Stone Temple Pilots – Stone Temple Pilots (2010)

Puntaje del Disco: 8.5

  1. Between The Line: 9
  2. Take A Load Off: 8.5
  3. Huckleberry Crumble: 9
  4. Hickory Dichotomy: 8
  5. Dare If You Dare: 7.5
  6. Cinnamon: 8.5
  7. Hazy Daze: 7.5
  8. Bagman: 7.5
  9. Peacoat: 8
  10. Fast As I Can: 8
  11. First Kiss On Mars: 8.5
  12. Maver: 7.5

Muchas cosas pasaron desde el 2001, año del último disco editado por Stone Temple Pilots. Después de atravesar momentos difíciles por su adicción a las drogas, el vocalista Scott Weiland retomó su lugar para grabar “Shangri-Le Dee Da”, un disco que lejos estaba de lo espléndido que la banda había mostrado durante la década del noventa. Luego vino un disco de grandes éxitos y un nuevo estancamiento de la banda entre 2003 y 2008, tiempo durante el cual Weiland integró The Velvet Revolver.

Finalmente y tras sortear ciertos obstáculos legales que la discográfica Atlantic Records le demandaba al grupo, en Mayo de 2010 se lanzó el disco homónimo de STP. Haciendo el camino inverso a la mayoría de las agrupaciones, esta vez los norteamericanos optaron por nombrar a su último material simplemente como ellos. Tal vez a modo nostálgico o tal vez para simbolizar un nuevo comienzo.

A diferencia de los predecesores, este disco se aparta un poco del grunge de “Core” o de los sonidos más psicodélicos de “Purple”, para adentrarse en los años 60 y 70. Mucha influencia de Bob Dylan y diversas bandas de aquellos años dan forma a este buen “disco reencuentro”. “Between The Line”, en palabras del propio guitarrista Robert DeLeo, tuvo notorias inspiraciones en The Animals y The Zombies. O también como en el caso de “Cinnamon” que surgió como una combinación del Brit Pop y Joy Division, de acuerdo a Weiland.

Con esa línea de imitar lo mejor de los sesenta y setenta para adaptarlo a los sonidos actuales, el álbum mantiene siempre un mismo estilo que en términos generales constituyen una sólida base de rock. Scott Weilard, recuperado de las drogas y con la producción de Brendan O’Brien, Stone Temple Pilots logró reinventarse. Varios temas se destacan como “Huckleberry Crumble” y el mencionado “Cinnamon”, aunque el resto de las canciones no desentonan como “Fast As I Can” o “First Kiss on Mars”. Una versión Deluxe se lanzó que incluyó cuatro temas entre los que se encuentra una versión en vivo de “Vasoline”.

Probablemente sea excesiva la valoración de “STP” y particularmente deba revisar lo publicado acerca de “Purple”, pero este nuevo disco realmente mostró un importante cambio y evolución de una banda que supo ser una de las más reconocidas de la década de los noventa. Aunque la banda no plantea algo novedoso, lo es para ellos, que lograron inspirarse en sus ídolos de antaño para darnos este gran disco que esperemos, sea el inicio de una nueva etapa para Stone Temple Pilots.

Piro

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Viejas Locas – Viejas Locas (1995)

Puntaje del Disco: 6

  1. Intoxicado: 7,5
  2. Nena Me Gustas Así: 7,5
  3. Lo Artesanal: 8,5
  4. Te Empezás a Chorrear: 5
  5. Tirado y Enrollado: 6
  6. Balada Para Otra Mujer: 5,5
  7. La Simpática Demonia: 6
  8. Botella: 5,5
  9. Si Todavía Estás Ahí: 7,5
  10. Sacátelo: 6
  11. Tornillo Eterno: 7
  12. Eva: 5

La década de los noventa no fue tan destacada en cuanto a la aparición de grupos nacionales. La disolución de Sumo y el auge de bandas como los Ratones Paranoicos trajeron aparejados serios efectos patológicos para la sociedad argentina. El Rock Rolinga empezaría a transformarse en una sensación absurda, que muchas veces iba de la mano de otro estilo patético como la cumbia villera.

Viejas Locas fue uno de los grandes exponentes rolingas que tenían como obvia influencia a los Stones. La banda estaba liderada por Pity Álvarez, un muchacho que hoy en día es muy común encontrarlo en los diarios, pero no en la sección de música o espectáculo, sino en la de policiales. A pesar de ser un tipo “querido”, la vida de Pity es triste, su único afán siempre fue drogarse hasta la medula. El inconveniente es que muchos lo toman como ídolo y “copian” su actitud, cuando el mismo Pity ya les recomendó a sus propios fans que no sigan sus pasos.

Con Pity a la cabeza Viejas Locas editaría su álbum debut en 1995. Y como era de esperarse de a cuerdo a su estilo, nos encontramos con un disco muy poco creativo, genérico y vulgar, especialmente en sus lamentables letras. En ese sentido Viejas Locas tiene la misma cualidad que los Ratones Paranoicos: una obsesión por la palabra “Nena” que se repite en cada una de sus canciones como si no conocieran sinónimos. A eso hay que sumarle expresiones guasas y vacías para generar su formula del éxito. Así nos topamos con canciones como “Te Empezás a Chorrear”, que es el ejemplo de cómo crear una de las letras más grasas de la historia del rock. Otro caso impresentable es “Botella”, donde lo más interesante que dicen es “Quiero estar re borracho…”. O sino “Eva” donde con sutileza exclaman “Te voy a Garchar!”. Por algo el género también es conocido como “Rock Cabeza”.

Desde al lado musical, no encontramos otra cosa que rock y blues en un disco con varios temas irregulares, pero también con otros divertidos. La seguidilla del principio es lo mejorcito. “Intoxicado” y “Nena Me Gustas Así” son dos rockers stone entretenidos. “Tornillo Eterno” es una canción acústica rescatables. Y “Lo Artesanal” es el hit del disco, la única canción en la que usaron un par de neuronas de más para hacer algo medianamente interesante.

Viejas Locas hizo un álbum debut flojo, regular. Solo para fans y para integrantes de esa tribu urbana llamada “Rolingas”. Ojala algún día entiendan que los Rolling Stones fueron mucho más que esto.

Persy

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