Oportunidad

Si miraras al cielo y pidieras una sola oportunidad, ¿sabrías interpretar el mensaje cuando llegue?. ¿Estarías a la altura de ofrecerte a ti mismo un segundo párrafo y separar lo que fuiste de lo que debas ser?. Realmente ¿te darías cuenta donde esta esa nueva chance?. Y en caso de ver entre tus manos ese poder para cambiar todo de una vez, ¿te animarías a hacerlo?.

Es muy fácil hablar por hablar. El destino si lo hay es extraño, impulsivo, traidor, desafiante, posesivo. Podríamos dedicarle todos nuestros años de existencia, temerosos de lo que vendrá, o podríamos más bien hacer lo que nos plazca. Sin embargo, esta segunda opción trae aparejado distintos problemas que nos llevan a recomenzar el diálogo de las oportunidades.

¿Dónde está Dios cuando más lo necesito?. ¿Por qué siempre me pasa a mi?. Y con los dramas nos surge el egoísmo a más no poder. Todos tienen que prestarnos atención. Porque al primero que se le ocurra esquivarnos le desearemos años de mala suerte. Pero no todo gira en torno a nosotros. No somos el Sol. No pretendamos serlo, porque nadie tiene tanta luz.

Antes de decidir se dice: “No, primero tengo que esperar a que me vaya bien en lo laboral, en lo económico, en mis relaciones personales, etc.”. Antes de emprender algo, primero esta acomodar allá, refaccionar acá. Y esa oportunidad se va sin ser siquiera observada. Es el mísero temor a la vida. El temor a cambiar. El temor a equivocarse y que la vereda de enfrente se te cague de risa.

Les damos valor justamente a las críticas de los que no tienen valor para hacer su vida sin meterse en la de los demás. Ponemos el énfasis en la sílaba equivocada. Batimos con dos botellas vacías que mañana las nubes se abrirán ante una espada que al otro día jamás nos animamos a empuñar. Y así, una tras otra, las chances modelan en minifalda ante nuestros ojos. Pero nos escondemos al verlas pasar.

Carlos David Rodriguez

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[Total: 2 Average: 5]

Tool – Undertow (1993)

Puntaje del Disco: 8

  1. Intolerance9
  2. Prison Sex8
  3. Sober8,5
  4. Bottom: 7
  5. Crawl Away8
  6. Swamp Song: 7
  7. Undertow9
  8. 4′8
  9. Flood8.5
  10. Disgustipated7

El primer LP de la banda de metal progresivo y rock alternativo Tool, Undertow, se dió a conocer en Abril de 1993. Período de auge de las bandas de Seattle Nirvana y Pearl Jam que atravesaban su mejor momento.

Tool por otro lado se convirtió en representante de otro movimiento, generando un contrapunto con la tendencia dominante de la época. Undertow reforzó la popularidad e importancia del metal pesado como género musical, olvidado por muchos por aquellos años de dominio del grunge.

El sonido áspero y abrasivo abarca desde las primeras notas de este álbum hasta sus momentos finales, marcado por su oscuridad, complejidad y agresividad. También Tool generó polémica tanto por sus letras, el video del tema “Prision Sex” siendo censurados en algunos de sus conciertos y por las cadenas musicales.

Todo esto no impidió que Undertow fuera un suceso. Pudiendo demostrar que el metal puede ser inteligente y duro a la vez, y a su vez permitiendo que varios actos del mismo género alcancen atención antes impensada.

F.V.

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[Total: 2 Average: 4]

Bird Box

Puntaje de la Película: 

  • Año: 2018
  • Género: Ciencia Ficción, Suspenso
  • Director: Susanne Bier
  • Reparto: Sandra Bullock, Trevante Rhodes, John Malkovich

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[Total: 1 Average: 4]

107 Faunos – Madura el Dulce Fruto (2018)

Puntaje del Disco: 8

  1. El Baile del Fantasma: 7
  2. Neón en la Selva: 9
  3. Una Geoda: 9
  4. Pico Tres (con Las Ligas Menores): 10
  5. Dunedin (con Santiago Motorizado): 8
  6. El Óxido Sonoro: 7
  7. Besar la Medallita: 7
  8. El Ataque Suave: 7
  9. Llorando en la Mansión Prestada: 6
  10. Transparente: 9
  11. Buzo con Capucha (con Tom Quintans): 8
  12. Amante de la Velocidad: 10
  13. El Jardin de Cemento: 8

Con cuatro años (sufridos) en el medio, y luego de idas y venidas, los 107 Faunos volvieron. Cambios en la formación de por medio, los Faunos entregan su disco más adulto, con un trabajo de composición y producción refinado, si bien esta última puede saturar de a momentos.

