Puntaje del Disco: 8
- Best Friend: 7,5
- Me and the Moon: 8,5
- Let’s Go Surfing: 9
- Book of Stories: 8
- Skippin’ Town: 7
- Forever and Ever, Amen: 7
- Down by the Water: 8,5
- It Will All End in Tears: 9
- We Tried: 7,5
- I Need Fun in My Life: 8
- I’ll Never Drop My Sword: 8
- The Future: 8
Con una expectativa y difusión inaudita para un grupo debutante los neoyorquinos The Drums (se establecieron allí pero son oriundos del estado de Florida) comenzaron a captar la atención de todos desde sus primeros singles que se convirtieron en record en visitas en Youtube como el hit “Let’s Go Surfing” lanzado en el Reino Unido en Septiembre del 2009.
Los comentarios de boca en boca ayudaron mucho a la atención captada desde un comienzo y para mediados del 2009, sus conciertos se habían convertido en una fiesta bailable semanal atendida religiosamente por los más críticos fans de música de Nueva York.
Incluyendo los singles adelantos editados con antelación y nuevas canciones el grupo que prometía pisar fuerte en el 2010 finalmente edito su debut discográfico The Drums en Junio del 2010. The Drums combina un sonido Indie bastante particular, alegre, casi playero, diferenciándose de sus pares de ciudad y con marcadas influencias de Joy Division, The Smiths, The zombies, entre otros. En tiempos donde muchos apuestan a la experimentación y lo alternativo The Drums prefiere la sencillez como estandarte con melodías guitarreras pop llevaderas que convirtieron de inmediato al grupo en la banda de moda recibiendo buenas críticas en las publicaciones especializadas.
Además del ya distinguido “Let’s Go Surfing” el disco esta repleto de buenos momentos como “Book of Stories”, “Me and the Moon:”, “Down by the Water” y “It Will All End in Tears”. En una entrevista reciente acerca del éxito tan vertiginoso así declara su líder y vocalista Jonathan Pierce: “Todo ha pasado muy rápido, es verdad. Hace un año estábamos en Florida y no nos podíamos imaginar que la bola crecería tanto. Teníamos algunas canciones, que unos meses después fueron bastantes más, unas treinta, y entonces decidimos movernos a Nueva York. Sería estúpido decir que no estamos contentos y entusiasmados, pero a veces también hemos sentido algo parecido al vértigo, aunque ahora en realidad estamos demasiado ocupados: no tenemos mucho tiempo para pensar en ello”.
F.V.







