atentos a que no nos vean. Me parece un sistema muy interesante, y es bueno que lo hayan agregado. Es en este tipo de detalles que este juego logra diferenciarse de GTA, donde simplemente nos alejamos de la escena del crimen y ya. Lo malo es que hayan eliminado el poder llevar una cantidad limitada de armas, lo que te convierte en un arsenal viviente. Otro más de los muchos que hay en los videojuegos. Una lástima, porque ese era otro de los detalles que hacía único a Mafia.

(Alerta de spoilers. No solo de este juego, sino también de Mafia I)

Volviendo a la historia, tengo que decir que empieza muy bien. Quizás no nos muestren gran cosa sobre Vito en la guerra, pero su regreso a Empire Bay me parece uno de los puntos álgidos del juego. A pesar de consistir en cinemáticas y avance lineal, establece muy bien la situación: Vito termina quedándose en la ciudad de forma permanente gracias a Joe, todo presentado con cinemáticas excelentes y muy buena música de fondo. La escena en la que nuestro protagonista llega a casa de su madre y su hermana es hermosa: con la canción “Let it Snow” de Dean Martin sonando y con la posibilidad de hablar con diversos personajes, a los cuales no vamos a volver a ver pero que nos ayudan a saber cómo se vive en la ciudad la guerra. Y el arribo a la casa no está menos logrado: se nota la felicidad de María (la madre) y Francesca (la hermana) por el hecho de que Vito esté de vuelta. La escena de los tres rezando y bendiciendo ese momento, aunque breve, nos transmite ese amor familiar. En total dura unos diez o quince minutos todo esto, pero nos logra hacer partícipes e interesarnos por lo que vendrá. Y lo que viene es la dura realidad de la familia Scaletta: deben dinero a unos mafiosos, y no encuentran la forma de pagarla, lo que impulsa a Vito a empezar a hacer trabajos sucios (aunque diga que lo hace por su familia, sabemos como espectadores que lo hace por él mismo). El problema es que después la historia se vuelve muy confusa y se ramifica demasiado: Nuestro protagonista y Joe hacen trabajos para las diversas familias de la ciudad (y para ellos mismos también); Vito termina en la cárcel y durante su estadía su madre muere de una enfermedad (momento algo triste, pero poco memorable debido a lo poco que nos enseñan de su vida familiar); en la cárcel conoce a quien considerará un amigo: Leo Galante (aunque tampoco nos enseñan mucho de su relación); sale y continúa con su vida de delincuencia hasta endeudarse con un prestamista (irónicamente, el mismo con el que su padre se endeudó), descubre que uno de sus “jefes” (se supone, aunque nunca nos dan muchas misiones relacionadas con él) fue el que mató a su padre, y un montón de desgracias más hasta que pierde a su amigo Joe en un destino desconocido. El problema que tengo (y que, nuevamente, Alejandro hizo notar) es que todo pasa tan rápido y se lo toca tan por encima que es muy difícil empatizar con el protagonista en estas situaciones. No es que los pequeños momentos no funcionen como tal (a mí logra ponerme triste ese destino incierto de Joe), pero se quedan en eso: pequeños momentos, cuando deberían ser totalmente devastadores y hacernos sentir imponentes. En GTA puedo perdonar sus tramas y/o momentos flojos, porque en otros apartados son realmente funcionales. Este es un juego narrativo. Es su trama y nada más lo que importa, y ahí falla bastante. Claro que eso no significa que no tenga sus momentos para el recuerdo. Y ya saben de qué estoy hablando: sí, de la recreación del final del primer Mafia. Acá descubrimos que quienes mataron a Tommy Angelo fueron ni más ni menos que Vito y Joe. Es un momento totalmente genial, ya que nos pone a prueba emocionalmente. Nosotros odiábamos a esos desgraciados que mataron al protagonista del primer juego, y veníamos queriendo y preocupándonos por los dos personajes principales de este; hasta que descubrimos que son las mismas personas. Es un shock emocional tremendo. Y no solo la escena de la ejecución, sino que la preparación para la misma también es impecable: con el tema Belleville sonando en la radio y Vito y Joe discutiendo sobre un objetivo a matar, pero sin darnos muchos detalles del mismo (solo que es de otra ciudad, y que vendió a la mafia de la que era parte). Se crea un misterio y curiosidad que nos parece algo insignificantes al principio, pero que se resuelve de la forma más despiadada y genial posible. Un momento tremendo, sin dudas. Lástima que no haya tantos así de buenos.

(Fin de los spoilers)

No sé qué más agregar. Es un juego que se me hace complicado ponerle un puntaje. Tiene elementos a favor, pero también muchos en contra. Y creo saber a qué echarle la culpa. Es algo de lo que habló (ooootra vez) Alejandro Julián y algo que me guardé para el final: su lanzamiento apresurado. Se sabe que el juego todavía estaba en desarrollo y faltaban detalles que agregar cuando se lanzó a la venta. Si vieron el video de Vadim M sobre este juego (acá lo pueden ver) van a darse cuenta de que había muchísimo por agregar. Es una lástima, porque es un juego que tenía potencial para ser algo grande, pero que terminó siendo uno del montón. Igual, tampoco es malo: Su ambientación es hermosa, su banda sonora es muy buena, sus personajes principales son carismáticos (pese a todo) y su mensaje de que la delincuencia y la mafia son un camino de ida logra ser transmitido. Quizás no de la mejor manera, pero lo logra. Es un juego que, a pesar de sus fallos, disfruté, y que logra mantener el espíritu de The City of Lost Heaven. Quizás algo diluido, pero es reconocible como una secuela de aquella obra maestra. Lo recomiendo, pero bajen sus expectativas a la hora de jugarlo.

Motorik

 

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