Como si el título no lo dijese ya, estamos ante un disco hecho por músicos con una trayectoria de un par kilómetros acumulados, héroes de la escena independiente argentina, y, al contrario de otras bandas de la misma, este recorrido se siente y es real. Los Faunos abrazan su edad y su travesía y la exponen en un set de trece canciones entre cuyos tópicos encontramos ese mismo viaje que emprendieron desde que su debut homónimo (una joya, casi una obra maestra de la música argentina) salió en 2008. Disco que homenajearon este mismo año en Niceto junto a los miembros que lo forjaron. Recital que funcionó de despedida tacita de Miguel Ward, cuya presencia se extraña en los números ocasionales contaba en anteriores discos. Sinceramente, un disco sin canciones suyas se siente un poco alivianado. De ninguna manera esto empeora: los Faunos se las arreglan para cargar la piedra juntos, con un integrante “clásico” menos. Aun así, las canciones pecan de diversidad autoral, ya que, salvo dos tracks, todas las canciones son obras del Gato Sisti Ripoll, canciones en las que plasma su nostalgia y la ¿alegría? de saberse viejo. A su vez, este es el disco en el que más alejado se los siente de sus amados Pavement y Guided By Voices. Si bien las influencias están, el álbum se siente más propio. La calidad compositiva de las letras es excelente, y es uno de los mejores aspectos del disco.

“El Baile del Fantasma” es la primera canción del disco. La primera vez que la escuche no pude evitar sentirme algo shockeado. Es una canción corta, caótica y ruidosa, salvaje. Inesperado de los Faunos, ya que con elementos comunes a su repertorio dan una vuelta de tuerca oscura a sus composiciones.

“Neón en la Selva” es un nuevo himno pop, con una clásica bajada y un estribillo hiper coreable. Casi de estadio. Al principio pensé que era un poco cursi, pero con el tiempo no pude evitar gritarla a todo pulmón. Además, cuenta con una producción rica en detalles. Admito que fue una lástima que el lado B que vino con el single originalmente, “La Juventud”, no haya sido incluido en el disco.

Sigue “Una Geoda”, un tema tranquilo cantado a dueto con Mora, tecladista de la banda. La letra es excelente y las melodías muy cuidadas. Tardé en apreciarla en su totalidad.

“Pico Tres” es, a mi gusto, la mejor canción del año en materia de música argentina. La dulce voz de Bava complementa perfectamente una letra romántica al absurdo, que conecta con algo de nostalgia al Muchacho Lobo del debut de 2008. Hecho en colaboración con Las Ligas Menores, “Pico Tres” es sumamente pegajosa y, como el resto del disco, delicada. Una canción perfecta de principio a fin.

“Dunedin”, en homenaje a la movida independiente neozelandesa y una relación estructurada en torno a la afición por ella es una buena canción dentro de todo. Sin embargo, la siento un poco forzada. La producción se escucha un poco saturada, pero la letra es de las mejores del disco.

El trío “Besar La Medallita/El Ataque Suave/Buzo con Capucha” es aceptable. En algún punto se sienten un poco de relleno. Capaz otras podrían haber llenado este espacio. Nuevamente, aplausos por las letras.

“Transparente” remonta el disco. Otra balada pop simple, atravesada, como todo el disco, por la nostalgia y las vivencias de tocar en una banda hace tiempo. Adictiva, los coros de Mora son precisos y adornan muy bien la canción.

“Buzo con Capucha” se siente un poco fuera de lugar. El solo de Tom Quintans, casi metalero, es guitarrísticamente excelente, pero siento que temas como este y los tres mencionados antes confunden sobre la dirección del disco. Capaz hubiesen ido mejor en otro álbum, mas distorsionado. O, a lo mejor, hacer un disco más largo al que acostumbran, con más variedad. Lo mismo va para “El Jardin de Cemento”, una canción esquizofrénica y desesperada que se siente fuera del disco.

Me quiero detener en este punto. La experiencia de los discos largos es rara en bandas tan diversas, y solo algunas pocas pueden lograrlo bien (Blur es definitivamente una). En ese sentido, Madura el Dulce Fruto se siente como el Wowee Zowee de los Faunos, mientras que Creo Que Te Amo está más cerca de Crooked Rain, Crooked Rain en la analogía. Con esto me refiero a que la variedad de géneros diversos funciona mejor en un disco largo, mientras que un disco que apenas alcanza los 35 minutos no debería cubrir una amplitud tan grande. O, en todo caso, cubrirla al extremo. Wowee Zowee es un buen disco, sí. Pero se siente extremadamente largo a veces, y aunque Crooked Rain, Crooked Rain no es un disco corto, es más llevadero. Sabe cuándo relajar y cuando violentar.

Volviendo a los Faunos, el anteúltimo tema, “Amante de la Velocidad”, compuesto por Félix, es, puesto simple, un temazo. Junto a “Pico Tres”, diría que es el mejor tema del álbum. Se trata de un tema corto y conciso. La voz de Félix, al igual que en “La Juventud”, me dejó con ganas de más. La letra, dos oraciones que aconsejan tratar con tranquilidad a las cosas, es más que suficiente para expresar lo que se siente.

Madura el Dulce Fruto es un buen disco. No diría que es el mejor del año. Pero cuenta con grandes canciones, y otras que son bastante buenas. Espero ansioso la próxima entrega faunesca que quedó afuera del proyectado disco doble.

Joel Galanternik

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[Total: 3 Average: 2.3]

Arctic Monkeys – Tranquility Base Hotel + Casino (2018)

Puntaje del Disco: 8

  1. Star Treatment: 7,5
  2. One Point Perspective: 6,5
  3. American Sports: 7,5
  4. Tranquility Base Hotel + Casino: 9
  5. Golden Trunks: 8
  6. Four Out of Five: 9
  7. The World´s First Ever Monster Truck Front Flip: 8
  8. Science Fiction: 7,5
  9. She Looks Like Fun: 8
  10. Batphone: 7,5
  11. The Ultracheese: 8

Desde el dos mil en adelante, pocas bandas hay con un sonido de calidad, o interesante; de originalidad ni hablemos. Arctic Monkeys es una de aquéllas. Disco tras disco, con las altas y bajas que podemos encontrar en cualquier carrera, han demostrado ser una banda que no nos deja callados. Algunos les acusan de no haber inventado nada (pero vamos, ¿quién inventa algo el día de hoy?), otros de ser una banda monótona, lo cual es relativamente cierto, con la salvedad de los recursos propios de cada banda (cualquier artista que se digne de llamarse así, desarrolla sus mañas; su estilo, y lo repite o adapta de una u otra forma en sus obras). Pero lo que me parece innegable en este caso, es que es una banda que haga lo que haga, siempre deja buenas canciones de calidad innegable, y disco tras disco experimentan distintas cosas, siempre con un sello de calidad. Vamos a analizar qué nos entregan Turner y compañía en esta ocasión, más concretamente a Tranquility Base Hotel + Casino.

“Star Treatment” es tranquila, una vibra opuesta con lo hecho en AM: el teclado suena bien, tranquilo y delicado; Alex Turner entre que canta y habla, recordándonos a John Lennon de su época solista, definitivamente han cambiado el rock ruidoso de “R U Mine”, por un pop a la Bowie de la época del dos mil en adelante.

“One Point Perspective” tiene un teclado que marca nuevamente toda la canción, en esta ocasión nos encontramos con un pop que se queda un poco corto, los arreglos de guitarra, así como el demás acompañamiento, no alcanzan a rescatar el tema.

“American Sports” empieza con un efecto delirante, que no deja de generar cierto nerviosismo, los arreglos de guitarra generan cierta acidez, y en conjunto funciona bien a secas.

En la homónima “Tranquility base Hotel & Casino”  la guitarra, la batería, el teclado, y la voz, generan una tensión que nos envuelve, poco a poco. Algo digno de mencionar es que tanto la voz como los instrumentos, todos tienen su lugar y espacio, se oye bien tanto cuando están juntos, como cuando cada uno toma su lugar y realza la canción. Incluso Turner se escucha bien con ese afán de aullar con suavidad, éste es un pop futurista de alta manufactura.

En “Golden Trunks” encontramos una guitarra que nos evoca los setentas, un estilo Black Sabbath que nos lleva a un ambiente pop, pero no por ello menos denso. Sin duda alguna, esta canción funciona, y una vez más, todos los instrumentos generan una buena atmósfera.

“Four Out of Five” tiene un bajo que marca finamente la canción. Mientras la guitarra le da una sensibilidad bien lograda, la voz nos lleva a un pop decadente y encantador. Esta canción es lenta, pero excelsa. Es un hundirse en una deliciosa embriaguez; por momentos es un pop agradable, por momentos tenso, sin duda alguna una canción excelentemente lograda con un desenlace hermoso.

“The World´s First Ever Monster Truck Front Flip” es probablemente la más simple del disco, entre el teclado y los efectos de guitarra nos llevan a una ambientación muy inglesa de la década de los setenta, digna de musicalizar alguna escena de una película de Kubrick.

En “Science Fiction” nos encontramos ante una canción simple pero elegante, llena de efectos y distorsiones que nos guían a la estética de las películas de los setenta; es casi genérica, y funciona bien como relleno dentro del contexto del álbum.

“She looks like fun” es el tema más “rockero” dentro del álbum, hecha a la usanza de un inglés y elegante proto punk que encamina al pop. Ciertamente es la más “cruda” dentro de la obra, y se agradece el ruido. En ciertos momentos se escucha como si Damon Albarn imitara el sonido de los setenta pero sin perder la esencia de Arctic Monkeys (sobre todo en la guitarra).

“Batphone” es un momento que pareciera de calma e improvisación por parte de los músicos. Al igual que en el resto de la obra, se mezclan momentos de calma con momentos psicodélicos y de crudeza, no destaca, pero no suena mal en ningún momento.

Y finalmente con “The Ultracheese” llega el momento de cerrar el álbum. Suena a una mezcla de los inicios de Bowie, con los Beatles del final. Es un pop sencillo, calmo y elegante que requería el disco, donde lo que más suena es el piano. Una digna despedida de un buen disco con el defecto de ser algo genérica.

En este álbum, el señor Turner (ya tiene treinta y dos años) y compañía, se dieron el lujo de experimentar con los sonidos del pop de los setentas, efectos psicodélicos, una instrumentación atascada, y jugar mucho con tensionar el sonido. Si bien es distinto de sus anteriores discos, es un buen experimento de madurez; no es un disco perfecto, pero se destaca el valor de jugar con sonidos antiguos imprimiéndole el sello distintivo de la casa; en este caso se les puede acusar de no ser tan digeribles como en sus anteriores obras, lo cual tampoco es necesariamente malo.  Los Arctic Monkeys siguen cimentándose como una banda a la que escuchar, disco tras disco.

El Gato Gordo

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[Total: 3 Average: 3]

2×1

Cuando hablamos de música y literatura se hacen presentes varios casos de intertextualidad. Es cierto que en las obras literarias la música es un recurso concurrente, y de hecho bastante evidente. Sin embargo, en las obras musicales también se encuentra, de una u otra forma, la literatura como recurso.

En primera instancia, podemos mencionar la música con líricas, las cuales son un primer acercamiento a la poesía (no todas, claro está). El ritmo, la rima y el metro son herramientas de control mental poderosísimas cuando son aplicadas por encima de la melodía —si no me creen, escuchen los corridos norteños, el pop barato, las monótonas monofónicas o los narcosatánicos (¡y ya verán!). La música con voz y letra también se apoya de la retórica, de la poética y hasta de la gramática para alcanzar su objetivo (que no siempre es artístico meramente).

Pero, dejando de lado lo artificioso, existen casos de relación directa, de influencia visible, de inspiración expresa. Cómo olvidar, por ejemplo, “Molinos de viento” de Mago de Oz, referencia clara a El ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes Saavedra —este grupo tiene otras canciones con ligadura a otros libros, pero no haremos mayores menciones aquí, pues simplemente el mismo nombre de la banda nos dirige al libro de Lyman Frank Baum. Otro ejemplo es la canción “Macondo” de Óscar Chavez, la cual está referenciando el pueblo donde se desarrolla Cien años de soledad de Gabriel García Márquez. Con esta misma naturaleza toponímica, el nombre de la banda Opeth es un referente conexo a The Sunbird de Wilbur Smith.

Hay otros casos en que toman un poema y lo musicalizan. La poesía, es cierto, por sí sola ya tiene cierta musicalidad. Sin embargo, la instrumentación de ese poema es un ejercicio de écfrasis bastante interesante cuando se reinterpreta y encumbra en un nuevo ámbito artístico. Ejemplos de esto es el trabajo magnífico que hizo Chalino Sánchez [aunque a la primera da risa] con el Nocturno a Rosario de Manuel Acuña, la adaptación vocal que realizó Nacha Guevara a Te quiero de Mario Benedetti (entre otros tantos poemas del mismo autor), las manipulaciones de los poemas XV y XX de Pablo Neruda hechas por Víctor Jara y Anabantha respectivamente, la extrañísima experimentación emprendida por Lana del Rey con Burnt Norton de Thomas Steams Eliot, el explícito y truqueado apoderamiento de Caminante, no hay camino de Antonio Machado por Joan Manuel Serrat, el sublime homenaje que hizo Óscar Chávez a José Martí a través de La niña de Guatemala, la suprema realización que encumbró Tierra Santa en La canción del pirata de José de Espronceda —por cierto, esta agrupación ha llevado al sonido varias referencias literarias, aunque ninguna tan excelsa como la mencionada—, la oscura presentación de Les litanies de Satan de Charles Baudelaire hecha por Rotting Christ (aunque Transmetal les ganaron a hacerlo, con una versión traducida al español titulada Las letanías de Satán en su disco Tristeza de Lucifer), y las versiones alteradas con atrevimiento que propuso Guty Cárdenas para Blanca Rosa y Yo pienso en ti de Antonio Plaza.

Hay también casos que parecen más plagios que musiclizaciones. Por ejemplo, la canción Guantanamera que lleva retazos de versos de Martí. También, y esto parece más una burla, podemos mencionar Una divina commedia de Zecchino d’oro —no es necesario mencionar la referencia, ¿o sí?, pues es bastante evidente hasta para el más iletrado de los escuchas. Incluso la canción Lobo-hombre en París del grupo La Unión tiene estragos inconexos de El lobo-hombre de Boris Vian.

Finalmente, hay casos en que se toma no sólo un pasaje, un aspecto, un lugar, un poema o un fragmento de una obra literaria, sino que se toma toda la obra literaria por completo. La primer mención de esto es la clásica de Metallica For whom the bell tolls con origen en el libro de Ernest Hemingway. Otra mención infaltable es el disco The Antidote de Moonspell compuesto directamente sobre el libro de José Luis Peixoto.

(Hagamos un paréntesis para comentar unos casos, cosas raras como As I lay dying de William Faulkner, Paradise Lost de John Milton, Bullet for my valentine y Bring me the horizon de Ben Welch, Of mice and men de John Steinbeck, Shadows fall de Simon R. Green y Macbeth de William Shakespeare, que por alguna razón extraña se convirtieron en los nombres oficiales de algunas bandas [¿Pagarán derechos de autor? ¿Cuántos millones?]. Uno no puede dejar de preguntarse dónde están las bandas latinas que se llamen La increíble y triste historia de la Cándida Eréndira y su abuela desalmada o también Historia de cronopios y de famas o incluso, por qué no, El camaleón que finalmente no sabía de qué color ponerse.)

En conclusión, la música y la literatura encuentran siempre la forma de ir por la historia tomadas de la mano. El sentido ecléctico de las artes y su poco ortodoxo modo de conducirse por los corazones de los artistas hace que de vez en cuando surjan genios que saben tomar lo mejor de ambas, música y literatura, para ofrecer al mundo obras maestras que queden en la memoria auditiva, sensorial, emotiva, emocional e intelectual de quien presencie tales maravillas. Tal es el caso de Lorenzo Partida al traer a la vida El infierno de Dante y México Bárbaro, por ejemplo. Sin mencionar que él mismo es un escritor, un poeta, un músico, un compositor y, en fin, un artista, un genio, un ser humano de elevados talentos. Pero eso será tema de otra digresión, porque tan eminente maestro merece su propio texto.

Kobda Rocha

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[Total: 2 Average: 3.5]

¡¡Feliz 2019!! Resumen del 2018

Se nos fue otro año en Persi Music. Un año en que la pagina llegó a sus 10 años de aniversario y en el que como principal logró rediseñamos el sitio, en un formato más parecido a una revista web, unificando además nuestros 3 sitios de Rock Internacional, Rock en Español y nuestro sitio de Series, Películas, Libros y Videojuegos.

Desde el lado de los lanzamientos de Rock Internacional que surgieron a lo largo del 2018, lo más destacado vino de la mano de Idles con su revitalizante Punk Rock. Pero no fue el único grupo que supo destacarse en el género, Superchunk también hizo lo suyo con su Punk Pop.

Por otra parte, Thee Oh Sees hizo un excelente álbum de Rock Progresivo/Psicodélico que suena muy contemporáneo y fue de los más infravalorados del año. Tampoco hay que pasar por alto a la consolidación de artistas como Beach House, Father John Misty, Spiritualized y Mitski, que no solo entraron en el Top Ten de la página sino que recibieron críticas muy positivas a lo largo de todo el mundo.

Por otro lado, Pusha T fue el encargado de representar lo mejor del Rap, dejando en claro que el Hip Hop es uno de los géneros que más lideran en la actualidad. Y por último mencionar a Snow Patrol y Miles Kane, que no solo hicieron muy buenos discos, sino que son posiblemente de los mejores de su carrera.

Para finalizar les dejamos un repaso de lo mejor y lo peor del 2018. ¡¡Y aprovechamos para saludarlos y desearles un excelente 2019!!

Mejores Discos del 2018:

  1. Idles – Joy as An Act of Resistance: 9
  2. Thee Oh Sees – Smote Reverser: 9
  3. Beach House – 7: 8,5
  4. Snow Patrol – Wildness: 8,5
  5. Father John Misty – God’s Favorite Customer: 8,5
  6. Superchunk – What a Time to Be Alive: 8,5
  7. Spiritualized – And Nothing Hurt: 8,5
  8. Pusha T – Daytona: 8,5
  9. Mitski – Be the Cowboy: 8,5
  10. Miles Kane – Coup de Grace: 8,5

Otros Discos Destacados del 2018:

  • Bodega – Endless Scroll
  • Noname – Room 25
  • Vince Staples – FM!
  • The Coral – Move Through the Down
  • Florence + the Machine – High as Hope
  • Low – Double Negative
  • Paul Weller – True Meanings
  • Cat Power – Wanderer
  • Courtney Barnett – Tell Me How You Really Feel
  • Whyte Horses – Empty Words

Decepciones del 2018:

  • The Kooks – Let’s Go Sunshine
  • Eminem – Kamikaze
  • Imagine Dragons – Origins
  • Snoop Dogg – Bible of Love
  • Mumford & Sons – Delta
  • The 1975 – A Brief Inquiry Into Online Relationships
  • Greta Van Fleet – Anthem of the Peaceful Army
  • Animal Collective – Tangerine Reef
  • Richard Ashcroft – Natural Rebel
  • 6ix9ine – Dummy Boy

Staff de Persi Music

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[Total: 4 Average: 3.3]

Adelantos: Game of Thrones – Temporada 8

HBO lanzó un nuevo teaser trailer de la octava y última temporada de Game of Thrones confirmando la tan esperada fecha de estreno, que será el 14/04/2019.

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[Total: 1 Average: 5]

Idles – Joy as an Act of Resistance (2018)

Puntaje del Disco: 9

  1. Colossus: 9,5
  2. Never Fight a Man with a Perm8
  3. I’m Scum: 7,5
  4. Danny Nedelko: 9
  5. Love Song8,5
  6. June: 9
  7. Samaritans: 9,5
  8. Television7,5
  9. Great: 8
  10. Gram Rock: 7
  11. Cry to Me: 8,5
  12. Rottweiler8

Cuando parecía que el rock, y en particular el punk, ya no le interesaba a nadie los ingleses Idles se despacharon con un clásico instantáneo: Joy as an Act of Resistance. Un álbum brutal, explosivo, catártico, caótico y provocativo que posicionó al grupo como uno de los actos más novedosos y relevantes en la actualidad en todo el Reino Unido.

Los hasta hoy casi desconocidos Idles nacieron en 2011 en Bristol gracias al encuentro de su vocalista Joe Talbot y su bajista Adam Devonshire, por años se dedicaron a grabar EP’s y a perfeccionarse, ya que por palabras del propio Joe: “Nos tomo mucho tiempo volvernos productivos porque no sabíamos que carajo hacer, fuimos terribles por un largo tiempo.” Su disco incial Brutalism (2017) fue toda una sorpresa y comenzó a llamar la atención por la desfachatez, el humor y la furia de sus composiciones.

Joy as an Act of Resistance toca temáticas de la vida real en su letras de un modo bastante particular sobre política, abusos de poder, machismo, amor, inmigración, religión y hasta se meten con el reciente “Brexit”, donde destacan las brutales e intensas “Colossus”, “Danny Nedelko”, “Love Song”, “June”, “Samaritans” y “Cry to Me”.

Idles se encargó de la nada de reinventar el punk rock, volviéndolo moderno y hasta actual, y de diseñar uno de los lanzamientos más inspirados en mucho tiempo basado en ritmos primitivos, líneas de guitarras protagonistas que te desgarran con cada acorde y la voz aguerrida de Talbot dándole un toque particular a cada uno de sus temas.

F.V.

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[Total: 2 Average: 4]

Thee Oh Sees – Smote Reverser (2018)

 

Puntaje del Disco: 9

  1. Sentient Oona: 9,5
  2. Enrique El Cobrador: 9
  3. C: 8,5
  4. Overthrown: 7
  5. The Last Peace: 8,5
  6. Moon Bog: 9
  7. Anthemic Aggressor: 5
  8. Abysmal Urn: 9
  9. Nail House Needle Boys: 8,5
  10. Flies Bump Against the Glass: 8
  11. Beat Quest: 8,5

Uno de los discos más desvalorados del 2018. Smote Reverser es un álbum que pasó bastante desapercibido en todas las menciones a los mejores discos del año, sin embargo, este nuevo álbum de Thee Oh Sees es uno de los más interesantes y mejor logrados que se pueden encontrar del 2018.

En Smote Reverser los Oh Sees desarrollan una combinación de géneros como el Rock Progresivo, la Psicodelia, el Space Rock, Jazz Fusion y el Hard Rock, que se remite a grupos como Pink Floyd, Deep Purple, The Doors, Jethro Tull e incluso Hendrix. Por lo cual la paleta de influencias no solo es de primera, sino que Thee Oh Sees lo terminan articulando como un sonido propio muy singular. Y lo imprimen en sus canciones, haciendo que el 90% de Smote Reverser tenga un nivel de alto vuelo.

La primera parte del álbum es de lo mejor. Desde “Sentient Oona” el ritmo que instala la bateria te atropella a lo largo de todo el disco. Luego tenemos a “Enrique El Cobrador” con su muy buen Riff que se retrae a los mejores años de Purple. En “C” y en “Moon Bog” la banda desarrolla la psicodelía viva de Syd Barrett. Y además Smote Reverser da lugar a cortes más espaciales como “The Last Peace” y “Beat Quest”, así como a furia metalera en el desenfrenado “Overthrown”, y al excelente Hard Rock de “Abysmal Urn”.

El punto negativo del álbum está en que es un disco bastante largo (dura casi una hora). De hecho tenemos un tema de casi 13 minutos de improvisación instrumental psico-jazzera como “Anthemic Aggressor”, pero que se hace eterna y repetitiva.

Aun así Smote Reverser es una de esas gemas ocultas que aparecieron este año, que merecían un mayor reconocimiento. Y por eso se los recomendamos.

Persy

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[Total: 3 Average: 4.7]

Beach House – 7 (2018)

 

Puntaje del Disco: 8,5

  1. Dark Spring: 9
  2. Pay no Mind: 8
  3. Lemon Glow9
  4. L’Inconnue: 7,5
  5. Drunk in LA: 8,5
  6. Dive: 8
  7. Black Car: 9
  8. Lose your Smile: 8
  9. Woo: 8,5
  10. Girl of the Year: 8
  11. Last Ride: 8

Beach House es una de las bandas que llevo siguiente desde hace mas tiempo, llevan casi una década consolidados como uno de los nombres mas importantes de la actualidad en cuanto a Dream Pop. No obstante detractores no les faltaran y es de conocerse que algunos críticos empezaron a tomarlos como una banda estancada, predecible, en otras palabras, diciendo que todos sus discos “suenan igual”. Legrand y Scally siendo tan ermitaños respecto a la crítica, posiblemente no les hayan tomado muy en cuenta, pero por otro lado pareciese que escucharon el llamado ya que este séptimo disco que les reseño es sin duda el mas experimental de la banda, no una reinvención total, pero si con una variación respecto a sus últimos trabajos que lo hacen lo mejor de la banda desde su tremendo Bloom.

El sencillo “Lemon Glow” fue la gota que derramó la gota, y es que nunca Beach House había sonado tan Avant Garde, tan psicodélico como en esta pieza de trance, y en temas como “Dark Spring” notaran que Victoria no se contenta con valerse únicamente de su distintiva voz, sino que experimenta con ella, cambia las estructuras. Ojo no digo que todo el disco sea revolucionario, encontraremos las clásicas piezas hechas a maquina de batería, a repetitivos ritmos de teclado, a slide guitar (entre ellas mi favorita “Drunk in LA”), pero si ustedes aprecian los detalles, encontraran las variaciones en algunas canciones: Baterías mas elaboradas, un poco mas de distorsión en la guitarra de Scally (“Dive”), instrumentos de cuerda y paredes vocales incluso en francés (L’ Inconnue).

Si me preguntan cuál es mi canción favorita les diré sin pensarla “Black Car”, otra que me pone en trance con su textura mística y su aun mas criptica letra, muy recomendada para darle una probada al disco. Otra canción que me agrada es “Woo” que me recuerda la componente mas tierna del dúo de Baltimore. “Girl of the Year” me suena a la continuación de la temática y musicalidad que expresaron en su Depression Cherry. Si acaso donde esperaba un poco mas es en el cierre del disco, ya que en sus anteriores trabajos la banda cerraba con temas memorables como “Irene” o “Days of Candy”, esta vez no, pero no importa demasiado, ya que tras lo escuchado anteriormente estamos ante uno de los mejores trabajos de la agrupación y todo gracias a su ímpetu por no caer en el conformismo y experimentar en sus recursos.

Gera Ramos

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[Total: 3 Average: 4.7]

Snow Patrol – Wildness (2018)

Puntaje del Disco: 8,5

  1. Life on Earth: 9,5
  2. Don’t Give In: 9
  3. Heal Me: 7
  4. Empress: 8
  5. A Dark Switch: 7,5
  6. What If This Is All the Love You Ever Get?: 9
  7. A Youth Written in Fire: 7,5
  8. Soon8
  9. Wild Horses8,5
  10. Life and Death8,5

Tras un prolongado paréntesis, su último trabajo Fallen Empires databa de 2011, los británicos Snow Patrol retornarían siete años después luego de una larga expectativa con el triunfal, Wildness.

Durante este receso su frontman Gary Lightbody entro en una gran depresión y desconexión de la realidad, debido a que su padre tenía demencia senil, que lo llevó a acentuar sus adicciones y a un bloqueo compositivo. Superado el mismo luego de mucho esfuerzo y la ayuda de sus amigos (reflejado en muchos pasajes y letras del disco), se despacharía con uno de sus más completos, sólidos y agradables trabajos en su catálogo.

“Creo que es el primer disco donde me hago muchas preguntas. De hecho, traté de descubrir por qué estaba descontento, por qué me sentía fuera de lugar, por qué tengo miedo”, contaría el cantante. Sobre el mensaje de las canciones y el disco en general agregaría: “Se trata de algo primordial, vivo y bello que habla de nuestra verdadera conectividad, nuestra pasión, nuestro amor, nuestra comunión con la naturaleza y entre nosotros mismos. Este es el tipo de salvajismo en el que se centra el álbum.”

Con un tono más acústico y menos alternativo Wildness evoca a la mejor época de Snow Patrol, de mediados de la década pasada, e incluso llega a superarlos, con temas tan melancólicos como pegadizos que serán difíciles sacarte de la cabeza, tal es el caso de “Life on Earth”, “Don’t Give In” y “What If This Is All the Love You Ever Get?”.

F.V.

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